Leyes, así, así

JOSÉ CANO BRUSTENGA

En política todo es posible, pero no deja de sorprender la postura del ministro Caldera ante el asunto del asentamiento rumano. Siempre hay salida en las leyes para mirar hacia otro lado, dándole puerta a la realidad que tenemos ante los ojos. Naturalmente que estos rumanos son europeos (aunque no de plenos derechos hasta dentro de dos años), con sus papeles en regla, y merecen una atención. Pero decir que la situación no es ilegal, no significa que sea legal.

Veamos: acampados en lugar prohibido a todo el mundo, utilizando unas aguas para todo uso, con indudable peligro sanitario para las poblaciones aguas abajo, peligro evidente y continuado de fuego, con las hogueras que hacen a diario en lugar estrictamente vetado por disposiciones legales. ¿Unos europeos exentos de cumplir las leyes europeas? Algo no encaja aquí. Y además, nuestro inefable ministro asegura que la salud y seguridad están garantizadas en el entorno ¿cómo?; y que esos ciudadanos tienen libertad de movimientos y de establecimiento (verdad a medias). ¿También para establecerse en lugar expresamente prohibido? No salgo de mi asombro. Ya tenemos otra parecida a la de los moritos. Dejarles hacer todo, no molestarles. Invito al señor Caldera que vaya de paisano, no como ministro, a Rumanía (o cualquier otro país europeo) y se Instale en lugares prohibidos, o peligrosos. Comprobará cuánto permiten en esas tierras. No tenemos remedio: Esta cosecha de personajes incompetentes, prepotentes y falaces metidas a pontificar nos llevan a maltraer. Las leyes, para ellos, son algo que según y como. Cuestión de aplicar, también aquí, la paciencia de la ministra. Un poco de seriedad y un adarme de sentido común y realismo, no les vendría mal.

Que va a vigilar muchísimo si los contratos de trabajo de estas gentes son rigurosos, ¿así evitará los riesgos antes citados ? No lo deseo ciertamente, pero imaginen que un incendio en el arbolado del asentamiento, o algún ahogado entre los ocupantes del trasvase Aunque el ministro diga que garantiza. ¿Qué garantiza? Por cierto, suponemos que si a algún viandante le peta pasearse por las orillas del canal, pasándose los cartelitos que lo prohíben, por el forro, los muy amables guardas del trasvase, se limitarán a saludarles muy amablemente. El subdelegado del gobierno ya les ha advertido seriamente ¿Sirve eso de algo? Vamos, señor Caldera, aplique la misma baraja para todos, sin hacer ni permitir fullerías. Los de La Herrera también son europeos

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