El Arqua impulsa el rescate de los pecios de la Armada Invencible

Cañón hallado en la excavación de un pecio español de la Gran Armada, frente a las costas de Irlanda./ABC / Colin Martin
Cañón hallado en la excavación de un pecio español de la Gran Armada, frente a las costas de Irlanda. / ABC / Colin Martin

El Ministerio anuncia en Cartagena un acuerdo con Irlanda para excavar buques que naufragaron allí en 1588, en la guerra entre España e Inglaterra

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

«Aquí no hay 'Brexit'». Colin Martin eligió ayer estas palabras, que apoyó con una sonrisa, para resumir en Cartagena el espíritu abierto con que investigadores de varios países afrontan en Cartagena el primer Congreso Internacional 'La Armada Española de 1588 y la Contra Armada Inglesa de 1589'. En el discurso inaugural del encuentro, que acoge el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua), el profesor emérito de Arqueología de la Universidad de Saint Andrews (Escocia) repasó la historia de la excavación de pecios españoles en las costas escocesas y de Irlanda desde la década de 1960. Y animó a abordar con rigor, y sin prejuicios nacionales, el relato histórico del conflicto naval que enfrentó a España e Inglaterra de 1580 y 1607 y las nuevas campañas en las islas británicas.

Hasta el viernes, arqueólogos, historiadores y militares afrontan el reto de seguir desmontando las falsedades que afianzaron el relato positivo del imperio inglés (los británicos acuñaron con sorna el término Armada Invencible) y el negativo del español, desde finales del siglo XVI, y profundizar en los hechos. Además, ampliarán la colaboración en una tarea apenas iniciada: la excavación y preservación de las decenas de buques que naufragaron, con miles de personas a bordo, y de sus cargamentos. Todo ello, desde su consideración de buques y bienes de Estado con los que está prohibido comerciar.

Colin Martin

En este contexto, la subdirectora general de Protección del Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura y Deporte, Elisa de Cabo, confirmó a 'La Verdad' que el Gobierno de España trabaja en la firma de un acuerdo con el de Irlanda para cooperar en la excavación arqueológica de los pecios. Se trata, avanzó De Cabo, de rubricar «un memorándum de entendimiento con Irlanda», que al igual que España forma parte de la Convención de Patrimonio Cultural Subacuático. Y ensalzó la labor del director del Arqua, Iván Negueruela, quien ha encabezado ya en dos ocasiones la delegación del Ministerio en visitas a la ciudad irlandesa de Sligo dentro de las actividades del Plan Nacional para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. Esta estrategia, firmada en 2007, incluye medidas de protección jurídica, protección, formación de especialistas y divulgación científica.

Un congreso derriba los mitos sobre la efectividad británica y el inicio de la decadencia naval española

Acabar con la «leyenda negra»

El memorándum de entendimiento, concretó Negueruela, permitirá «la excavación conjunta de pecios por parte de la institución Underwater Archaeology Unit, de Dublín, y el Arqua». «La idea es que cada vez que aparezcan datos sobre un naufragio, nos avisen los amigos irlandeses para enviar a un equipo de arqueólogos», agregó. Y apuntó que «también se quiere crear, a partir de este congreso científico y de esas excavaciones, una mesa en torno a la que unificar criterios sobre el relato de los acontecimientos históricos; en definitiva, queremos hacer historia común de Europa, como demuestra también el hecho de que este congreso científico está respaldado por la Embajada del Reino Unido en España».

Colin Martin (segundo por la izquierda en la mesa), durante la inauguración del congreso internacional, ayer en el museo Arqua.
Colin Martin (segundo por la izquierda en la mesa), durante la inauguración del congreso internacional, ayer en el museo Arqua. / Pablo Sánchez / AGM

Este intento de superar el «aislamiento letal» de cuatro siglos entre los estudiosos anglosajones y los españoles y «romper esa fractura» hará hincapié en el «desastre de la Armada Invencible» como uno de los lastres de la leyenda negra española. «Estamos acostumbrados, desgraciadamente, a la historia negra», que malinterpreta y magnifica lo ocurrido en 1588, donde fue crucial la climatología y la deficiente artillería de muchos barcos movilizados, y oculta la derrota británica al año siguiente, lamentó el almirante de Acción Marítima (Almart), Juan Luis Sobrino.

«Tenemos que, entre todos, borrar la historia negra que nos acompaña en los últimos siglos y valorar las gestas. Tenemos que estar muy orgullosos de nuestro pasado, porque la Contra Armada era mucho más potente que la Gran Armada Española y, sin embargo, al llegar a las costas españolas y portuguesas en 1589, sufrió una importante derrota», recordó. Fue la mayor catástrofe naval inglesa.

Sobrino también reivindicó el papel de «héroes olvidados y desconocidos» como María Pita, que defendió La Coruña. Y recordó que «la lista de marinos españoles que realizaron gestas, y que rescatamos con cuentagotas, como Blas de Lezo, es muy amplia».

Un gran conflicto global

Colin Martin no pudo ser más claro. Algunos historiadores del Reino Unido trabajaron «sobre fuentes inapropiadas y fragmentarias» y forjaron el «triunfalismo anglocéntrico». Frente a esta realidad, hay que «olvidar mitos y revisar la arqueología y los estudios, para añadir color a nuestra interpretación de la historia, que nunca debe permanecer estática» ni desinformar a la sociedad.

Martín, para quien la historia demuestra que a Europa le beneficia la unidad, indicó que hay «una documentación extensa y única para abrir una ventana al comienzo del mundo moderno», donde la contienda naval angloespañola fue un gran conflicto político, militar, económico y religioso de alcance global. Así, afectó a las relaciones y a la vida diaria de millones de personas de numerosos territorios (como Portugal y Flandes), fueran de un bando, de otro o «neutrales».

Colin Martin y el «sufrimiento» de las miles de víctimas

Uno de los enfoques que los investigadores deberían adoptar respecto a la guerra naval que enfrentó al católico rey español Felipe II y a la anglicana Isabel I de Inglaterra es contar el «dolor y el sufrimiento» de las miles de víctimas. Así lo defendió ayer el arqueólogo Colin Martin, coautor, junto al estadounidense Geoffrey Parker, del libro de referencia 'La gran Armada' (1988). Martin contó que, explorando los pecios, sintió «el dolor» de las tripulaciones. Entre imágenes de sus inmersiones, recordó que halló una tira de plomo con marcas de dientes y un anillo con esta inscripción amorosa: «No tengo nada más que darte». También apuntó que las miles de bolas de cañón encontradas descartan que la Armada Invencible se quedara sin munición para sus cañones. Concluyó que en la escuela le enseñaron las proezas del pirata Francis Drake y que, sin negarle valor, ahora admira a los almirantes españoles Juan Martínez de Recalde y Martínes de Leiva.