«Siempre he vivido el cine como una experiencia de formación»

El director de cine Jaime Rosales. / jordi alemany
El director de cine Jaime Rosales. / jordi alemany

El Festival IBAFF, que arranca hoy, proyecta desde mañana toda la obra del realizador catalán Jaime Rosales en un ciclo retrospectivo

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Petra es una joven que ha perdido a su madre, y con ella la oportunidad de saber quién es su progenitor. Sin embargo, decide no resignarse, y se lanza a la búsqueda de la identidad de este; un impulso que le llevará hacia un hombre, se describe en la sinopsis de la última película de Jaime Rosales (Barcelona, 1970), «poderoso y despiadado», y a un destino «empeñado en imponer su lógica cruel». La cinta, de igual nombre que su protagonista, a la que da vida Bárbara Lennie, compite en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Murcia IBAFF, que arranca hoy -20.30 horas- con la proyección del documental 'Apuntes para una película de atracos', del santanderino vinculado a Murcia León Siminiani, y el cortometraje 'La última ruta', del murciano Juan Meseguer. Ambos se podrán ver en la Filmoteca Regional, sede del certamen, donde el próximo jueves -17.00 horas- se proyectará también la película de Rosales. Esta servirá de colofón al ciclo retrospectivo que el IBAFF ha dedicado este año, en su décima edición, al cineasta catalán, en el que se visionarán todos sus trabajos. A 'Petra' se suman cinco títulos: 'Las horas del día', 'La soledad' (Premio Goya a mejor película y mejor director en 2008), 'Tiro en la cabeza', 'Sueño y silencio' y 'Hermosa juventud'. Se podrán ver a partir de mañana.

-¿En qué ha cambiado usted como director desde 'Las horas del día' a 'Petra'?

-Siempre he vivido el cine como una experiencia de formación, porque a través de él he ido aprendiendo sobre cine y sobre vida. He hecho seis películas y cada una me ha enseñado algo: diferentes técnicas, diferentes tipologías de actores, el manejo de la cámara, el montaje, el sonido, la música... Cada película me ha permitido aprender cosas que tienen que ver con el oficio y con el arte, me ha enfrentado a distintos temas, y por ello no soy un director con una sola estética ni tampoco con una sola temática.

-Entiendo que se ha enfrentado a cada trabajo con la intención de experimentar, de probar.

-Sí, sí, efectivamente. Para mí la palabra crear se aleja de la palabra imitar. Si uno repite lo que ya se ha hecho está más en el mundo de la artesanía que en el del arte, aunque esto no quiere decir que imitar esté mal, sino que es otro planteamiento.

-¿Qué lección le ha marcado más?

-Un amigo mío, Luis Alonso, decía que mi obra maestra es 'Sueño y silencio', porque es una película en la que consolido todo mi aprendizaje y donde más al límite llevo toda mi experimentación. Yo también lo creo. En 'Sueño y silencio' me enfrento a una mayor dificultad, y lógicamente aprendo más. A partir de ahí me siento seguro para hacer casi cualquier cosa. En 'Petra', por ejemplo, intento un plano secuencia que es algo que nunca había hecho y me enfrento a ello con bastante seguridad, y de la misma forma mezclo a actores de una enorme trayectoria y mucha experiencia como Marisa Paredes, con otros desconocidos como Joan Botey.

Espectadores

-¿Qué dicen de usted sus obras?

-Los creadores usamos las obras para escondernos. Creo que lo interesante es cómo una obra se relaciona con el espectador y qué encuentra este en ella. Para mí la relación que establece el espectador con la obra es un soliloquio personal en el que las intenciones del autor y su biografía importan lo más mínimo. Una obra no es un jeroglífico para descifrar al autor, no tiene nada que ver con eso. Lo que le da la validez es la interpretación del espectador.

-La próxima semana, el jueves, mantendrá un encuentro con Isaki Lacuesta en el marco del festival bajo el título 'El cine de autor: la dicotomía entre los festivales y las instituciones'. ¿Qué contará?

-Ya veremos cómo se desarrolla. Los festivales, tal y como yo los entiendo, son una plataforma de lanzamiento que, además, tienen un sello de calidad, una especie de denominación de origen. Lo que ocurre es que se corre el riesgo, y está pasando, de que se hacen solo películas de festivales que solo son atractivas para seleccionadores y público de festival, y eso a mí no me interesa tanto.

-No es la primera vez que participa en el IBAFF. ¿Qué opinión le merece?

-Es un festival que tiene su atractivo en la exigencia y en la calidad. Dentro del panorama en España, es uno de los que más me gustan, porque, además, tiene un enfoque internacional, y eso me parece que también está muy bien. Es un festival al que voy con mucho gusto. Me parece que tiene muy claro el foco al que se dirige y que hace un esfuerzo por traer películas e invitados de mucha altura a pesar de que, imagino, no tiene los recursos de otros certámenes.

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Murcia, Cine