Las fiestas se visten de luto por la muerte de un hombre corneado por un toro

Jesús Martín, un vecino de Letur de 72 años de edad, falleció al recibir en la tarde del pasado viernes una cornada mortal de un toro que estaba siendo conducido a un corral antes de un encierro

AGENCIASLETUR

Jesús Martín, un vecino de Letur de 72 años de edad, falleció al recibir en la tarde del pasado viernes una cornada mortal de un toro que estaba siendo conducido a un corral antes de un encierro previsto para ayer sábado.

El suceso ocurrió a dos kilómetros de Letur, en un camino vecinal que se utiliza tradicionalmente para conducir a pie a los toros hasta un corral, en un recorrido que acompañan decenas de vecinos.

En esta ocasión una de las reses se escapó de la manada y embistió a Jesús Martín con una sola cornada que fue suficiente para acabar con su vida ya que la herida le afectó a un pulmón y al corazón.

Sin solución

«Estaba muy cerca de los toros y uno se retiró y le pilló. Aunque acudieron los médicos que estaban de guardia con una ambulancia no hubo solución porque la cornada fue mortal», relató Carmen Álvarez, la alcaldesa de esta localidad de 1.300 habitantes que duplica su población durante las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción.

El anciano, muy aficionado a los encierros, agonizó durante tres minutos antes de expirar ante la mirada atónita de sus vecinos.

Tras esta trágica muerte, el pleno del Ayuntamiento de Letur acordó decretar dos días de luto oficial y suspender las actividades festivas hasta el entierro de Jesús celebrado en la tarde de ayer sábado.

Por este motivo fue suspendido el primero de los tres encierros de las fiestas previsto para la mañana del sábado en el que tendría que haber corrido el toro que corneó a este anciano.

Según Luis Ortuño, concejal del gobierno local en este ayuntamiento, ni el fallecido ni los demás vecinos que acompañaron a los toros hasta el corral debían estar presenciando su traslado «pero es una tradición que gusta y la gente se acerca mucho aunque hasta ahora nunca había pasado nada».

El propietario de las reses, Francisco López, atribuyó la muerte del vecino a una imprudencia «porque los toros van controlados al corral pero la gente se mete en el camino incluso con coches».

El Ayuntamiento decretó dos días de luto, y trasladó el pésame a la familia del fallecido, a la que agradeció su actitud, al no oponerse a que las fiestas continúen.

Entre otras actividades, hoy domingo están programados un encierro a las once de la mañana, y suelta de reses bravas a las cinco y media de la tarde.