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Soledad Vélez: «No tengo ni idea de qué tipo de música haré cuando acabe el año»

Soledad Vélez: «No tengo ni idea de qué tipo de música haré cuando acabe el año»
Pau Mon

La cantante chilena protagonizará el próximo sábado, 19 de enero, uno de los conciertos más interesantes del festival Microsonidos, en el que presentará las canciones de su último álbum, 'Nuevas épocas', en el que deja atrás sus raíces folk y explora nuevos paisajes de electrónica y pop

Miguel Ángel Muñoz
MIGUEL ÁNGEL MUÑOZMurcia

Para ser perfecto, hay que cambiar a menudo. Eso, con otras palabras, lo decía Winston Churchill. Soledad Vélez (Concepción, Chile, 1988) es una cantante que ha demostrado con creces que no tiene miedo al cambio, capaz de pasar en apenas cuatro discos del folk inspirado en Bob Dylan de su debut a aterrizar definitivamente en la electrónica y el pop en su último trabajo, 'Nuevas épocas', así como de abandonar el inglés para empezar a cantar en castellano e incluso fichar por otra discográfica, Subterfuge. A la chilena no le tiembla el pulso a la hora de salir de su zona de confort y darle un giro de 360 grados a su carrera de una forma pasmosamente natural. Porque ella dice que «no busca los cambios, sino que los necesita». Afincada en Valencia desde hace una década, hablamos con la cantante nada más finalizar las sesiones de grabación en el estudio Álamo Shock, en Madrid, con el productor Guille Mostaza de una canción que compuso en diciembre y que espera publicar a finales de febrero o principios de marzo. «Es como las del disco 'Nuevas épocas', pero un poco más allá. Estoy deseando que salga», revela. Habrá que esperar unas semanas para comprobar si ese «más allá» es una nueva vuelta de tuerca en su música. Mientras tanto, nos cuenta los detalles de su último álbum, de su concierto de presentación en Murcia, que se celebrará el sábado 19 en el Garaje Beat Club dentro del festival Microsonidos, y de sus sueños reveladores.

–'Nuevas épocas' es el final de un libro o el primer capítulo del siguiente.

–Es un comienzo, de muchas cosas. Es el primer álbum que hago en castellano, por lo que toda mi forma de componer las canciones ha cambiado, a la hora expresar un sentimiento.

–Y te has introducido de lleno en la música electrónica, el synth-pop o ¿cómo se puede definir exactamente tu estilo?

–El otro día le dije a un amigo que yo hacía, aunque no me gusta decir el tipo de música que hago, electropop-sad. (Risas). Es un poco así, porque todas las canciones hablan de desamor. Y tiene también ese componente de electrónica combinada con el pop. Son canciones tristes.

–Es un álbum lleno de primeras veces.

–Ha sido muy divertido. Además de estrenarme con el castellano, por primera vez compartí las labores de producción con otra persona, Guille Mostaza. Es muy interesante trabajar con otros oídos y otras cabezas. Las canciones crecen muchísimo cuando sabes con quién vas a trabajar y conoces su trabajo.

–Y el cambio al castellano, ¿por qué?

–Sucedió en 2017 durante una gira en Latinoamérica. Llevaba unos cuantos años sin volver y pasé por Ecuador y Chile. Tuve como un flechazo de identidad. Sentí la necesidad urgente de expresarme en castellano en mi trabajo, a través de la música. Todo fue muy rápido. Antes del viaje no tenía ni idea de lo que me iba a pasar. Y fue regresar a casa y ya no quería saber nada de componer en inglés. Solo quería escribir letras en castellano. Fue muy lindo. Y me sorprendió a mí misma muchísimo.

«Sentí la necesidad urgente de expresarme en castellano a través de la música; ya no quería saber nada de componer en inglés»

–Parece que en estos tiempos es más fácil triunfar en la música cantando en castellano que en inglés.

–Nunca pensé realmente en eso cuando me puse a componer mi nueva música, pero sí que he notado durante la gira de 'Nuevas Épocas', e incluso es algo que me pasa también como público en los conciertos, que te sientes más identificado y más cerca cuando escuchas las canciones en tu lengua. Es algo lógico que al final cantes más los temas que están en tu idioma que los que no. Y los disfrutas más y los llevas a tu vida.

