La Policía Local intentó ayer desalojar sin éxito un asentamiento de rumanos

Un video en Internet, que ayer había sido visitado por más de 200 personas, muestra lo ocurrido en el campamento de chabolas

MAITE MARTÍNEZALBACETE
CON GRÚA Y EXCAVADORA. Un momento del intento de desalojo, ayer mañana. /M.J.A./
CON GRÚA Y EXCAVADORA. Un momento del intento de desalojo, ayer mañana. /M.J.A.

Sobre la medianoche del martes, agentes de la Policía Local se personaron en unas chabolas que hace meses levantaron un grupo de rumanos detrás de la fábrica cerrada de Saltó, en la zona de la carretera de las Peñas.

Al día siguiente, es decir, ayer por la mañana, sobre las siete, los voluntarios del Colectivo de Apoyo al Inmigrante eran alertados de que agentes policiales se habían personado en el lugar, con una excavadora y una grúa, para retirar los coches y derribar las chabolas, como ya se hizo el viernes pasado con el asentamiento de la Huerta de la Mala, en el barrio de San Pedro.

60 rumanos

Con esta actuación, se cumplía la advertencia del alcalde, Manuel Pérez Castell, de que desalojarían todos los asentamientos que pudiera haber en el extrarradio de la capital. De hecho, ayer se conoció que este lunes también había sido desalojada una vieja nave industrial, de Drogas Castillo, que hay detrás de la piscina del Paseo de la Cuba.

La situación no fue nada fácil y la tensión se palpaba en el ambiente. María José Aguilar, profesora de la Universidad regional y voluntaria del Colectivo de Apoyo al Inmigrante, se personó en el lugar armada con su cámara de video, plasmando el intento de desalojo, una grabación que ha colgado en Internet en la visitada página de YouTube. «No querían que grabara, pero quizá por eso y porque hemos acudido allí no han arramblado con las casas», explicó Aguilar a este diario. La profesora defendió a este grupo de 60 rumanos, «son gente que vive ahí desde hace dos años, muchos tienen a sus niños escolarizados en el colegio Benjamín Palencia». Relató que se han ido levantando estas infraviviendas con chapas, tablones, uralitas y colchones, construyendo letrinas, hornos... «hasta incluso se han comprado un generador de electricidad». Pero, ¿por qué viven en esta situación? Según María José Aguilar, porque nadie les quiere alquilar un piso, «les han pedido fianzas astronómicas y hasta 1.000 euros de renta, nadie quiere alquilarles una vivienda» por eso, al final, han optado por las chabolas.

En vídeo que han colgado en YouTube se puede ver a Javier Marcellán, también del Colectivo de Apoyo al Inmigrante, reprochando al alcalde que hubiese ordenado este desalojo sólo horas después de haberse comprometido con él a estudiar la creación de un asentamiento controlado para rumanos.

Tensión

Según relató Marcellán a este diario, el dispositivo estaba formada por 10 ó 12 agentes, que fueron con una «gran excavadora y una grúa» con la que intentaron retirar algún vehículo. «Creo que fueron algo imprudentes, porque estuvo a punto de armarse un alboroto tremendo, hemos tenido que intervenir para calmar a los rumanos y decirle a la policía que antes de llevarse un vehículo mirase los papeles a ver si estaban en regla».

Tras estos momentos de tensión, el dispositivo se retiró, manteniéndose un retén policial, detalló Marcellán, que se mostró molesto con la actuación del Ayuntamiento de Albacete por las «condiciones» del desalojo y con los empresarios «que son los que tienen que darles cobijo a esta gente que trabaja para ellos».

Ayer a última hora, el campamento seguía sin ser desalojado.