Infraestructuras muestra cómo se restaura la fuente de Luceros y garantiza que estará montada en mayo

El arquitecto Marius Beviá advierte de que será clave el uso del agua para evitar el deterioro progresivo de la obra

JOSÉ F. PICÓALICANTE

El reloj rondaba las tres de la tarde y la Conselleria de Infraestructuras anunciaba una convocatoria urgente, con apenas una hora y media de antelación, para conocer uno de sus secretos mejor guardados: la restauración de la fuente de la plaza de los Luceros. Muchos habían sido los intentos desde que fue desmontada para conocer cómo se trabaja sobre el mármol blanco de Levante, que es el lema de la emblemática obra de Bañuls. A nadie se le escapa que la mañana había sido muy complicada con el accidente del Trenet en El Campello.

En cualquier caso, la visita valió la pena porque permitió ver in situ la detallada labor de restauración de la despedezada escultura, aderezada por las pedagógicas explicaciones del arquitecto Marius Beviá. Además, «se demuestra que es falso el rumor que circula por Alicante de que uno de los caballos se ha roto», comentó el responsable de la restauración. Beviá hizo especial hincapié en una de las claves no tanto de los trabajos que se vienen realizando en la Fábrica de Tabacos, como del futuro mantenimiento de la fuente: el tipo de agua que se utilice.

El arquitecto, autor de la restauración hace dos años, asegura que una de las principales causas del deterioro posterior a la labor realizada fue «el exceso de cal del agua y que, al parecer, tuviera quizás óxido férrico».

El reconocido profesional alicantino considera que habrá que aplicar tratamientos especiales, incluida probablemente la ósmosis, además de todo tipo de filtros y depuraciones.

La restauración actual es relativamente sencilla. «No hay piezas rotas, ni mayores problemas al margen de la suciedad», explicó Beviá. En el momento de la visita, dos de los trabajadores se afanaban en retirar sobre una de las piezas del mástil el adhesivo del poliuretano con que fue cubierta la escultura para evitar daños durante su traslado. Muy cerca de ellos, decenas de bolsas con este material se apilan en una de las naves de la antigua Tabacalera.

Además de un grupo de periodistas, la restauración también fue vista por la concejal Sonia Castedo; el gerente de Urbanismo, Enrique Sanus, y por Antonio Carbonell, alma mater de las obras del Tranvía en la ciudad. Estos dos últimos habían visitado por la mañana la estación Mercado y la plaza de los Luceros.

Plazos ajustados

Carbonell informó de que la plataforma sobre la que se levantará la renovada fuente estará instalada, con 28 planchas, la tercera semana de enero. A partir de entonces comenzará el prolijo montaje, con la construcción in situ de la peana, que fue destruida en su día porque «era de manpostería de piedra, sin valor», y el vaso de la fuente, que también desapareció durante el desmontaje al ser del mismo material. No todas las piezas -pesan en torno a cien tonaleadas- están en la Fábrica de Tabacos. Una de las que forman el mástil sigue, dentro de un gran cajón, en la plaza. Pesaba demasiado y será restaurada en la misma área de trabajo.

Los plazos están muy ajustados. Marius Beviá y Antonio Carbonell confían en que la fuente está completamente plantada para el mes de mayo, en los alrededores del calendario electoral.