Indulgencia plenaria

MIGUEL A. PINEDA

Fuera gorros. La verdad es que nosotros nos quitamos el sombrero ante la afición que tiene nuestro Alba, eso sí, escasa, aunque la pantalla luminosa del estadio pretende que nos creamos que el partido ante los chicharreros del Tenerife tuvo un aforo de 5.136 espectadores. Un aficionado exclamaría, «pasa como en los supermercados que dan dos por uno, estos deben contar igual».

Otorgamos la indulgencia plenaria a esta estoica afición o lo que es lo mismo se les borra todo resto de pecados o pecadillos que puedan haber cometido, dejando el alma dispuesta para entrar inmediatamente en el cielo, eso sí, dentro de muchísimos años ¿ Y todo esto por qué? Sencillamente, el partido fue soporífero y la hinchada, conocedora de la importancia de los tres puntos, supo estar al lado de sus jugadores y animarles en todo momento, incluso acogotando al juez de la contienda y provocando la expulsión de Oscar Pérez, al que no faltó comentario de la hinchada, así lo vio Emilio González. «Pienso que la expulsión de Zahínos ha sido justa ya que el jugador ha utilizado los codos, quizá por los abucheos del respetable, tras el descanso, luego ha querido favorecer y equilibrar la contienda, pero me parece, que las tarjeta roja directa al jugador tinerfeño ha sido demasiado castigo, la acción no era merecedora de la expulsión».

Había comenzado muy bien el encuentro, ya que a los pocos minutos del inicio, Gato, más entonado que otras tardes, consigue el primer gol, el que calma los nervios y la ansiedad. Pero el Albacete, tras la consecución del gol, empieza a dar ese pasito atrás y de dominador comienza a ser dominado y la expulsión del último jugador en llegar a las filas del Albacete, hace que lo nervios afloren a la grada, pero el Tenerife hace honor al lugar que ocupa en la tabla clasificatoria y no pone en serias dificultades al cancerbero Sanzol, que últimamente esta realizando grandes encuentros y dando tranquilidad a la zaga merengue.

Otro jugador, en los que más confía Cesar Ferrando, y ahora sabemos por qué, según opinión de José Vicente Martínez, es David Bauzá. Qué alarde de facultades, trabajó de forma perfecta, escorado en la banda izquierda, y después en el centro del campo. Perdí la cuenta de los balones que recuperó, quizá su misión no sea tan bonita como la de cualquier otro compañero, pero igual de necesaria.

Al final se sumaron los tres importantes puntos y vamos a soñar con ganar al Murcia. Amén.