Roma llora a sus mejores soldados

Dos gladiadores hacen una exhibición, durante el acto de homenaje a los caídos en la batalla / p. S. / agm
Dos gladiadores hacen una exhibición, durante el acto de homenaje a los caídos en la batalla / p. S. / agm

Los festeros exigen la continuidad de los trabajos arqueológicos en el Anfiteatro «por el pasado glorioso que representa»

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

La Legión IV Quinto Trebelio recreó este sábado el homenaje a los caídos en la Batalla contra los carthagineses, junto al monumento funerario de Torreciega. Después de una noche de briega en el campamento y tras la batalla que tuvo lugar en la Cuesta del Batel por la conquista de Qart Hadast llegó el turno de ese acto: el homenaje a los romanos que perdieron su vida en la lucha.

El acto comezón con un breve desfile por las calles de Torreciega hasta el monumentos sepulcral, donde los romanos recordaron a sus fallecidos depositando una corona de laurel. En esta ocasión se recordó a los romanos Benjamín Rubio, Fructuoso San Martín, Pepe Marín y Pedro López y a los carthagineses José Luis Sánchez, Rosa María Sánchez y María del Carmen Rodríguez.

A continuación habló el personaje Quinto Trevelio, el primer romano en alcanzar la muralla carthaginesa en la batalla de la noche anterior. En su discurso aprovechó para exigir «la continuidad de los trabajos arqueológicos en el yacimiento del anfiteatro», porque «después se siglos de desinterés, los ciudadanos han comprendido plenamente la importancia de recuperar restos de un pasado glorioso que emerge día a día gracias a la infatigable labor de arqueólogos».

Tras ello, cinco bailarinas -encargadas de simbolizar la ofrenda del fuego- iniciaron un baile sagrado que le siguió una ofrenda compuesta por frutas, vino y flores. También actuaron dos parejas de gladiadores, que realizaron una exhibición. Fue la novedad del día. El acto no duró más de cuarenta minutos y a él asistió casi un centenar de personas, entre los participantes en el acto y el público que sobre la una y media allí se congregó.