El monte albaceteño volvió a dar ayer un nuevo susto. Un aerogenerador del parque eólico de Las Anorias en Pétrola comenzó a arder sobre las cuatro de la tarde y provocó un incendio forestal en el paraje conocido como La Cuerda.
Tal y como explicó a este diario el alcalde de Pétrola, Juan Gómez, el fuerte viento reinante hizo que el fuego se extendiera rápidamente. En principio se temió que alcanzara una pequeña aldea, El Puerto Pinar, pero gracias a la colaboración ciudadana el frente que se dirigía a esta pequeña población quedó rápidamente extinguido. «También otro hombre que trabajaba en el campo con la paja logró controlar otro foco», explicó Juan Gómez a este diario.
El fuego se extendió rápidamente y los medios presentes trataban de hacerle frente. En torno a las ocho de la tarde se controló el fuego aunque el retén de bomberos permaneció durante más tiempo para enfriar el terreno y evitar que el fuego se pudiera reavivar por el viento.
El regidor de Pétrola aseguró que afortunadamente el fuego no se acercó a otros núcleos de población y explicó que lo que había ardido era monte bajo, carrasca y pinar.
«Se ha pasado miedo»
También el alcalde de Corral Rubio, Fidel Aparicio, municipio que también se vio afectado por las llamas, pasó una mala tarde como él mismo reconoció. «La fuerza del viento al principio ha hecho que temiéramos que se pudiera extender rápidamente». Aparicio admitió que incluso en algunos momentos había pasado miedo porque el fuego pudiera alcanzar unas dimensiones mucho mayores.
El máximo responsable de Corral Rubio señaló que «da mucha pena ver cómo arden los árboles que han tardado como poco cuarenta años en alcanzar su aspecto actual y ver como se les va la vida, porque eso también es vida». Aparicio agradeció la diligencia tanto de los medios anti incendios presentes, como de los voluntarios que participaron en la extinción de las llamas y de los encargados de las labores de coordinación.
Finalmente, según ambos alcaldes, y a falta de conocer las estimaciones oficiales, ardieron entre ochenta y cien hectáreas de monte bajo y pinar.
Según explicaron fuentes de la lucha contra incendios en Castilla-La Mancha, en las labores de extinción de las llamas participaron cuatro retenes terrestres con cuatro autobombas, dos aviones de carga en tierra y un helicóptero con un retén helitransportado. Además, también participaron dos camiones del Sepei (Servicio Provincial contra Incendios).