José Antonio Ruipérez: Jugando a la revolución educativa

Investigador postdoctoral en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) (Murcia, 1988). Méritos: Premio Joven Investigador de la Sociedad Científica Informática de España - Fundación BBVA 2018

José Antonio Ruipérez Valiente. /Guillermo Carrión / AGM
José Antonio Ruipérez Valiente. / Guillermo Carrión / AGM
Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

No podía imaginarse José Antonio Ruipérez Valiente, en su primer trabajo como técnico audiovisual en una televisión local de la Región -ese que precede un larguísimo historial de reconocimientos-, que unos pocos años después recorrería los pasillos del centro de investigación más prestigioso del planeta para dedicarse a perfilar el futuro de la educación mundial. Investigador postdoctoral en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Boston, en Estados Unidos, Ruipérez ha engordado su currículum este año con el Premio Jovenes Investigadores Informáticos que concede la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA por «sus relevantes contribuciones en la aplicación de técnicas de inteligencia artificial y análisis de datos para ayudar a comprender el comportamiento humano en entornos de educación 'online', mejorando así el proceso de aprendizaje».

El galardón «más importante» que ha recibido, admite, le da muchas vidas para seguir haciendo «que mi abuelo se sienta orgulloso de mí» mientras continúa persiguiendo su sueño: «Mejorar el sistema educativo y académico a través de una investigación de calidad, de impacto social tanto a nivel regional, como nacional e internacional». Una investigación que desarrolla al otro lado del 'charco' entre eminencias de primer nivel, pero haciendo jugar a los niños en entornos virtuales y divirtiéndose tanto o más que ellos cuando analiza y trabaja los datos derivados de las experiencias de los alumnos para mejorar los sistemas de aprendizaje. Cuando juega a la revolución educativa.

La ilusión, el esfuerzo y el talento que dedica Ruipérez a la innovación pedagógica, a la educación del futuro que debería ser del presente, también deja espacio a una cuota de reinvindicación. Este joven murciano, de 30 años, reclamaba en las páginas de 'La Verdad' poco después de recibir el premio que «la inteligencia artificial aplicada al entorno educacional se incluya en el proceso formativo de los estudiantes. Así, la formación estará mucho más adaptada a los alumnos y alcanzaremos una verdadera revolución educativa gracias a las nuevas tecnologías, que ya están más que implantadas en otros campos porque sí ofrecen un impacto económico inmediato».

Mientras eso ocurre, Ruipérez sigue ofreciendo las herramientas necesarias para entrar en el futuro de la educación de una vez por todas. Solo es cuestión de coger la llave y abrir la puerta.