Más cerca del fuego de origen neandertal

Parte del equipo de la última campaña de excavación durante las tareas de limpieza de las piezas encontradas. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM
Parte del equipo de la última campaña de excavación durante las tareas de limpieza de las piezas encontradas. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM

La última campaña en la Sima de las Palomas arroja más pistas sobre la existencia de un antiguo hogar. Los trabajos también han permitido extraer un molar de leche de un niño neandertal que eleva a 15 la cifra de individuos en el yacimiento

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Las excavaciones en el yacimiento paleontológico de la Sima de las Palomas, en el Cabezo Gordo de Torre Pacheco, llevan sucediéndose de manera sistemática desde 1992, solo un año después de que, de forma casual, se localizaran en la zona los maxilares y la mandíbula de un hombre neandertal. En este tiempo, y tras 27 campañas de trabajo, los expertos se han topado con numerosos restos, tanto animales como de homínidos, que han convertido este enclave en una importante fuente de datos para el estudio de los neandertales; pero también, en ese avance en las tareas de investigación, arqueólogos y paleontólogos han encontrado indicios de la presencia de un hogar en el interior la cavidad.

Antonio León, Miriam Guardiola y Michael Walker, en una recreación de la Sima de las Palomas, en la Oficina de Turismo de Torre Pacheco.
Antonio León, Miriam Guardiola y Michael Walker, en una recreación de la Sima de las Palomas, en la Oficina de Turismo de Torre Pacheco. / G. Carrión / AGM

Hasta ahora las señales de fuego «no habían sido muchas», confirmó ayer el profesor y el director de las excavaciones en esta zona, Michael Walker, durante la presentación de los resultados de la última campaña de búsqueda y extracción de fragmentos, que arrancó el pasado 20 de julio y culminará este viernes; no obstante, a lo largo de los recientes trabajos, precisó Walker, la localización de huesos calcinados ha hecho pensar a los expertos que se está cerca del nivel del que proceden estos restos, en el que, posiblemente, aunque todavía no se ha localizado, se pueda hallar un antiguo hogar.

Esta es la hipótesis abierta por los investigadores tras la última campaña y en la que seguirán trabajando: «Ojalá el próximo año nos podamos tropezar con huesos humanos calcinados», añadió Walker. A esta capa podrían pertenecer, precisó también el profesor, numerosos fragmentos encontrados hace años en niveles superiores en los que se advirtieron signos de combustión a altas temperaturas, cuya ubicación original pudo verse alterada por la actividad minera registrada en la zona.

Molar perteneciente a un niño neandertal localizado en la Sima.
Molar perteneciente a un niño neandertal localizado en la Sima. / MUPANTQUA

Al margen de esta nueva hipótesis, que además confirmaría que el enclave fue utilizado por el hombre de Neandertal desde un tiempo más antiguo, ya que se sitúa en una capa más profunda -el nivel excavado estos días se corresponde con sedimentos depositados durante el último periodo interglaciar, con una antigüedad de entre 100.000 y 130.000 años-, las labores desarrolladas en el yacimiento han sacado a la luz nuevas piezas, una de ellas de gran relevancia, como es un diente deciduo (un molar de leche) perteneciente a niño neandertal.

Esta pieza, señaló ayer Walker durante su intervención en las instalaciones de la Concejalía de Turismo de Torre Pacheco, donde tuvo lugar la presentación, ha permitido elevar a 15 el número de individuos que, por el momento, se conoce que ocuparon la Sima, uno más de los documentados hasta ahora. Durante las campañas de 2016 y 2017 se localizaron otros dos dientes de neandertal, en este caso pertenecientes a un homínido adulto, y un fragmento de mandíbula, pero todos ellos aparecieron en un nivel superior.

Las tareas actuales se han desarrollado a seis metros de la visera rocosa en la que se iniciaron los trabajos a principios de los noventa y a dos de la capa en la que hace algo más de diez años se localizaron los esqueletos de dos adultos y un joven del periodo Neandertal, con una antigüedad en torno a los 50.000 años, y que, por ahora, son las piezas más importantes halladas en el yacimiento. Walker recordó que uno de estos esqueletos, el correspondiente a una mujer y bautizado como 'Paloma', en referencia al nombre de la sima, es «el esqueleto neandertal más completo de todo el litoral mediterráneo europeo», además de poseer «la pelvis femenina neandertal más completa del mundo». Fue encontrado en conexión anatómica, como los otros dos esqueletos, junto a sus cráneos y mandíbulas.

Restos animales

La profundidad a la que se ha excavado ahora ha revelado una capa «extraordinariamente rica en restos animales». Se han localizado vestigios de tortuga, conejo, caballo, ciervo, uro y rinoceronte, así como de hiena, lobo y cabra hispánica, lo que lleva a los expertos a barajar la posibilidad de que las capas inferiores se correspondan con el vertedero de un campamento neandertal. También en esta campaña se han localizado numerosos útiles de sílex, mármol y cuarzo, como puntas y raederas musterienses. En total, se han documentado más de 300 elementos.

Los trabajos en la Sima de las Palomas, a la espera de la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), están impulsados por la Asociación Murciana para el Estudio de la Paleoantropología y del Cuaternario (Mupantquat), y cuentan con la dirección, además de Walker, de los arqueólogos Mariano López y María Haber.

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