«Le digo a la gente: 'Desconecta tú si quieres, que yo no puedo'»

Los murcianos Andrés Ruiz y Gabriel Bautista, en el espacio de Casa Decor que han diseñado./
Los murcianos Andrés Ruiz y Gabriel Bautista, en el espacio de Casa Decor que han diseñado.

El diseñador cartagenero Gabriel Bautista viste el vestíbulo de la última edición de Casa Decor, en Madrid, junto a los lorquinos Andrés Ruiz y Joaquín Giner

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Casa Decor es, dice Gabriel Bautista, diseñador cartagenero con oficina en Madrid y Pozo Estrecho -«¡en el garaje de mi madre!», ríe recordando el que fue su primer estudio-, «la mayor exposición de interiorismo y decoración a nivel nacional. Un escaparate brutal en el que -asegura- solo están los mejores diseñadores». Y él está. Por segundo año consecutivo, además. En esta ocasión, con Andrés Ruiz y Joaquín Giner, responsables del estudio de diseño lorquino Obrea, con quienes presenta 'El Teatro de Alicia en el País de las Maravillas'. Se trata del proyecto que han desarrollado para el vestíbulo de un edificio señorial en pleno centro de Madrid; en concreto en el conocido barrio de Salamanca, donde este año se ubica Casa Decor. La muestra, por la que el año pasado desfilaron cerca de 50.000 personas, se inauguró el 24 de enero y permanecerá abierta hasta el 10 de marzo.

-¿Por qué es relevante participar en Casa Decor?

-Porque solo están los mejores, y porque la repercusión en prensa especializada es muy grande. Para mí es un reconocimiento a mi trabajo; para participar tienes que enviar una solicitud, que aceptan después de estudiar tu trayectoria. De cara a mis clientes, por ejemplo, he conseguido trabajos solo con decir que he expuesto en Casa Decor, porque genera confianza.

-¿La confianza en decoración e interiorismo es fundamental?

-Es imprescindible. Cuando un cliente inicia un proyecto nuevo, ya sea una vivienda, un restaurante, un hotel, o cualquier otro negocio, pone en él todos sus ahorros, y manejar el dinero de otros es una responsabilidad muy grande.

-¿El diseño es caro?

-No. El diseño puede ser carísimo o puede ser baratísimo; de hecho, el diseño 'low cost' no deja de ser diseño. Yo, como diseñador, lo que vendo son ideas, y mis proyectos serán más o menos caros en función de lo que me pida mi cliente. Al final, es como la vida misma, tienes un presupuesto, y llegas hasta donde puedes o necesitas. Lo que hay que ser es coherente, y si quieres montar un restaurante de lujo, no puedes hacer un diseño 'low cost', porque así no vas a atraer a esa clientela.

-¿Qué prima para usted, la funcionalidad o la estética?

-Depende. En Casa Decor, la estética, porque es una pasarela. Ahora bien, yo siempre digo que puedes hacer la cocina más bonita del mundo, pero como sea incómoda, se van a acordar de ti toda la vida. Como diseñador, no puedes hacer algo que no sea funcional o que no sirva, porque entonces no estarías haciendo bien tu trabajo. Y, bueno, eso de que lo funcional es feo, tampoco es cierto. Con el diseño puedes resolverlo todo.

-Defiende que el diseño es adictivo, ¿en qué sentido?

-Siempre digo que nací sin 'off', y estoy harto de que la gente me diga que tengo que desconectar. Les digo: 'Mira, desconecta tú si quieres, que yo no puedo'. Cuando entro en un espacio, no puedo evitar descomponerlo y analizarlo, para mí es adictivo porque entiendo todo lo que te puede dar el diseño. He hecho tanto proyectos caros como baratos y la gente, lo que me dice, es que está cómoda, y cuando me dicen eso... uf, a mí se me hincha el ego un poco [ríe]. Que un proyecto sea más o menos bonito es una cuestión de gustos, aunque hay que tener cuidado porque el mal gusto existe, pero lo importante es que sea funcional. El diseño son soluciones, y si no estás a gusto en un espacio es porque no está bien diseñado.

-¿Qué cree que dice de usted su trabajo?

-No sabría decirte. Creo que podría medirse por un nivel de 'guau'.

-¿De 'guau'?

-Sí, me suelen decir que mis propuestas impactan, que siempre que entras en un espacio que he diseñado, la gente suelta un 'guau'. Yo intento que mis trabajos sean especiales, porque, aunque sean míos, no son para mí; me gusta que en ellos haya sorpresa.

Formato único

-¿La hay en Casa Decor?

-Para nosotros Casa Decor es un espectáculo, de diseño, de decoración y de interiorismo, además de ser un formato único en Europa. En esta ocasión he participado con otros murcianos [Andrés Ruiz y Joaquín Giner]. Nuestro proyecto ha sido el diseño de la entrada del edificio, que se compone del vestíbulo y de la taquilla, y lo hemos abordado como si estuviéramos en un teatro. El inmueble tiene una arquitectura interior que está protegida por Patrimonio, y no podíamos modificar mucho, así que lo que hemos hecho ha sido pintar el espacio de blanco y negro, que son los colores que ya estaban, para realzar el contraste entre ambos tonos y generar así más sombras, y luego hemos forrado de espejos todo lo que hemos podido para agrandar el espacio. Después lo hemos engalanado con una alfombra roja, con la que adquiere ese carácter teatral, y lo hemos completado con una lámpara de escultura hecha en Valencia en madera natural. Mide 2,5 metros de largo y es una pasada. El pasillo lo hemos trabajado como si fuera la madriguera de 'Alicia en el País de las Maravillas'; en él, un espejo se va descomponiendo haciendo el símil del mundo real que da paso al mundo fantástico que es Casa Decor. La atmósfera que se genera es muy onírica; queríamos que el espectador supiera que iba a entrar en un mundo de ensoñación.

-¿Qué retos se marca?

-Para este año estoy embarcado en un proyecto con una empresa murciana, Mármoles Miñarro, para sacar una línea de iluminación en mármol natural. Yo defiendo mucho el producto de la Región. Además, estamos super bien valorados a nivel de diseño. Cuando sales fuera te das cuenta de que Murcia está súper reconocida.

-¿El diseño de interiores es un sector al alza?

-Sí, totalmente, porque la gente ya sabe que no es inaccesible y entiende que cuando vas de la mano de un profesional las cosas salen mejor.

 

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