Fundación Ambulancia del Deseo: La ambulancia que llevó a Ana al mar

Manuel Pardo Ríos (Murcia, 1980), enfermero del 061; Laura Juguera Rodríguez (Granada, 1985), enfermera del 061; José Manuel Salas Rodríguez (Sevilla, 1975), médico del 061; Carolina Cánovas Martínez (Murcia, 1981), enfermera del 061. Voluntarios. Méritos: Proyecto de humanización de urgencias y emergencias para cumplir últimas voluntades

Fundación Ambulancia del Deseo: La ambulancia que llevó a Ana al mar
Nacho García / AGM
Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

Todo empezó con el proyecto HURGE (Humanizando las Urgencias y Emergencias), nacido de la inquietud de un grupo de profesionales del SMS. Después de años trabajando en un entorno frío, percibiendo el desamparo que en ocasiones sufren los pacientes, decidieron dar un paso adelante. La idea tomó forma en el I Congreso de Humanización en Urgencias, celebrado en abril. «Tenemos que aprender a comunicarnos con quienes tenemos delante. También hay que adecuar los espacios, no se puede dar una mala noticia en un pasillo», contaba José Manuel Salas, autor del libro 'Con tinta de médico' y uno de los ideólogos de HURGE.

A aquel congreso invitaron al holandés Kees Veldeboer, presidente de la Fundación La Ambulancia del Deseo, una organización implantada en varios países que trabaja para hacer realidad las últimas voluntades de pacientes en fase terminal. También atiende los deseos de enfermos crónicos inmovilizados por su alto grado de dependencia. Los sanitarios murcianos quedaron impresionados con la iniciativa de Veldeboer, y decidieron trasladarla a España. Movieron cielo y tierra, consiguieron el apoyo del SMS y pusieron en marcha, en septiembre, la versión española de La Ambulancia del Deseo. Así fue como Ana llegó a ver, a sus 78 años, el mar por primera vez. Condenada a la inmovilidad por una obesidad mórbida y varias enfermedades crónicas, Ana se había hecho ya a la idea de que no volvería a salir de la clínica Belén, donde estaba internada. Un día, uno de los enfermeros, Antonio Andrés Romero, le preguntó si había ido alguna vez en la playa. Confesó que no. Aquella conversación estuvo rondándole al sanitario hasta que se topó con el equipo de la recién creada Ambulancia del Deseo. Todos se volcaron para que Ana pudiera, por fin, conocer el mar. Su baño, en Santiago de la Ribera, fue la primera acción de la ONG en la Región. Pero su labor traspasa las fronteras murcianas. Ya han ayudado a cumplir deseos en Asturias, Madrid y País Vasco. De momento, lo hacen con ambulancias prestadas, pero aspiran a conseguir un vehículo propio porque muchas Anas les esperan todavía para poder recibir el primer abrazo del mar.