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Sobre el medio ambiente, biodiversidad y premios

Sobre el medio ambiente, biodiversidad y premios
Mikel Casal

Las especialistas en plantas Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz logran el Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019

JOSÉ MANUEL LÓPEZ NICOLÁS

Esta semana han tenido lugar dos grandes acontecimientos en los que el medio ambiente ha sido protagonista. Por un lado, el pasado miércoles se celebró en todo el planeta el Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Y es justo que se le dedique un día mundial? Por supuesto. Gracias al medio ambiente disponemos de muchísimos bienes y servicios que son imprescindibles en nuestro día a día. Sin embargo, la presión a la que lo estamos sometiendo está dando lugar a graves cambios en nuestro ecosistema, muchos de ellos irreversibles.

En el campo de la agricultura los recursos cada vez son más escasos. El incremento de la población mundial (en 2050 se espera que seamos 10.000 millones de personas en el mundo) requiere un significativo aumento de la producción agrícola para poder alimentar a todo el planeta. Para alcanzar este objetivo son necesarias nuevas iniciativas. Es cierto que la innovación y la tecnología en la cadena agroalimentaria son fundamentales, pero siempre y cuando sean productivas, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

¿Y es eso posible? Por supuesto. Y no solo eso, sino que la implantación de nuevas tecnologías en el sector agroalimentario es un arma muy importante para luchar contra el cambio climático. Gracias a ellas podemos, por ejemplo, obtener cultivos resistentes a condiciones climáticas extremas, con un uso de los recursos naturales más eficiente. Al aumentar el uso de los recursos naturales del ecosistema se reduce el uso de combustibles fósiles y se minimiza la degradación ambiental, reduciendo los gases del efecto invernadero.

En esa lucha contra el cambio climático juega un papel fundamental la diversidad genética, el componente básico de la biodiversidad y que presenta el número total de características genéticas dentro de una especie, es decir, cuán diferentes son los individuos dentro de cada especie. La diversidad genética es esencial para su conservación y estabilidad y por tanto, para garantizar la conservación de todas las especies que interactúan. Esta diversidad, si se conserva y se usa de manera apropiada, puede utilizarse en programas de mejoramiento de semillas, ofreciendo variedades de cultivos más tolerantes al incremento de las temperaturas, las heladas, las inundaciones y la salinidad del suelo.

Pero la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente no ha sido la única noticia de esta semana relacionada con este importantísimo tema. Las biólogas especialistas en plantas Joanne Chory (Estados Unidos) y Sandra Myrna Díaz (Argentina) han sido galardonadas con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019. Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz toman el relevo en este premio al biólogo sueco Svante Pääbo, un especialista en genética evolutiva que ha centrado su trabajo en el estudio del genoma completo del hombre del Neandertal y las primeras poblaciones de la prehistoria. El trabajo que desarrollan Chory y Díaz por separado las ha situado en la vanguardia de nuevas líneas de investigación con futuras implicaciones destacadas en la lucha contra el cambio climático y sus efectos y en la defensa de la biodiversidad.

Concretamente Joanne Chory, graduada en Biología en el Oberlin College (Ohio) y doctorada en Microbiología en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign en 1984, ha centrado su campo de investigación en el estudio de los mecanismos que regulan el funcionamiento de las plantas, desde el nivel molecular hasta el celular, así como las reacciones de estas a condiciones ambientales de estrés. Para llevar a cabo sus investigaciones ha utilizado un organismo modelo, la 'Arabidopsis thaliana', desvelando aspectos relevantes sobre los genes implicados en funciones como la sensibilidad a la luz, las hormonas que regulan el crecimiento de la planta y la respuesta ante el estrés hídrico. Son especialmente reconocidas sus aportaciones sobre el papel del fitocromo, una proteína vegetal sensible a la luz roja e infrarroja, y la corregulación de genes que participan en la fotosíntesis.

Esta bióloga también estudia el desarrollo de plantas capaces de absorber hasta 20 veces más dióxido de carbono del aire que las normales, liderando la Harnessing Plant Initiative del Instituto Salk. Este proyecto lucha contra el calentamiento global y, por tanto, contra el cambio climático, a través de la optimización de la capacidad natural de las plantas para capturar y almacenar el dióxido de carbono y adaptarse a distintas condiciones climáticas, utilizando para ello las técnicas de edición genética más innovadoras, como la CRISPR.

En definitiva, los trabajos de Joanne Chory sobre las respuestas moleculares y genéticas de las plantas a las variaciones ambientales, en particular luz y temperatura, ayudan a comprender y mejorar la adaptación de los sistemas naturales al calentamiento global.

La otra científica premiada con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019 es la argentina Sandra Myrna Díaz. Graduada y doctorada en Biología en la Universidad Nacional de Córdoba, es una referencia científica en el área de la ecología y especializada en botánica. Sandra Myrna participó en el desarrollo de una herramienta metodológica para cuantificar los efectos y beneficios de la biodiversidad de las plantas y la ecología vegetal de los ecosistemas y su aprovechamiento humano en forma de combustible, materiales, medicinas, tintes, alimentación, protección hídrica y otras aportaciones. También investiga el papel de la biodiversidad para contrarrestar el cambio global, por ejemplo, mediante el secuestro de carbono atmosférico.

El acta del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019 añade que las investigaciones de Sandra Myrna Díaz permiten cuantificar la importancia de la conservación de la biodiversidad funcional para garantizar los beneficios que los ecosistemas prestan a la humanidad.

Estimados lectores, hay gente que habla con mucha frivolidad del medio ambiente sin darle la importancia que merece. Sin embargo, su trascendencia tanto en nuestro día a día como en el devenir de las generaciones futuras nos obliga a cuidarlo y respetarlo. Hoy les he puesto ejemplos de grandes científicas que dedican su vida a ello desde el punto de vista de la ciencia, pero no olviden que el respeto al medio ambiente es algo que nos incumbe a todos y no solo durante una semana al año.