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Fallece a los 79 años la artista cartagenera Dora Catarineu, tan querida como admirada por su obra apasionada e impulsiva
Obituario ·
Pintora, escultora y ceramista, nació en Cartagena en 1946, aunque los últimos años los vivió en Murcia; «Siempre estará con nosotros por su forma de ser y valentía, fue una rompedora de moldes», aseguraron el director del Museo de Bellas Artes de Murcia (Mubam), Juan García Sandoval, y su galerista, José Fermín Serrano (La Aurora)El mundo de la cultura llora este sábado el fallecimiento en Murcia a los 79 años de la polifacética artista cartagenera Dora Catarineu, que además de pintora, escultora y escritora, era, sobre todo, tan querida como admirada por su obra apasionada, impulsiva y llena de energía. Abierta a la innovación, Dora Catarineu fue la personificación de una artista total. «Siempre estará con nosotros por su forma de ser y valentía, fue una rompedora de moldes», aseguraron el director del Museo de Bellas Artes de Murcia (Mubam), Juan García Sandoval, y su galerista, José Fermín Serrano (La Aurora), buenos conocedores de su amplia y original trayectoria. El Ayuntamiento de Cartagena, que dedicó una sala municipal con el nombre de la artista multidisciplinar, se sumó a las condolencias.
Artista, trabajadora, florista, escultora, peluquera, pintora, cupletista, encantadora, torera, precursora, retratista, soñadora, equilibrista, pescadora y cocinera. Todo eso y mucho más fue, según el galerista José Fermín Serrano: «Dora arrebatadora, Dora bromista, Dora seductora, Dora...». «La extraordinaria obra de Catarineu está basada en su capacidad de la creación de imágenes, en su mirada arriesgada y profunda, y en su diversidad. Ha sabido ayudarse de una capacidad de ejecución y un sentido del color, asombrosos, cualquiera que fuese la técnica empleada, la hace merecedora de un reconocimiento», remarcó García Sandoval sobre una de las creadoras españolas más atrevidas.
Los últimos años Dora Catarineu vivió en Murcia, alejada de su Cartagena natal, donde nació en 1946, y de Cabo de Palos, donde le encantaba pasar largas temporadas. Su estado de salud estuvo mermado por culpa del Alzheimer. La misa funeral se realizará este sábado a las 19:30 horas en el Tanatorio de Jesús de Murcia (Parque Empresarial de Espinardo), según informó la familia.
La última ocasión en la que se pudo disfrutar públicamente de su arte fue en 2022, con la exposición 'A Dora', con la que se inauguró la sala de exposiciones cartagenera que lleva su nombre. Antes, en 2018, el Museo Regional de Arte Moderno (Muram) de Cartagena acogió la exposición 'Antología. Dora Catarineu'. Esta muestra llegó 39 años después de que expusiera por primera vez. Fue en 1979 en la Real Sociedad de Amigos del País de su ciudad natal. Alemania, Bélgica y Japón tuvieron la suerte de disfrutar su arte. Dora Catarineu fue reconocida en 2019 con el 'Pincel del Año' del Concurso Internacional de Pintura Villa de Fuente Álamo.
Su última exposición individual en la galería murciana La Aurora llevó por título 'Revolver' y se pudo contemplar en 2008. Teodora Sofía Catarineu Guillén -su nombre completo- nació en el seno de una familia de tradición artística. Su madre fue pintora y su padre, abogado, pero muy aficionado al arte. Además, el abuelo de Dora fue el poeta y dramaturgo Ricardo Catarineu, asociado a la Generación del 98. Dora Catarineu estudió en la Escuela de Arquitectos Técnicos de Sevilla y realizó estudios libres de pintura y escultura en Sevilla y Reus.
En numerosas ocasiones comentó al periodista cultural Antonio Arco que ella misma se consideraba, con un gran sentido del humor, 'arrollaDora', 'desparramaDora', 'trastornaDora', 'fascinaDora', 'conversaDora', 'abusaDora' y 'animaDora'. «Cierto, como también lo es que es inclasificable y 'demoleDora'. Autora de exposiciones como 'Made for Japan two', 'En busca del fuego' o 'Bare Nostrum', expuso en 1987 en la Documenta de Kassel (RFA) y su obra se ha visto en ciudades como Amberes, Bonn o Tokio. Dora es Dora, 'Doraypunto'», escribió Arco en LA VERDAD con motivo del homenaje que le brindaron sus amigos en 2024 en el artículo titulado 'Todos quieren a 'fascinaDora'. «Esta vez no sólo sin olla de cerdo, sino también sin sus sonadas travesuras, como cuando para preparar su instalación 'Tócame lo que quieras menos el corazón', pidió a sus amigos varones que le enviasen fotos íntimas –caseras, desenfadadas, alarmantes, sorprendentes, sin complejos...– en las que aparecieran desnudos (o casi)», recordó Antonio Arco entonces.
