«Queremos llevar la fiesta a Rumanía»

Marius Porcolean, Madalina Marina Purcea, Marius Simión y Ciprian Cristea, en el auditorio festero. p. s. / agm/
Marius Porcolean, Madalina Marina Purcea, Marius Simión y Ciprian Cristea, en el auditorio festero. p. s. / agm

Cuatro invitados de la Federación toman nota para celebrarla en su país en mayo

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

«No hemos parado. No nos hemos perdido ningún acto, hemos estado todas las noches en el campamento e incluso nos hemos casado varias veces, en la noche de las bodas», aseguró Marius Porcolean, una mañana de esta semana, ante un café bien cargado. Él forma parte de la Fundación Medieval in Time, junto con Marius Simion, Ciprian Cristea y Madalina Marina Purcea, rumanos como él que han recorrido 1.700 kilómetros desde el centro de su país para sumergirse en los Carthagineses y Romanos. «Queremos llevar estas fiestas a nuestro terreno en Rumanía, tomarlas como modelo para las que enfrentarían a la etnia local, los dacios, y los invasores romanos. La primera edición sería en mayo del año que viene», dijo Marius Simion.

El contacto con la Federación de Tropas y Legiones fue después de un trabajo laborioso. Los miembros de la Fundación buscaron fiestas populares que ellos pudieran adaptar porque están basadas en una historia similar a la suya. «Así es como dimos con Carthagineses y Romanos. Contactamos con sus organizadores y es un honor y un placer estar aquí», indicó Ciprian Cristea. «Estamos muy agradecidos a Tropas y legiones y a toda la gente de Cartagena, porque nos ha acogido como festeros».

Nada más pisar la ciudad y ver los primeros actos y escenarios en que se desarrolla Carthagineses y Romanos, los cuatro enviados rumanos supieron que habían acertado: «Ya era importante haber encontrado esas similitudes históricas que no servirán en nuestro país».

Pero lo que más nos ha impresionado es ver cómo lo vive la gente, cómo consigue crear un ambiente que hace creíble la historia que representan y que sucedió hace tantos años», añadió. «Y la gente lo vive con alegría y hace de la historia algo ameno, un verdadero espectáculo», añadió Marius Porcolean.

Además de pasarlo bien, Marius Simion y sus compañeros volverán a su país con la cabeza llena de ideas para montar, en los próximos nueve meses, una primera edición de las fiestas históricas adaptadas a Aral. «Es una ciudad un poco más pequeña que Cartagena, porque tiene unos 150.000 habitantes, pero las autoridades de allí nos apoyan por completo», explicó, para dejar claro que su fundación es privada y apolítica.

Viajes de ida y vuelta

Esos preparativos le servirán para contactar de nuevo con la Federación festera y pactar el viaje a Aral de un grupo de guerreros. «No podemos dar un número porque aún no sabemos cómo de grande va a ser la primera edición», explicó Marius Simion. «Lo más probable es que empecemos con unas fiestas pequeñas, con algunos de los actos más importantes y que crezcamos a partir de ahí», añadió Marius. Arad ya acogió en julio a una embajada cartagenera que inspeccionó la ciudad rumana y constató el interés que allí había despertado la idea de adaptar las fiestas históricas. De ahí la invitación cursada y aceptada por los cuatro enviados de la fundación rumana para conocer de cerca las fiestas de septiembre en España.

Para completar el conocimiento de las fiestas, los cuatro rumanos realizan estos días visitas a museos y otros lugares de interés de Cartagena. «Nos damos cuenta de las muchas similitudes que hay. Españoles y rumanos compartimos la romanización, tenemos cosas parecidas y el idioma es una lengua derivada del latín en ambos casos».

«Este puede ser el principio de una relación estrecha y fructífera», explicaron Marius, Ciprian Cristea y Marius. Preguntados por la resistencia ante unas fiestas tan exigentes en los horarios, ellos y Marina aseguraron que los rumanos aguantarán perfectamente, incluido lo de trasnochar. Marius lo dejó claro: «Que nadie piense que en Rumanía cenamos tan pronto como en Europa Central. Para nosotros la noche también es sinónimo de fiesta».