ELCHE / La Charanga se hace más crítica y no se olvida ni de la Gestora

La participación en el desfile alcanza las 2.500 personas, 400 más que en la edición de las fiestas del año pasado Los festeros lanzaron 60.000 regalos desde las 36 carrozas

G. MARTÍNELCHE
RECICLAJE. La comisión de la Avenida de la Libertad eligió la limpieza como argumento de sus críticas, ayer. / PACO ULCÉS/
RECICLAJE. La comisión de la Avenida de la Libertad eligió la limpieza como argumento de sus críticas, ayer. / PACO ULCÉS

La Charanga se ha convertido en el carnaval de verano, en las que las quince comisiones de fiestas rivalizan en ingenio y trabajo para expresar libremente lo que menos les gusta de la marcha de su ciudad. Palos y más palos, con mucha juerga, ingenio y ganas. La intención de la Gestora de Festejos Populares era conseguir que las comisiones fueran críticas. Objetivo logrado. Ayer por la tarde, no se salvó ni la Gestora de las mofas callejeras.

La cosa fue animada y pese al calor bochornoso, el público, que abarrotó las aceras del recorrido -como es habitual el desfile salió desde el colegio Virgen de la Asunción, en Reina Victoria- tuvo ocasión de moverse al ritmo de la batukada que ofreció el grupo Pan de Azúcar. Cierto es que la falta de puntualidad en el inicio del acto es la primera crítica que deberían de aplicarse los organizadores. La animación previa al desfile de las carrozas no llegó a la Plaça de Baix hasta pasadas las diez de la noche, más de media hora tarde. El retraso no fue impedimento para que el numeroso público disfrutara con el Macroscopi, unos elementos hinchables con luz y sonido que invadieron la calzada.

Una campaña cercana

Las reinas salientes y sus damas abrieron el desfile, vestidas de diablesas y repartiendo chucherías. La carroza de las reinas actuales y su corte, vestidas con el traje regional, descendieron de la misma para aposentarse en la tribuna de autoridades donde presenciaron todo el desfiles.

Se sentaron al lado del jurado, formado por el edil de Contratación, José Manuel Sánchez, el vicepresidente saliente de la Gestora, Pablo Rivero y los periodistas Óscar López y Mari Carmen Jiménez.

Las críticas no se hicieron esperar. La comisión del Sector V -Zona Sur dejó patente que los ecos de la campaña electoral siguen muy frescos en la memoria de los ilicitanos. Representaron los cuentos infantiles, similares, según ellos, a los cuentos habituales de los políticos. En sus carteles se podían leer frases como «menos discursos y más soluciones», «más agua y menos cuento», mientras que los participantes coreaban la canción Vamos a contar mentiras.

La comisión de San Andrés aludió directamente a los resultados electorales. Disfrazados de indios, vaqueros y Séptimo de Caballería escenificaron el empate técnico del PP y del PSOE, y la llegada de Compromís para poder gobernar. El resto de las comisiones criticaron la limpieza de la ciudad, los problemas de la vida diaria, el cambio climático, las mentiras de los políticos así como a la Gestora de Festejos Populares. Esta última crítica la expuso la Unió de Festers del Camp d'Elx que escenificó el lema marionetas, títeres y fiestas.

Con 2.500 participantes en el desfiles, la Charanga superó en 400 los de agosto del 2006. Las 36 carrozas rivalizaron en imaginación, adornadas siempre con recursos simples pero eficaces. Los disfraces fueron muy ingeniosos en algunos casos. Pero, sin lugar a dudas, los 60.000 regalos y chucherías lanzadas desde las carrozas, es decir, el doble que el pasado año, fueron los más apreciados por la chiquillería que nutría las aceras.