Un nuevo acto vandálico destroza los servicios de la Estación de Autobuses

El suceso se produjo en la noche del lunes y ha dejado totalmente inutilizados los aseos de la zona de las dársenas por lo que los trabajadores insisten en la inseguridad

EMMA REALALBACETE
DESTROZOS. Espejos y sanitarios quedaron totalmente destrozados y se hicieron pintadas./ LV/
DESTROZOS. Espejos y sanitarios quedaron totalmente destrozados y se hicieron pintadas./ LV

Nuevamente un acto vandálico se ha producido en la estación de autobuses de Albacete y nuevamente ha sucedido por la noche, cuando no hay nadie en el edificio porque, desde noviembre, cierra en horario nocturno.

Apenas tres semanas después de que un hombre apareciera acuchillado en las dársenas -y que lo descubrieran los pasajeros que bajaban de uno de los vehículos que llegaba a la zona-, los trabajadores de la Estación de Autobuses se han encontrado con un nuevo suceso que les ha hecho seguir insistiendo en sus denuncias de inseguridad.

En la noche del lunes al martes los aseos de la zona de las dársenas, que es una de las pocas zonas a las que hay acceso por la noche porque el resto están cerrados, fueron objeto de un episodio de violencia. Cuando el primer trabajador llegó por la mañana, a las cinco (sólo hay una persona de 5 a 8:30 horas y a partir de entonces llegan los de Información, cafetería y resto de servicios), se encontró con que tanto los espejos como los sanitarios de este aseo exterior estaban completamente destrozados, absolutamente inservibles, por lo que tuvieron que ser cerrados hasta que los reparen.

No hay vigilancia

Tras este nuevo episodio violento, los trabajadores insisten en que la estación de autobuses no es segura y ahondan en su reivindicación de que el edificio permanezca abierto por las noches, con un servicio de vigilancia. «Durante 25 años la estación ha estado abierta y no hemos tenido problemas hasta estos últimos años. Lo que nosotros pedimos es que vuelva a funcionar por la noche la cafetería, el servicio de información y que se ponga a un guardia-jurado encargado de la vigilancia», reclamó el delegado sindical de la Estación de Autobuses, Felipe Merín.

«Sabemos que no es problema de dinero, porque Emisalba es bastante solvente desde que se quedó con el servicio de la Zona Azul, y por eso puede contratar seguridad nocturna». Esta petición la llevan haciendo los trabajadores desde hace algún tiempo.

«Antes teníamos línea directa con la Policía Local pero ahora, como no hay nadie por las noches, si ocurre algo nadie llama porque no nos enteramos hasta la mañana siguiente», explicó Merín.

Menos poder adquisitivo

El de la inseguridad es, asegura el representante sindical, el principal problema de la Estación de Autobuses y la principal consecuencia del cierre de ésta en horario nocturno, pero no la única. Según Merín, «hemos detectado una pérdida de aproximadamente un 20% de nuestro poder adquisitivo con respecto al año pasado». Al estar cerrada la estación por la noche, los trabajadores ya no cobran los complementos por nocturnidad, aunque «tenemos que levantarnos a las 4 de la mañana para entrar a las 5, que es peor».

«Lo denuncié en el último Consejo de Administración de Emisalba -empresa a la que pertenecen- y me pidieron que lo demostrara con documentos», comentó Merín, y «ahora que ya hemos visto las nóminas de enero se han confirmado nuestros temores».

Como ejemplo, el delegado sindical puso el suyo propio. LLeva 26 años trabajando para la empresa y este año va a dejar de percibir unos 3.500 euros, lo que, aseguró, equivale a ese 20% «y así estamos todos los trabajadores». El representante sindical ya formuló una queja formal ante Emisalba y en el próximo Consejo de Administración, en marzo, «que será el primero en la historia en el que se presente una auditoría y será interesante para ver las cuentas», avanzó, presentará las nóminas que acreditan esa pérdida económica.