Nach afirma que «los raperos somos los juglares de los nuevos tiempos»

El cantante alicantino participó ayer en el Festival Medieval d'Elx «Con la música rap contamos las cosas tal y como son», dice el intérprete

SOFÍA SEMPEREELCHE
ESPECTÁCULO. Nach (d) con el director del festival, Toni Tordera, ayer en Elche. / A. FOTOGRÁFICA/
ESPECTÁCULO. Nach (d) con el director del festival, Toni Tordera, ayer en Elche. / A. FOTOGRÁFICA

El rapero alicantino Nach actuó anoche en Elche por primera vez, en la Rotonda del Parque Municipal, donde deleitó a los asistentes con canciones de sus últimos trabajos Ars Magna/Miradas. Como afirmó el propio cantante, «no me gusta estar en un escenario en alto, sino que lo mejor es estar a la misma altura que el resto de asistentes».

El concierto, que comenzó a las nueve y media, tenía una duración prevista de casi dos horas. Cada canción iba acompañada de un videoclip, que «ayuda a completar el tema y sirve para que la gente la pueda entender mejor. Visualmente es muy bonito», según el cantante, quien añadió que «también ha sido muy divertido hacerlo y ayuda a crear un todo en el escenario». De esta manera «cada canción tiene su por qué, su sitio y su vida. Es algo que antes no habíamos hecho en ningún directo».

Toni Tordera, director del Festival Medieval d'Elx aseguró que en un principio no las tenía todas consigo sobre cómo saldría la cosa. «Se me ocurrió la idea escuchando la música de Nach, las canciones Amor libre y Cambiando el mundo». «Cuando planteé la idea de unir el rap y lo medieval pensé '¿en que lío me he metido'! Pero al final todo el mundo ha entendido la unión y que los raperos son los juglares del siglo 21», añadió Tordera, que continuó «los raperos unen la musicalidad de los juglares y la mala leche de los bufones».

Nach se mostró encantado de estar y actuar en Elche, y de participar en este ciclo medieval. «La verdad es que cuando me lo propusieron vi la relación y es que se nos llama los juglares, trovadores o poetas del siglo XXI y de los nuevos tiempos».

Nach aseguró que «los chavales o la gente en general se sienten identificados con este tipo de comunicación y expresión. Principalmente porque contamos las cosas tal y como las vemos, sin decorarlas. Lo decimos de una forma fiel». Y todo ello, con una determinada actitud e ironía». Y continuó: «Somos como un canal para poner la realidad, lo que sucede en una ciudad, en el oído de las personas».

Pero para conseguirlo «utilizamos un montón de trucos para que la gente que nos escuche se quede con la oreja pegada o mirando al escenario».

Principalmente, «lo que quiero es que la gente disfrute con mi actuación y que la gente llegue a sentir el mensaje que quiero transmitir en mis canciones. En cedé llega a las personas pero no de la misma forma que en un concierto, que es mucho más viva y la gente lo entiende mejor porque me tiene cara a cara y se lo estoy contando en primera persona», añadió.

El hip-hop es una forma de expresión y «para mí la mejor que hay. Te dice las cosas con música y eso hace que el mensaje se difunda mejor», dijo Nach.

Ars Magna (arte mayor en latín) es la primera parte del cedé, donde el rapero crea pareados y redondillas comprometidas, personales e inbatibles.

Miradas, la otra parte del disco, «es más conceptual», destacó el cantante. «Habla de nueve personas que le han inspirado para contar historias reales, como un ciego, una puta y un taxista, que más o menos lejos he vivido en primera persona», añadió.

Este rapero lleva 12 años escribiendo rimas y casi nueve recorriendo escenarios por todo el país. Es conocido por hablar sin rodeos, directo, sin prisas invitando a la reflexión de la realidad.