Arturo Pérez-Reverte dejará la RAE si modifica la redacción de la Constitución

Darío Villanueva atenderá la demanda del Gobierno y asegura que «no puede negarse» a estudiar si el lenguaje de la Carta Magna es inclusivo

MIGUEL LORENCI MADRID.

«Tiene usted mi palabra». Esta es la escueta pero comprometedora respuesta de Arturo Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española (RAE), que se obliga con ella a abandonar la docta institución si esta se aviene a modificar la redacción de la Constitución para adoptar un lenguaje inclusivo. Se lo reclama a la RAE la vicepresidenta del Gobierno y exministra de Cultura, Carmen Calvo. «No podemos negarnos a elaborar el informe», declaró ayer Darío Villanueva, director de la RAE, que confirmó la solicitud oficial de la Vicepresidencia del Gobierno. El estudio será «acorde a la doctrina lingüística» de la RAE, que consagra el principio de economía del lenguaje y cuestiona el uso del «todos y todas». No se abordará hasta septiembre y habrá que esperar a sus consecuencias para saber si Pérez-Reverse se va.

Las palabras de Pérez-Reverte eran la respuesta en Twitter a otro usuario de la red social que apostó a que el escritor y académico sería el primero en dar un portazo si se modifica la redacción de la Constitución. A que abandonaría el viejo caserón de la calle Felipe IV en el que desde hace tres siglos se trabaja para limpiar, fijar y dar esplendor al idioma compartido por más de 500 millones de personas pero que para algunos se usa de manera sexista y discriminatoria.

El autor de 'La tabla de Flandes' y 'La carta esférica' confirmó ayer que daría satisfacción al tuitero que criticó que la RAE se sometiera a la demanda de Calvo de modificar la redacción de la Carta Magna. «Es un intento de domesticar la RAE. Cederán los académicos, tras intentar suertes de esgrima desganada, algún bizantinismo apolillado. Solo Arturo Pérez-Reverte, el viejo león, marchará dando un sonoro portazo. País de cobardes», tuiteó el martes @bgomollon. «Tiene usted mi palabra» tuiteaba el aludido, titular del sillón T de en la tricentenaria casa, satisfaciendo sus expectativas.

Villanueva, que dice no haber pulsado la opinión de sus colegas sobre la demanda de Calvo, eludió valorar la postura Pérez-Reverte. «Los académicos son libres para hacer los comentarios que deseen», dijo sin ir más allá pero aclarando que la solicitud del informe «no ha provocado en la Academia una conmoción». No se cierra a nada y cree que los académicos «están absolutamente dispuestos a colaborar» con el Gobierno, como sucedió en la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo.

En su comparecencia del martes ante la Comisión de Igualdad en el Congreso de los Diputados, Carmen Calvo solicitó a la RAE un informe que determine si nuestra Constitución se redactó en un lenguaje que refleje por igual la realidad de hombres y mujeres. En el caso de que no fuera así, emplaza a la RAE a avanzar fórmulas para modificarlo.

La RAE hará el informe. «Es su obligación y no puede negarse», confirmaba Villanueva tras recibir la solicitud. Reconoce que esos análisis «son parte del trabajo de la institución» y entran en sus obligaciones «como la elaboración de los diccionarios o de la gramática». Anticipa que el informe será «acorde a la doctrina lingüística» de la RAE, que en distintas ocasiones ha dejado clara su postura.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos