Antonio Arco publica 'Llámame Teatro' arropado por grandes de la escena

El periodista Antonio Arco. /Pepe H
El periodista Antonio Arco. / Pepe H

Editado con motivo del 50 Festival de San Javier, incluye prólogos de, entre otros, Concha Velasco, Verónica Forqué y Ginés García Millán

Manuel Madrid
MANUEL MADRID

Antonio Arco no es un crítico de teatro, es un hombre de teatro que da, por vías de su receptiva sensibilidad, noticias literarias del arte del teatro. No solo está contribuyendo como periodista y crítico a dejar en las hemerotecas la historia del teatro, la real historia del teatro por encima de esa otra que en retorcidos juicios publican caprichosos especialistas; es que Antonio Arco, con su valiosa aportación, no es que va a ser, sino que es ya, hoy, parte fundamental de esa historia del arte del teatro». En estos términos, que denotan tanto afecto como respeto, habló, meses antes de su fallecimiento, el dramaturgo Salvador Távora, que llevó el verano pasado a San Javier una de sus obras míticas, 'Quejío'. Para Távora supuso una gran alegría recibir las noticias del éxito que cosechó en el Parque Almansa la representación de la reposición de su primer montaje (1972) al frente de La Cuadra de Sevilla.

Pero es que hay más. «Mi querido amigo Antonio Arco, brillante crítico teatral, publica este precioso libro llamado 'Llámame Teatro. 50 Festival de San Javier'», escribe la actriz Concha Velasco a propósito del nuevo libro del periodista cultural de 'La Verdad' Antonio Arco, en el que se recogen 31 críticas teatrales de montajes disfrutados en los últimos años en el Festival de Teatro, Música y Danza de San Javier, así como el texto titulado 'Quien lo probó lo sabe', una declaración de amor al teatro; y las palabras que han escrito dedicadas a Arco las también actrices Verónica Forqué y Esperanza Clares; los actores Ginés García Millán y Pablo Derqui; el director de escena y escenógrafo Paco Azorín; el director de escena y gerente de la Academia de las Artes Escénicas de España, Mariano de Paco; y el director del Festival, David Martínez, también concejal de Cultura y Educación. Los textos, siempre en torno a «la maravillosa realidad que es este evento cultural en el que reinan la palabra sabia, la emoción y el disfrute de las noches de verano», van acompañados por imágenes del reconocido fotógrafo de escena Pepe H.

La gracia de la vida

'Llámame Teatro', publicado por el Festival de San Javier y diseñado por la agencia Casaú Estudio, coincide con el Premio a toda su trayectoria que en esta 50 edición recibirá la actriz y directora de escena Nuria Espert, a la que en el libro Antonio Arco da las gracias «por pertenecer a esa familia de los cómicos que tanto nos alegran y nos emocionan la vida». El periodista y crítico elogia que se le rinda homenaje «a esta sabia y feliz representante de tantísimos cómicos de todos los tiempos, y de todos los lugares del mundo, a los que les debemos haber saboreado, viéndoles trabajar sobre los escenarios, eso que el poeta Constantino Cavafis llamó 'la gracia de la vida'».

«He tenido la suerte de hablar de teatro con la maestra», cuenta Arco, «y cuando me preguntó por el origen de mi afición al mundo de la escena», añade, «no lo dudé: siendo yo un niño vi una función inolvidable de esa astracanada con la que te partes de risa que es 'La venganza de Don Mendo', y cuando el pobre protagonista dice aquello de 'ver cómo muere un león cansado de hacer oso', me dije a mí mismo: a ver si tú de hacer el oso nada de nada, pero no sé yo en qué habrá quedado aquel noble deseo, aunque me temo lo peor». Con el teatro, explica Arco, «aprendí, también desde muy 'nano', que si nos unimos todos, que si juntamos nuestras fuerzas en vez de dedicarnos a hacernos la puñeta unos a otros, no hay tirano, ni mala bestia, ni cacique, ni malnacido a quien no podamos hacerle frente. Nunca olvidaré tampoco la primera vez que escuché decir aquello de '¿Quién mató al Comendador?'. 'Fuenteovejuna, señor'».

También aprendió mucho, reconoce el crítico y periodista nacido en Cieza [de padres andaluces], «con García Lorca y su Bernarda Alba -personaje tan vinculado a Valderrubio, el pueblo granadino de mi familia paterna; de hecho, mi tío José Arco tuvo mucho que ver con la recuperación y musealización de la casa de los García Lorca donde Federico fue tan feliz-, que hay que luchar contra los dogmatismos, la intolerancia, la cerrazón mental, los prejuicios y la falta de piedad». «Y en asuntos amorosos», precisa, «el teatro me hizo un lío, porque si 'Romeo y Julieta', de su santidad Shakespeare, nos muestra en todo su esplendor y su belleza la grandeza del amor como la mayor aventura que puede vivir un ser humano, jamás desterré, por si acaso, las palabras que el padre de Melibea pronuncia en 'La Celestina': 'Bienaventurados amor, quienes no te conocen'».

Recuerda Arco que «en 'Esperando a Godot', de Beckett, el vagabundo Estragón dice nada más comenzar la función: 'No hay nada que hacer'». Y lo trae a cuento para decir a continuación que él sí que cree que «hay cosas que podemos hacer, y una de ellas sería intentar volver a recuperar nuestra capacidad de estar alegres, y no hechos unos muermos, por estar vivos y poder atravesar tormentas y ríos de lava».

Y a poder hacerlo ayuda sin duda, a su juicio, «el teatro, el buen teatro. ¿Cómo olvidarse ya nunca de haber visto en su día un montaje como el de 'Incendios', de Wajdi Mouawad, que protagonizó precisamente la Espert? No es 'Incendios' solo una obra de teatro: es un regalo extraordinario, un bálsamo muy lúcido contra las trampas que nos tiende el corazón -la indiferencia, el rencor, la furia...-; es un vuelo altísimo de águilas majestuosas que contemplan con piedad las miserias humanas; es un dolor inmenso que se instala en la garganta, si bien, lejos de ahogarte, te ayuda a respirar más hondo en la medida en la que vas comprendiendo: nuestra fragilidad, el amor sobrenatural de las madres, la sabiduría de la vejez, el poder de la amistad, la grandeza de las promesas cumplidas, la heroicidad del que dona su sangre al enemigo».

El libro está dedicado a la actriz lorquina Margarita Lozano, «a la que he admirado y querido desde Buñuel a Pasolini, desde Miguel Narros a Basilio Martín Patino, desde los hermanos Vittorio y Paolo Taviani a Nanni Moretti. Su amistad es para mí un tesoro que no merezco».

Incasable explorador del género periodístico de la entrevista y la columna de opinión, como hace en las contras dominicales de 'La Verdad', de Antonio Arco se han publicado también una selección de entrevistas en los libros 'Mujeres. Entrevistas con 31 triunfadoras', 'Monstruos. Entrevistas con los grandes del flamenco', y 'En qué estábamos pensando. Entrevistas con filósofos, poetas y creadores' (2017). Vinculados al teatro, ha escrito textos para publicaciones dedicadas a creadores escénicos como Pippo Delbono -'Pippo Delbono. El teatro de la rabia'- y Tadeusz Kantor -'Tadeusz Kantor. La clase muerta'-. Una obra inabarcable construida cada día con esmero y decisión.