Exigen al Hércules que devuelva Fontcalent a su estado original

Tras la paralización de la obra del campo de entrenamiento por Urbanismo, los tribunales decidirán qué se hace con la instalación El club blanquiazul espera a la notificación oficial para poner el caso en manos de su asesoría jurídica y tomar una decisión

PEDRO ROJAS JUAN F. MILLÁN

El proceso sigue su curso y el caso en los tribunales. Después de que ayer este periódico diera a conocer ayer que el Ayuntamiento ha rechazado las alegaciones presentadas por el Hércules para seguir adelante con las obras del campo de entrenamiento de Fontcalent, ahora la incógnita radica en saber qué va a suceder con una instalación que ya está casi acabada.

La Concejalía de Urbanismo, en un informe elaborado por sus técnicos, concluyó que la infraestructura construida por la entidad blanquiazul no se ajusta a la Ley ni está dentro del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Exactamente, el suelo sobre el que se ha levantado el terreno de juego está calificado como rústico no urbanizable.

Al margen del proceso administrativo, existe otro paralelo en los tribunales. Ecologistas en Acción y los Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (Ahsa) acudieron a la Justicia el pasado 18 de mayo para denunciar la ilegalidad de la obra y el inmediato cese de la misma. Además, ambos grupos ecologistas, demandaban «la restauración al estado original de la zona».

Esto quiere decir que, en caso de que el Juzgado de Instrucción falle a favor de los demandantes, el Hércules estará obligado a dejar el terreno utilizado en Fontcalent tal y como se lo encontró el 21 de febrero, fecha en la que se colocó, de manera simbólica, la primera piedra.

¿Por qué no?

El hecho de que el suelo esté calificado como rústico no urbanizable está justificado. En primer lugar, porque lo ordena el PGOU, que exige y ubica en el término municipal de Alicante un número de hectáreas determinado destinadas a ese menester.

Segundo, porque están adscritos al Saladar de Fontcalent, un área protegida por Medio Ambiente como zona verde. Además, por si esto no fuera suficiente, un estudio realizado por la Generalitat revela que el punto donde se levanta ahora mismo el campo de entrenamiento «es morfológicamente una zona inundable», tal y como recordó ayer Carlos Arribas, portavoz del grupo Ecologistas en Acción. Para que se entienda, se trata de un terreno que, por su naturaleza, su ubicación geográfica y su orografía, puede anegarse si la lluvia es intensa y persistente. De ahí que se prohíba el uso del suelo para construir viviendas.

De confirmarse la sentencia que obligue al desmantelamiento del campo, el Hércules habrá perdido más de 300.000 euros. Ahora, el club está a la espera, como reconoció ayer Vicente Ferrándiz, director general. «Pondremos el caso en manos de nuestra asesoría jurídica cuando nos llegue la notificación municipal».

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