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El hombre que unió el arte y la ciencia

El hombre que unió el arte y la ciencia

La increíble conexión existente entre la biotecnología, la escultura, la música y las matemáticas

José Manuel López Nicolás
JOSÉ MANUEL LÓPEZ NICOLÁS

Hay mucha gente que se empeña en levantar un absurdo muro entre las artes y las ciencias. Hoy les voy a mostrar una increíble conexión existente entre la biotecnología, la escultura, la música y las matemáticas.

Julian Voss-Andreae nació en Hamburgo en 1970. Al cumplir la mayoría de edad comenzó sus estudios de Ciencias Físicas en las universidades de Berlín y Edimburgo. Posteriormente realizó un Máster en la Universidad de Viena para especializarse en física cuántica. Sin embargo, y a pesar de su amor por la física, Andreae nunca renunció a su gran pasión: la escultura.

Una vez alcanzado el título de 'maestro' en Física Cuántica, Voss-Andreae marchó a EE UU para poder cumplir su sueño. En la Universidad del Pacífico Noroeste de Arte se graduó en escultura y desde entonces combina sus dos grandes aficiones, la ciencia y el arte, para crear espectaculares esculturas científicas.

La gran mayoría de sus obras están relacionadas con la bioquímica. Ejemplos son 'Collagen unravelling', una escultura de 3,40 metros basada en la estructura del colágeno y en la que se alude a su papel en el cuerpo humano como componente estructural; 'Heart of Steel', una escultura de 1,6 metros de altura donde hace una representación de la hemoglobina, la proteína responsable del transporte de oxígeno; 'Steel Jellyfish', obra que homenajea a la famosa proteína verde fluorescente que gran trascendencia tiene en la biotecnología moderna o 'Angel of the West', su obra más famosa inspirada en la estructura de los anticuerpos.

Dentro de esta sorprendente colección de esculturas científicas hay una que me llama poderosamente la atención. Se trata de 'Kalata'. La historia que hay detrás de Kalata, una proteína mucho menos conocida que las citadas anteriormente, es fascinante.

Kalata no presenta una estructura lineal como la mayoría de las proteínas sino que posee estructura cíclica. Al grupo de proteínas que presenta esta característica se le conoce como ciclótidos. Está establecido que la mayoría de los ciclótidos en las plantas funcionan como moléculas de defensa contra los depredadores. También presentan otras actividades biológicas que incluyen uterotónica, anti-VIH, antitumoral y antimicrobiana. ¿Y esto es importante? Mucho. El descubrimiento de estas propiedades de los ciclótidos ha generado nuevas posibilidades para la obtención de nuevos fármacos.

¿Por qué es especial 'Kalata'? ¿Qué tiene de original este ciclótido que transformó Julian Voss-Andreae en una escultura?

En la década de los 60, el médico noruego Lorents Gran se unió a la Cruz Roja Internacional para ayudar en la crisis del entonces denominado Congo Belga. Parte de su trabajo consistía en ayudar a mujeres a dar a luz en paritorios. Pronto algo despertó su curiosidad. Las mujeres del Congo utilizaban infusiones de la planta 'Oldenlandia affinis' para acelerar el parto. Tras años estudiando cuál era la razón encontró la presencia en la planta de un compuesto que inducía el parto al incrementar la intensidad y duración de los espasmos uterinos. A ese compuesto Lorents Gran le puso el nombre Kalata B1 en honor al término con el que se conoce a la planta en el Congo. Estudios posteriores determinaron que Kalata B1 estaba formada por 29 aminoácidos y además era cíclica... y esto le encantó a Julian Voss-Andreae, que decidió hacer una escultura en su honor.

Ya hemos visto la relación existente entre la escultura y la biotecnología, pero... ¿dónde encajan las matemáticas y la música de las que hablé al principio de este articulo?

Kalata B1 no es una proteína cíclica tradicional. En su esqueleto se observan una serie de 'loops' (vueltas) que hacen que su cadena de aminoácidos no solo sea cíclica sino que se encuentre 'girada' sobre sí misma. ¿Y esto es importante? Sí, ya que me permite introducir las matemáticas en este artículo. La estructura tan especial de Kalata B1 (cíclica y girada) recuerda a la famosa cinta de Moebius, una forma geométrica descubierta de forma independiente por los matemáticos alemanes August Ferdinand Moebius y Johann Benedict Listing y que tiene una serie de características comunes con la estructura de Kalata.

Por una parte, tanto la cinta de Moebius como nuestra proteína 'estrella' están formadas por una superficie de una única cara. Por otra parte, dicha superficie posee un único borde ya que si lo seguimos con un dedo se alcanza el punto de partida tras haber recorrido la totalidad del borde.

Como les acabo de mostrar, la relación entre Kalata B1y las matemáticas es más que evidente. La cinta de Moebius es su nexo de unión. Pero... ¿y la música?

No hay lugar a la duda. Johann Sebastian Bach es uno de los más grandes genios de la música. La fecunda obra que nos dejó es considerada como la cumbre de la música barroca. Compositor, organista, clavecinista, violinista, maestro de capilla... pero hay algo que poca gente conoce. El historiador Eli Maor describió a Bach como un matemático experimental de alto rango. El músico alemán exploró profundamente las posibilidades de la simetría... y prueba de ello es su peculiar obra 'El Canon del Cangrejo'.

El canon es una forma en la que las distintas partes se incorporan sucesivamente repitiendo la melodía de la voz principal. Lo más curioso del 'Canon del Cangrejo' de Bach es que la pieza suena igual si se toca desde delante hacia atrás que si se hace desde atrás hacia delante. Por esta razón, y por la forma particular de andar de estos crustáceos, se le llama 'Canon del Cangrejo'.

¿Y esto que tienen que ver con el resto del artículo? Si son un poco perspicaces ya lo habrán adivinado. Las estructuras del 'Canon del Cangrejo' de Bach, de la cinta de Moebius y de la proteína Kalata B1 esculpida por Voss-Andreae son exactamente iguales.

Estimados lectores, a lo largo de este artículo hemos logrado unir cuatro disciplinas, dos científicas y dos artísticas, aparentemente inconexas: la biotecnología, la escultura, la música y, además, las matemáticas. Sin duda, la ciencia y el arte pueden ir cogidos de la mano.