–Otra de las novedades del último disco es que han colaborado Joe Crepúsculo y Gerard Alegre, cantante de El Último Vecino.

–Fue muy bacán –palabra que en Chile y en otros países de Latinoamérica significa 'genial' o 'estupendo'–. Soy muy amiga de Joël (Iriarte –Joe Crepúsculo–) y de Gerard. La primera persona que escuchó las maquetas de 'Nuevas épocas' fue Joël, al que admiro mucho y confío en él. Le enseñé las canciones y le gustaron mucho. Y nos pusimos a trabajar juntos en una del disco, 'Ven para acá'. Lo de Gerard sucedió durante una gira por el norte. Estaba con conciertos y grabando el álbum a la vez, y tenía todas las canciones una y otra vez en la cabeza. Como que me obsesiono mucho y no podía dejar de pensar en ellas hasta acabarlas. Y soñé con la voz de Gerard en una de las canciones, 'Cromo y platino'. Y a la mañana siguiente, nada más despertar, le mandé la canción para que colaborara conmigo, porque en mi sueño sonaba tan bien con él y era como lo que le faltaba, y quería que colaborase. Le gustó la canción y dijo que por supuesto. Y así fue. Me gusta mucho trabajar y colaborar con mis amigos. Todo encajó como un anillo en el dedo.

–Entonces, tienes una libreta o una grabadora junto a la cama por lo que puedas soñar.

–Sí, uso la grabadora del móvil. (Risas). En cualquier momento se me va a petar el teléfono con los audios que tengo. A veces me veo en sueños tocando en un festival y me despierto con la canción en la cabeza, pero luego me doy cuenta de que esa canción no la conozco, que acabo de tocar un tema que no he escuchado antes y que no tengo ni idea de dónde ha surgido. Y mola. Así he empezado muchas canciones.

–¿Tu inspiración viene de los sueños?

–En una pequeña parte. No me voy a hacer la chula de que lo sueño todo. (Risas). Solo algunas canciones.

–Desde el punto de vista de las letras, qué historias querías contar con 'Nuevas épocas'.

–El disco habla sobre desamores, historias que empiezan y otras que terminan. Siempre es como una nueva época en cada punto, tanto en el comienzo, como cuando terminas una relación. O cuando te rompen el corazón o tú lo rompes. Siempre son como sensaciones nuevas. Tengo que pasar esto, vivirlo y superarlo de alguna forma. De ahí va mucho lo que es la pantera de la portada, que es el tótem del disco y que significa eso. Cuando viene hacia ti, hace que toda la oscuridad que estás adquiriendo, que no la vivas así. Refleja que también hay luz en la oscuridad y que por la noche existe algo que brilla. Es como que te hace sentir mejor y que crezcas con la experiencia que estás viviendo. Me gustó mucho el concepto. Las canciones, al fin y al cabo, hablan de eso y de lo bonito también que es el desamor. Es muy poético y evocativo.

–Y de música, ¿qué estas escuchando ahora?

–Pues espera que le eche un vistazo al Spotify… Así lo último es Boy Pablo, Rojuu, PartyNextDoor, Future Islands… Como que no tiene mucho que ver una cosa con la otra. (Risas).

–Bueno, Future Islands sí que se parece bastante a tu último disco.

–¿Tú crees? Me gustan mucho.

–¿Cuál es la comparación más rara de ti o de tu música que has leído?

–Shakira. (Risas). Una vez alguien me dijo que imitaba a Shakira cantando. Y yo pensé que no entendía absolutamente nada, aunque me gusta mucho Shakira.

«A veces me veo en sueños tocando en un festival una canción que nunca he escuchado y que no sé de dónde ha surgido»

–Y de cara a los conciertos, cuál es la puesta en escena que se podrá ver en el Garaje Beat Club el próximo 19 de enero.

–Soy yo con mis 'sintes' y cacharros electrónicos acompañada de Jordi Sapena –exmiembro de La Habitación Roja–, en los sintetizadores. Solo estoy interpretando 'Nuevas épocas', no toco nada de los otros discos. Ahora mi intención es sacar nuevos singles e ir añadiendo las canciones a los conciertos.

