Beatriz Carvajal: «Como en España no se vive en ningún otro sitio»

La actriz Beatriz Carvajal, el miércoles pasado en Murcia. / pepe h
La actriz Beatriz Carvajal, el miércoles pasado en Murcia. / pepe h

Compartiendo escenario con Carlos Santos y a las órdenes de César Oliva, hoy estrena en el Teatro Romea la comedia 'Volvió una noche'

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

«La vida se está portando bien conmigo», dice Beatriz Carvajal (Madrid, 1949), dotada de una madera noble de actriz que le permitiría pasar, sin despeinarse el alma, de interpretar 'Los habitantes de la casa deshabitada', de Jardiel Poncela, a meterse en la piel resistente de 'Madre Coraje', de Bertolt Brecht. Con sangre murciana en sus venas -su madre nació junto al azul del cielo y el mar de Mazarrón-, hoy -a las 21.00 horas- regresa a los escenarios para estrenar, en el Romea de Murcia y a las órdenes de César Oliva, la obra de Eduardo Rovner 'Volvió una noche', en la que interpreta a Gloria, la madre muerta de Manuel, a quien da vida en escena Carlos Santos, que está como loco con este montaje que, con escenografía de Paco Leal, coproduce el propio Romea con la productora murciana Bonjour Mon Amour.

Tome nota

Estreno
'Volvió una noche'.
Dónde
Teatro Romea (Murcia) y Teatro Vico (Jumilla).
Cuándo
Hoy, 21.00 horas, y Sábado, 22 horas, en Murcia. Domingo, Teatro Vico (Jumilla), 20 horas.
Entradas
12, 15 y 18 euros (Murcia) y 8, 10 y 12 (Jumilla).

-Una madre un tanto especial, esta Gloria de 'Volvió una noche'.

-Una madre un poco muerta, más bien; bueno, muerta del todo, pero ni muerta deja de ser una madre. Imagínese, sale de la tumba, en cuanto se entera de que su hijo se va a casar, para conocer a la novia y darle el visto bueno. Eso no cambia: las madres quieren controlarlo todo, por el bien de sus hijos, y a las parejas de éstos, sobre todo si se trata de hijos varones, las miran con lupa. En fin, una madre dominante [risas]. Tengo la seguridad de que en los personajes de 'Volvió una noche' se van a reconocer muchos espectadores y espectadoras, muchas madres, muchos hijos... ¡Todos!

«Espero que no hagamos tonterías, ni perdamos de vista la valía de nuestra Constitución; como en España no se vive en ningún otro sitio»

Y también hay otra cosa de la que trata esta función con la que yo estoy de acuerdo: resulta que Manuel no ha llegado a ser nada en la vida de lo que su madre esperaba que fuese, de lo que había soñado para él. ¿Y qué? El chico es feliz a su manera, haciendo lo que a él le gusta y no lo que quería su madre. 'Volvió una noche' reivindica que cada uno tiene que hacer con su vida lo que quiera, y que no todo el mundo tiene que ser abogado o médico o no sé que. Cada uno, lo que él quiera.

-¿Y usted qué clase de madre es?

-Yo creo que he sido buena madre, sí [tiene dos hijas adoptadas, la también actriz Montse Pla y Nisma Carvajal]; y digo he sido porque ahora mis hijas ya son muy mayores y están independizadas y todo eso. Pero, lo digo de corazón, creo que las he educado bien y que defienden los mismos valores que yo: la decencia, la honradez, el no tenerle envidia a nadie y el procurar ser feliz con lo que se posee, sin estar siempre esperando más y más. Y otra cosa en la que se perecen a mí es en que están atentas a crecer cada día como personas, atentas a aprender de todo el mundo y en cualquier circunstancia.

-¿Qué sigue siendo con ellas?

-Absolutamente respetuosa con sus intimidades. Yo he sido incapaz de mirarles el móvil o de leer una carta a mis hijas, ¡jamás!

-¿Y usted cómo está?

-Contenta. Físicamente me encuentro muy bien, teniendo en cuenta que ya no soy una niña [risas]. Y tengo el privilegio de llevar muchos años en esta profesión y de haber trabajado muchísimo en teatro y en televisión, porque cine he hecho mucho menos. Ahora mismo está a punto de estrenarse en TVE una serie en la que intervengo, 'La caza. Monteperdido' [en ella interpreta a Caridad], y [hoy] estreno esta función de la que estamos hablando, que es una maravilla.

-¿Por qué es una maravilla?

-Porque es una comedia divertidísima, muy surrealista y, al mismo tiempo, posee una gran ternura; y la ternura, los afectos, son tan importantes. Afortunadamente, textos teatrales siempre me están mandando para ver si quiero interpretarlos; pues bien, en cuanto me llegó esta función y la leí, me divirtió tanto que no me lo pensé y dije que sí inmediatamente. Bueno, dije que sí inmediatamente, también, porque me apetecía mucho que me dirigiese César Oliva y porque estaba deseando volver a trabajar con Carlitos Santos; ya habíamos hecho juntos televisión [la serie 'Bienvenidos al Lolita', en Antena 3], y me apetecía compartir escenario con él. Y en qué buena hora lo hemos hecho: Carlitos y yo tenemos mucha química en el escenario, eso lo notamos los dos, que nos lo estamos pasando bomba con los ensayos. Y si nosotros nos divertimos tanto, se tiene que divertir la gente por narices.

-¿De qué no quiere que hablemos?

-¡De política! Tengo ahora ensayo y no quiero ponerme de mala leche. Soy una ciudadana de este país que, lógicamente, está preocupada, como muchísima gente, por la posibilidad de que podamos perder derechos y libertades por los que hemos peleado tanto. Lo que espero es que no hagamos tonterías, que no perdamos de vista la valía de nuestra Constitución y lo divinamente que se vive en este país, porque eso es algo de lo que te das cuenta en cuanto viajas un poquito. Como en España no se vive en ningún otro sitio.

Interesados

-¿Qué no le gusta nada?

-Las tonterías, los interesados, la falsedad. Cuando mis hijas eran pequeñas, yo les decía: 'No quiero ni media tontería con respecto a vuestras amiguitas; vuestra madre es una trabajadora como lo es cualquiera de las madres de ellas'. Yo salgo en la televisión y me ven en sus casas muchísimas personas, ¿y qué? ¿Por qué coño vas a ser más que nadie porque salgas por la tele o hagas cine o teatro? Aquí lo que importa es que cada uno haga bien su trabajo, el que sea.

-¿Tiene carácter?

-No respondo de mí cuando me tocan mucho las narices [risas]. Pero tiene que ser mucho, ¡eh! No me quedo quieta cuando intentan fastidiarme, ¡faltaba más!

-¿Qué hace usted cuando tiene un mal día?

-Intento guisármelo y comérmelo yo sola. No soy de las que se cuelgan de los hombros ajenos para llorar. También es verdad que no tengo yo precisamente excesos de malos días. La vida se está portando muy bien conmigo.

-¿Suele ir a los estrenos?

-Pues ya no, ya le decía antes que no me gusta la falsedad. Hay gente en los estrenos que está todo el rato poniendo a parir a los actores, y luego los ven y les dan besos en la boca. No, no, yo procuro ya no perder el tiempo. El que tengo es para mi familia, mis amigos y mi trabajo.

-Bueno, espero que al estreno [de hoy] en el Romea no falte.

-Espero que no se me olvide, porque como ya soy maaaayooor [risas].