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ALBACETE - ALICANTE - MURCIA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Opinión

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AL PASO

El Plan Agua de Cristina Narbona y el Gobierno de ZP se adelantó torpemente al Plan Hidrológico Nacional

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La casa nunca debe empezarse por el tejado. Es lo que idearon Cristina Narbona y sus colaboradores, con el visto bueno de Zapatero, cuando se pusieron a proyectar, como locos, desalinizadoras en Levante para compensar la derogación del trasvase del Ebro, manipulando al prometer más agua, mejor y más barata que la del río que guarda silencio al pasar por el Pilar de Zaragoza. Y con menos daño medioambiental. Un milagro, vaya, que ha devenido en casi un timo de la estampita. Cambiar agua del mar por agua de río es como cambiar duros por pesetas. Si a eso añadimos que podría haber otra intención perversa, como cargarse el trasvase Tajo-Segura, la cosa no tiene ninguna gracia y deja a Zapatero, Narbona, Elena Espinosa y Rosa Aguilar con el culo al aire. Por cierto, ¿dónde está la nueva ministra del llamado Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino?
No puede afirmarse que las desalinizadoras sean un desastre total. Ni siquiera ahora que dos de las que suministraban agua a la Mancomunidad de Canales del Taibilla (que da de beber a casi millón y medio de personas en Murcia y Albacete y a más de un millón en Alicante) han tenido que ser paralizadas por innecesarias. El incremento de las aportaciones del Taibilla por las lluvias y la reducción del consumo industrial y urbanístico por la crisis han hecho inútiles las aguas desalinizadas que, en años anteriores, se mezclaron con las del río murciano y las del trasvase del Tajo.
Verdad es que no era previsible que los pantanos recogieran el agua que ahora embalsan. Pero también es cierta la politización demagógica y electoralista que de las desalinizadoras se hizo para cargarse el trasvase del Ebro y el Plan Hidrológico Nacional que el Gobierno de Aznar sacó adelante y que incluía un trasvase del Ebro bien visto por José Borrell, un buen ministro de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente con Felipe González y que sería pareja sentimental de Cristina Narbona (heredera del Medio Ambiente con ZP).
Es normal que las desalinizadoras Alicante II y San Pedro del Pinatar II (que aportaba agua a la provincia de Alicante) se hayan casi paralizado y sólo funcionen al mínimo para su mantenimiento. Pero queda en evidencia la falta de visión política de quienes fueron incapaces de hacer un Plan Hidrológico Nacional consensuado antes de lanzarse a la vorágine de desalar (casi descubrir) el Mediterráneo.

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