Cinco niños saharauis enfermos esperan un papel de la Subdelegación para viajar a Alicante

La asociación Dar al Karama necesita un informe favorable para poder traerlos Cotino visitó ayer la casa de acogida, que ha atendido a 40 pequeños desde el 2002

EVA M. LAHOZALICANTE
SU HOGAR. Varios niños saharauis, reunidos en el salón de la casa de acogida. / LOLA GUIL/
SU HOGAR. Varios niños saharauis, reunidos en el salón de la casa de acogida. / LOLA GUIL

La casa de acogida para niños saharauis enfermos Dar al Karama espera «como agua de mayo», según su presidenta, Ilde García, un informe favorable de la Subdelegación del Gobierno en Alicante para traer a cinco pequeños que necesitan «urgentemente» ayuda médica que en los campamentos no pueden recibir.

Desde que se creó en el año 2002, la casa, que tiene capacidad para ocho o nueve pequeños, ha acogido a 40 niños. En la actualidad son cuatro (Ali, Hamitu, Lemneia y Darga) los que viven en ella de forma permanente, con los que conviven, este mes, otros cuatro niños del programa Vacaciones en Paz cuya relación con las familias de acogida no era buena.

Dar al Karama les ofrece, durante todo el tiempo que sea necesario, alojamiento, manutención, escolarización y tratamiento médico. Hace un mes y medio abandonó la casa Ahmed, un pequeño de 14 años con parálisis cerebral, que llevaba en ella cinco. Cuando llegó, apenas se movía, pero se fue al Sahara caminando, y hasta corriendo, con ayuda de un andador.

Con él se fueron otros dos menores acogidos, tras recuperarse de las enfermedades que los trajeron a Alicante. Es por esto que, días antes de su partida, los encargados de la asociación comenzaron los trámites para traer más niños enfermos que ocupasen los puestos vacantes. «El Comité de Evacuación saharaui seleccionó a cinco pequeños con problemas graves de salud», explica García, para que viajasen a Alicante.

El último trámite

A principios de julio, la asociación envió la solicitud a la Subdelegación del Gobierno, para que el departamento de Extranjería la estudiase y emitiese un informe favorable. «Sólo tienen que firmarla y en una semana podrían estar aquí los niños», apunta García.

Ayer, el vicepresidente y conseller de Bienestar Social, Juan Cotino, visitó a los pequeños en el hogar de acogida, antes de partir con ellos a Crevillent, donde pasaron el día en una jornada de convivencia con saharauis del programa Vacaciones en Paz. Cotino alabó la labor de esta asociación que «ofrece tratamiento a niños que no pueden recibirlo en sus países». También agradeció a los padres de acogida de Vacaciones en Paz su solidaridad, ya que entre todos «han acogido a 6.000 niños en 20 años», explicó. Este verano son casi 700 los pequeños acogidos en la Comunidad Valenciana.

Tanto él como la presidenta de la asociación y la delegada del Frente Polisario en Alicante, Fatma Sidi, recordaron que son varias las instituciones públicas (entre ellas el Ayuntamiento de Alicante) y privadas que hacen posible el mantenimiento de la casa de acogida con su financiación.

Los niños recibieron asombrados al vicepresidente, que hizo un recorrido por las habitaciones, bromeó con ellos y les preguntó si hablaban español.

No quiso perderse la visita del conseller Mahyuba, una pequeña que llegó a Alicante hace seis años, con espina bífida. Tras pasar un tiempo en la casa de acogida, una pareja la acogió y ahora vive con ellos. En diciembre del 2006 viajó a los campamentos para volver a ver a sus padres, que han primado la salud de su hija a pesar de que esto signifique tenerla lejos.

Sidi, en nombre de los pequeños y de la asociación y siguiendo la costumbre saharaui de agasajar al invitado con regalos, entregó al vicepresidente una pulsera, que él aceptó y se puso agradecido.