–¿Nada de nada de los otros discos?

–Solo toco las canciones en castellano. Muchas veces pensamos que un concierto tiene que durar un tiempo determinado, pero para mí lo más importante son las sensaciones y lo que el músico te quiere transmitir. Ahora me siento rara cantando las canciones en inglés y prefiero no hacerlo. El público lo agradece y se da cuenta. Y me gusta este formato de concierto, estoy disfrutando mucho.

–¿Te imaginabas cuando empezaste tu carrera con una acústica y un ukelele que acabarías rodeada de sintetizadores sobre el escenario?

–Es algo como muy lindo, porque realmente ahora mismo no sé ni siquiera lo que voy a hacer en 2020. (Risas). A ver, sé que voy a seguir haciendo música. En aquel entonces tampoco tenía ni idea del futuro. Conozco mi ruta para los próximos tres meses, porque ya estoy más o menos metida en ello y lo visualizo, pero no tengo ni idea de qué canción o qué música haré cuando acabe el año. Lo único seguro es que seguiré haciendo la música que a mí me gusta y que creo que la gente va a disfrutar con ella. Pero ya está. No pienso en el futuro.

–¿Has abandonado definitivamente la guitarra?

–Para nada. Me encanta la guitarra y la tengo en casa. Vete tú a saber si en algún momento me pego un solo de guitarra en alguna canción nueva. (Risas).

–¿Cómo han reaccionado los fans más 'hardcore' a la evolución de tu sonido? ¿Se muestran a favor del cambio o has recibido críticas al estilo de los Arctic Monkeys?

–No, para nada. Quizás se haya quejado alguna persona, pero creo que el 99% de los fans se muestran totalmente a favor. La verdad es que siempre he sido muy sincera en las entrevistas y en mis redes sociales. Al final, es que no puedo hacer otra música o no seguir haciendo lo que hago. Con 'Nuevas épocas' ha sido como un flechazo. Es amor explosivo. Todos los días recibo correos de la gente diciendo cosas positivas e intento contestarlos todos, porque es muy lindo recibir este amor. Creo que es algo que solo me ha pasado con este álbum.

Bonus tracks

–¿Qué disco ha marcado más tu carrera musical?
–Ninguno. Más que en discos siempre me he fijado en canciones de miles de artistas. Y si me preguntas por una, te diría 'Hasta que te conocí', de Juan Gabriel. La tengo a fuego en el pecho. Ya me marcaba cuando era adolescente y a día de hoy me sigue erizando la piel.
–¿Cuál fue la primera canción que aprendiste a tocar?
–Una de Bob Dylan o de Elvis.
–¿Qué banda nunca faltaría en un festival organizado por ti?
–PartyNextDoor, que nunca lo he visto en directo.
–¿Qué canción debería sonar en un bar para que decidieses irte?
–No sé. Creo que eso pasaría si de repente sonaran himnos de países. Sería un coñazo total. (Risas).
–¿Cuál es el mejor recuerdo musical que conservas?
–Creo que en los directos, cuando el público canta y está muy animado, y también todos los amigos que he hecho en la música, a los que quiero un montón y que de otra forma no los podría haber conocido.
–Cuando vas como público a un festival, ¿eres de las que pasas más tiempo en el escenario principal o en los secundarios?
–Voy a ambos. Me gustan ambas experiencias. Meterme en medio de toda la jarana de estar en la tercera fila en un concierto de 10.000 personas y también ir a ver bandas más pequeñas, no musicalmente, sino que no son tan conocidas.
–¿Recuerdas cuándo fue la última vez que te pusiste nerviosa al conocer a alguien?
–Siempre me pongo nerviosa cuando tengo que quedar con alguien que no conozco. No sé si es timidez o ansiedad. La última vez fue para una entrevista. Siempre me pongo nerviosa.
–¿Liam o Noel?
–Siempre he sido más de Liam, aunque Noel también me gusta. Te hablo de mi yo 'teenager', porque ya no los escucho.
–Si te llama C. Tangana y te pide una colaboración, ¿qué le contestarías?
–Por supuesto. Me encanta C. Tangana.