Un caza F-18 pierde un misil sin carga cerca del pantano de Alarcón

Desde hace varios días soldados y agentes de la Guardia Civil tratan de localizar el proyectil Los alcaldes de la zona pedirán explicaciones

COLPISA EFE
POCA INFORMACIÓN. Imagen de archivo de un F-18. / LV/
POCA INFORMACIÓN. Imagen de archivo de un F-18. / LV

El Ejército perdió la semana pasada un misil sin carga explosiva en la provincia de Cuenca. Un caza F-18 realizaba prácticas de vuelo en el entorno del embalse de Alarcón cuando se desprendió el proyectil.

El Ejército no dio cuenta del incidente mientras soldados y miembros de la Guardia Civil lo buscaban por la zona, pero el amplio dispositivo desplegado alertó a los vecinos, que descubrieron lo que había ocurrido.

La búsqueda del inofensivo artefacto se ha extendido a los términos municipales de Alarcón, Motilla del Palancar y Valverde de Júcar, aunque se cree que el misil cayó sobre las aguas del embalse de Alarcón, según el testimonio del piloto.

Estruendo

Los habitantes de estos pueblos están acostumbrados al estruendo que provocan los aviones de combate en sus maniobras, pero la caída de este misil los ha impresionado.

El alcalde de Alarcón, Raúl Poveda, comentó que «la población está sorprendida pero tranquila porque no es normal que este tipo de armas tan sofisticadas puedan perderse». «Ahora sólo podemos pedir explicaciones a la Subdelegación del Gobierno en Cuenca -añadió- y pedir al Ministerio de Defensa que esto no vuelva a ocurrir porque si el misil hubiera llevado carga explosiva y hubiese caído en algún pueblo, las consecuencias habrían sido muy graves».

Fuentes del Ministerio de Defensa se limitaron a apuntar que el misil perdido no contiene materia explosiva ni combustible por lo que la población de estas localidades no corre peligro alguno.

La indagación, que por el momento ha resultado infructuosa, se ha desarrollado entre las localidades conquenses de Alarcón y Valhermoso de la Fuente, pero también en los alrededores del pantano, donde el piloto comunicó la pérdida del artefacto. El operativo se ha desarrollado «bajo la orden de máximo secreto», según algunas fuentes, hasta el punto de que «pocos alcaldes» de la zona fueron sido avisados de estos hechos.