Su primera exposición individual es en la Sociedad Económica de Amigos del País (1979) de Cartagena y en la Galería Zen (1979) de Molina de Segura o en la prestigiosa Chys (1980) de Murcia, así como en 1985, en las salas de la Galería Abril o Ateneo de Madrid (1987), junto a Esteban Bernal. «Qué gran viaje proporciona su mundo artístico, que acoge lo mismo un festín que un dolor del alma y cuya singularidad es reconocible y se agradece», suscribió Antonio Arco.
De madre pintora y padre abogado de talante liberal y aficiones artísticas, recordó Juan García Sandoval con motivo de la antológica de 2018 que el interés por las Bellas Artes y la Arquitectura fue motivado por la afición de sus padres. Catarineu se formó en Sevilla (1964-1969), durante su estancia en la capital hispalense cursó estudios en la Escuela de Aparejadores y la Escuela de Náutica, asistió a la Academia Oras, en 1963, fue alumna de Enrique el Cojo (1912-1985), el mítico bailaor y profesor de baile español. Según relató Sandoval, a los 23 años se casa y se traslada a Reus, y en 1973 ingresa en la escuela de pintura Pere Calderò Ripoll (1916-2009), de donde salieron pintores de la talla de Guisart y Ceferino Olivè, entre otros. Las lecciones del inglés Jack Salter germinaron en Catarineu para querer ir siempre a contracorriente, todo al servicio de la creatividad personal y liberadora que Catarineu no abandona desde esa época, señala García Sandoval.
Ya de vuelta a Cartagena, tuvo una primera época de un informalismo gestual (1979-1988). «En estos años, sus obras están presenten en varias exposiciones de diversas galerías de Alemania, en las ciudades de Bonn (1988), Kassel (1987) y Hofgeismar (1988), con una amplia repercusión en la crítica alemana. En esta época, tiene su estudio en el poblado de la refinería de Escombreras, y ahí surge el estilo que la propia autora denominado «expresionismo de escombreras» que está representado por el paisaje 'in dubio pro reo' (ante la duda, a favor del reo), son años que compagina sus labores de esposa, madre y artista», recuerda Sandoval. De su segunda etapa, con un informalismo más matérico (1988-1997), destacan sus grandes murales cerámicos y dos composiciones, en el Aula José Hierro, y la obra 'Homenaje a Leonardo' en la Biblioteca Municipal, en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy de Cartagena, y la Librería en el Centro Expositivo de los Molinos del Río Segura en Murcia.
Hay una tercera etapa, la del horror vacui y el texto presente en su obra, desde 1998 hasta la primera década del siglo XXI. «Es una etapa en la que deja de lado la carga matérica, son composiciones coloristas. Su obra recorre diversas opciones estéticas hasta desembocar en el informalismo, con la presencia del texto en la obra y la repetición de elementos con técnica una de automatismo. Se fundamenta en el aquí y ahora», explica el director del Mubam y comisario de exposiciones.
«Los títulos», anota Sandoval, «son clave igualmente en la obra de Catarineu, son parte esencial de la obra, es una especie de imán que nos atrae y obliga al espectador a mirar con detenimiento, son breves y contundentes, siempre llenos de gracia y humor, enigmáticos y originales, muestra de ello son 'Mátalo tú antes', 'Picha Hut' (1998/9), que representa una paellera llena de formas fálicas como si de tropezones de carne se tratará, a la par que la obra es una crítica a la comida basura, o la instalación 'Tócame lo que quieras menos el corazón' (2007), expuesto en el Centro Párraga de Murcia».
Reacciones
«Musa y creadora, se nos marcha una de las artistas más queridas en el mundo del arte de nuestra región. Dora rompió moldes en el mundo del arte, su talento y valentía han sido inspiración para generaciones, creaciones llenas de creatividad e ironía, rompiendo estereotipos», señaló el director del Museo de Bellas Artes en sus redes sociales.
«Querida, Dora, no dejes de ser tan divertida, dinámica y maravillosa como siempre has sido. Esta tierra sin ti, será menos luminosa. Te echaremos de menos D.E.P.», señaló el galerista Emilio Morales.
«Hoy me he despertado con una mala noticia: La querida artista cartagenera DORA CATARINEU se nos ha ido. Hasta siempre amiga! Tu luz no se apagará nunca. Descansa en paz», lamentó Marcos Salvador Romera. «Hasta siempre Dora Catarineu, será difícil olvidar tu alegría y espontaneidad», indicó el fotógrafo Ángel Fernández Saura.
El Ayuntamiento de Cartagena y la Concejalía de Cultura de Cartagena se sumaron a las condolencias. La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, en su nombre y el de la Corporación municipal, ha trasladado sus condolencias a amigos y familiares de la artista. La creadora, con una amplísima trayectoria reconocida internacionalmente, fue la encargada de realizar el cartel de La Mar de Músicas 2005 dedicado a Turquía.