Los musulmanes tendrán en Albacete un cementerio conforme a su ritual

Unos 5.000 seguidores del Corán viven ya en la capital, donde no pueden ser enterrados de acuerdo a su confesión religiosa por carecer del lugar apropiado

MAITE MARTÍNEZALBACETE

Ser enterrado en Albacete siguiendo el rito musulmán será pronto posible. El Ayuntamiento y la comunidad islámica en la ciudad han entablado conversaciones para habilitar un lugar de enterramiento en el cementerio municipal, donde los seguidores del Corán puedan recibir sepultura respetando los preceptos de su confesión religiosa.

La petición le llegó al alcalde, Manuel Pérez Castell, hace unas semanas. No en vano, él es el 'concejal' del Cementerio, pues esta competencia no la ha delegado. El alcalde aceptó, pues éste es uno derecho que tiene esta comunidad religiosa en nuestro país, donde la Constitución de 1978 consagra el derecho a la libertad religiosa.

Sólo en la capital estiman que hay unos 5.000 seguidores de Mahoma. La mayoría tienen sus orígenes en el extranjero, «aunque también hay albaceteños» que han abrazado el Islam, afirma Mustafa Snabi, portavoz de la comunidad islámica en Albacete. Encontramos musulmanes en Albacete que proceden de Senegal, Mauritania, Mali, Niger, Nigeria, Gambia, Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto, Líbano o India.

Repatriación

Cuando un musulmán muere en la ciudad, su familia se encuentra con dos opciones. Una de ellas es repatriar el cuerpo a su país donde recibir sepultura de acuerdo a los rituales de su religión.

La otra, resignarse y enterrar a su familiar en el cementerio municipal donde, a día de hoy, no es posible completar todos los rituales del enterramiento islámico.

«La mayoría de los marroquíes y de los argelinos optan por la repatriación, pero no siempre se dispone de los 7.000 u 8.000 euros que puede costar el traslado del cuerpo a otro país», explica Snabi, que reivindica un «lugar adecuado» para los enterramientos islámicos en el cementerio municipal «igual que se ha hecho en otras muchas ciudades, como Murcia, Granada, Madrid, Valencia o Barcelona».

Cuando un seguidor del Islam muere, las honras fúnebres de esta religión prevén que el cuerpo debe ser lavado, se le debe cubrir con una tela y se le debe enterrar en la tierra, 'enquiblado', es decir, mirando en dirección a la Meca y recostados del lado derecho.

Hoy por hoy, -explica Galo Maestro, jefe del Negociado del Cementerio-, en el camposanto albaceteño se pueden practicar todas las fases del rito de la muerte que marca el Corán, excepto el enterramiento en estas condiciones. Es decir, que el lavado del cadáver, su amortajamiento y el ritual de las oraciones islámicas, pueden ser practicadas sin ningún problema. Sólo quedaría enterramiento.

Esta es la razón por la que ahora se quiere habilitar una parcela, dentro del Cementerio, donde puedan darlos sepultura de acuerdo a su costumbre, es decir, directamente en tierra «de la tierra procedemos y a la tierra debemos volver», dice Mustafa Snabi.

Es aquí donde surge un pequeño inconveniente, pues el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria en Castilla-La Mancha obliga a que todos los enterramientos se hagan con féretros. Por tanto, se les permitiría hacer sus inhumaciones directamente en tierra, pero con ataúd, explicó el jefe de Negociado.

En estos momentos, en el Cementerio Municipal es posible ser enterrado en nichos, en fosas excavadas en tierra pero de obra, en panteones y en mausoleos; pero no directamente en tierra.

Buscando ubicación

Para eso se busca una parcela adecuada dentro del actual Cementerio Municipal. Con casi 130 años de historia, está «bastante saturado», aunque todavía quedan algunas parcelas libres.

Además, por el momento, se trataría de habilitar un espacio con capacidad para una decena de tumbas, cantidad que se estima suficiente para atender las demandas que se puedan dar por el momento.

Y es que, según indicó Galo Maestro, en el cementerio de Albacete sólo se han planteado dos o tres casos de enterramientos por el rito musulmán. No obstante, en el Ayuntamiento son conscientes de que es cuestión de tiempo y que, a medida que pasen los años, la demanda irá en aumento, puesto que la comunidad musulmana en España cada vez es más numerosa.

Entre las posibles ubicaciones que el consistorio sugerirá a la comunidad musulmana un bonito espacio, situado al lado derecho de la entrada. En este lugar se ubicaba el antiguo cementerio civil, que quedó totalmente integrado hace unos quince años, cuando se obligó a los consistorios a darle un carácter aconfesional a sus necrópolis. La ubicación, no obstante, está por decidir.