'Ovo', amor a primera vista

Uno de los grillos acróbatas, saltando en pleno ensayo. /MARTíNEZ BUESO
Uno de los grillos acróbatas, saltando en pleno ensayo. / MARTíNEZ BUESO

Hasta el domingo, el Palacio de los Deportes acoge este impresionante 'show' circense, con 50 artistas internacionales 'Ovo', el espectáculo que ha traído a Murcia al Circo del Sol, es un homenaje a la mujer y a la naturaleza

NATALIA BENITO MURCIA

Veintitrés camiones, 700 baúles, 100 personas trabajando -entre ellos 50 artistas y 25 técnicos-, servicio completo de cocina, lavandería y sastrería. Entre dos y cuatro trajes por artista, 24 nacionalidades representadas, 12 horas de montaje e infinidad de kilómetros recorridos. Las cifras que acompañan al Circo del Sol impresionan, pero nada comparado con el magnetismo de su 'show'.

El Palacio de los Deportes de Murcia se ha convertido desde ayer y hasta el domingo en la casa de esta gran familia ambulante. Acróbatas, contorsionistas, equilibristas, funambulistas y payasos se preparan horas antes de la actuación. Con la misma tranquilidad con la que uno se balancea en una hamaca, el equilibrista chino Qiu Jiangming se tumba en la cuerda floja, a varios metros de altura sobre el suelo. Dispone de 30 minutos para repasar todo lo que lleva meses preparando. Sin música, sin maquillaje y sin vestuario, las peripecias de Qiu no dejan de sorprender. Entre sus números más impactantes está un ejercicio de equilibrio en movimiento sujetándose con las manos sobre un monociclo. Todo con el más pasmoso sosiego, convirtiendo en cotidiano lo extraordinario. «Hay que ser conscientes de que lo que hacemos es peligroso pero no pensar en el miedo, eso no ayuda», explica Kiliam Mongey, un parisino de 24 años, antes de comenzar con su entrenamiento acrobático. Sobre el escenario es uno de los once grillos que conforman este ecosistema. Las volteretas, mortales y saltos en los que parecen flotar sobre el cielo son su seña de identidad.

Mientras están de gira, la rutina para los artistas es la siguiente: el lunes y martes se dedican a viajar a la ciudad correspondiente y hacer turismo, si se puede. De miércoles a domingo es tiempo para los ensayos y la preparación previa al 'show' diario. Según el personaje que interpreten, los artistas dedican hasta dos horas para vestirse y maquillarse.

Es el primer 'show' de la compañía dirigido por una mujer, la brasileña Deborah Colker

No obstante, esta preparación no es tan dura como las de las semanas previas al estreno. «Ahora solo mantenemos lo que tenemos, no se trata tanto de aprender nuevas coreografías», explica Ariunsanaa Bataa, contorsionista nacida en Mongolia con 20 años de experiencia y una década con la prestigiosa compañía canadiense.

Cuidados minuciosos

Ariunsanaa, una de las arañas blancas, defiende este fascinante 'show', que gusta sobre todo «a los niños de todas las edades» y destaca como especial el encuentro de las arañas mujeres. «Es un momento muy lindo porque representa la importancia de la mujer». La contorsionista, que además ejerce de instructora de pilates para artistas y técnicos, recalca la influencia femenina de 'Ovo': «Es el primer 'show' dirigido por una mujer -la brasileña Deborah Colker- y hay un alma latina muy diferente».

'OVO', que significa 'huevo' en portugués, es una carrera en un ecosistema lleno de vida, dónde los insectos trabajan, comen, gatean, revolotean, juegan, pelean y buscan amor en un sinfín de energía y movimiento. Cuando aparece un misterioso huevo en medio de ellos, los insectos se muestran asombrados con este objeto icónico que representa el enigma y los ciclos de sus vidas. Cuando un insecto desgarbado y estrafalario llega a esta bulliciosa comunidad, una fabulosa mariquita le llama la atención. Es amor a primera vista.

El vestuario tiene gran peso en el 'show'. Los trajes están hechos a mano y a medida en Montreal. La flexibilidad y ligereza de sus materiales son clave para los artistas, aunque algunos personajes, como el extranjero, deben soportar varios kilos de peso sobre su cuerpo debido a la particularidad de su traje, lleno de agujas. La pintura de los zapatos, que sufre gran desgaste, se repasa al menos una vez a la semana al igual que los complementos, más de 2.000 piezas.

El espectáculo llega a Murcia en formato arena, es decir, sin carpa. Una de las singularidades de esta modalidad es la lejanía del público. Como cuenta el payaso Gerry Regitschni, uno de los pocos artistas de este «juego de niños» con cierto margen para la improvisación en sus números, «es más difícil escuchar al público y a veces no se sabe si ríen o no».

Este domingo, la compañía despide la gira europea. La próxima parada estará en Brasil. Los artistas han tenido la oportunidad de visitar Murcia, «una ciudad con un lindo ambiente universitario» para Ariunsanaa. A Gerry, austriaco afincado en Bilbao, le ha sorprendido descubrir que por la zona hay muchos terremotos: «Me ha recordado a Japón». Mientras que a Kiliam le ha fascinado encontrar naranjos por las calles.

'Ovo', que se estrenó anoche, estará hasta el domingo en el Palacio de los Deportes, con dos pases por día: a las 18.00 y 21.30 horas jueves, viernes y sábado y a las 15.00 y 19.00 horas el domingo. Las entradas oscilan entre los 33 y 98 euros.

 

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