Flores de todos los colores en las Cruces de Mayo

El barrio alicantino de la Santa Cruz celebra sus días grandes en todo su esplendor Pasacalles, hinchables, almuerzos y concursos hacen las delicias de vecinos y visitantes

S. MARTÍNEZALICANTE
RADIANTE. El crucifijo floral galardonado con el primer premio . / LA VERDAD/
RADIANTE. El crucifijo floral galardonado con el primer premio . / LA VERDAD

Color, ruido, luz y flores, muchas flores adornaban ayer las calles del entrañable barrio de la Santa Cruz, a los pies del castillo de Santa Bárbara, con motivo de las fiestas de las Cruces de Mayo. Las celebraciones comenzaron el lunes 30 de abril con el pregón de Mario Flores, autoridad portuaria, y esa misma noche fallaron los premios que condecoraban a las calles y cruces de flores mejor engalanadas.

En total, diez vías y diez crucifijos florales optaban al galardón, pero sólo tres de cada categoría se llevaron los laureles. En la modalidad de cruces, las vencedoras fueron, en este orden, la de San Rafael, la de San Antonio y la de Diputado Auset. Las calles triunfadoras fueron la de San Antonio, la del segundo tramo de San Rafael y la del primer tramo.

Este año, además, se han organizado actividades nuevas, como el concurso de pijamas de la noche del 30 de abril y el de pelucas de hoy, según explica la presidenta de la Comisión de Fiestas del barrio de la Santa Cruz, Carmen Vicente, quien relata: «La participación siempre es muy buena, tanto por parte de los vecinos como de los visitantes. Hoy [por ayer] es uno de los días que más gente viene a ver las cruces, a pesar de ser festivo y de que los alicantinos salga de vacaciones fuera de la ciudad».

Un barrio entregado

Los residentes de la Santa Cruz viven con gran ilusión las fiestas de su barrio y participan en todos los actos, desde los pasacalles hasta el certamen de pelucas, pero, sin duda alguna, el más especial es el concurso de calles y cruces de flores. Nuria, una vecina de la zona, asegura: «Quien desea participar, ser reúne por calles o por grupos de amigos y, entre todos, se hace un boceto de la cruz: sus colores, dibujos, tamaño, etcétera. En las floristerías se compran los claveles, que son las flores que se utilizan para rellenar la cruz, y los vecinos las van pinchando hasta completar la figura».

Las hermosas figuras florales se exhibirán en la Santa Cruz hasta mañana. Esta tradición, que aparece en los archivos municipales desde el año 1843, crea un espectáculo visual único que, unido a la belleza de unas calles estrechas, empinadas y coloreadas con azulejos andaluces y banderolas, hará las delicias de todos aquellos que deseen visitar la zona.

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