Cómo exprimir hasta la corteza del limón

La corteza de los cítricos se puede utilizar como aditivo en otros productos./
La corteza de los cítricos se puede utilizar como aditivo en otros productos.

El Centro Tecnológico Nacional de la Conserva, con sede en Murcia, busca una empresa que explote el método de reaprovechamiento de residuos de cítricos que ha estado investigando en los últimos años

G. S. FORTE

A punto de cumplir 80 años, Pedro Sánchez-Campillo leyó en 2012 su tesis doctoral en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia. Tras décadas de experiencia en la industria alimentaria, donde siempre estuvo en contacto con la última tecnología del momento, Sánchez-Campillo aprovechó su experiencia y el tiempo que ganó con su jubilación para investigar. Él es el artífice del proyecto que ha permitido al Centro Tecnológico Nacional de la Conserva (CTNC) encontrar una solución capaz de transformar parte del medio millón de toneladas en residuos que genera anualmente la industria de cítricos de la Región de Murcia en aditivos naturales. De eso trató su tesis, codirigida por Presentación García, responsable de tecnología del CTNC, y quien se encargó de optar con este descubrimiento al programa Life de la Unión Europea.

La iniciativa tuvo éxito y consiguió 900.000 euros de financiación entre 2015 y 2018, principalmente de fondos europeos (el 60% del total), pero también de AMC innova, del Clúster Agrofood y de la Federación Italiana de la Industria Alimentaria. Esta ayuda ha permitido trasladar a escala industrial las pruebas que el CTNC realizó inicialmente en laboratorio. «El resultado es un éxito», sentencia Pablo Flores, responsable de I+D+i del CTNC. Si lees los ingredientes de muchos productos actuales «te echas para atrás de la cantidad de añadidos que llevan», explica. «Esta investigación trata de solucionarlo» empleando un aditivo natural que se extrae de subproductos, como las cortezas de los cítricos, a los que apenas se les daba valor.

Ahora se necesita un emprendedor «que dé el paso adelante» para producirlo y venderlo, explica el investigador. «Hay algunas interesadas y estamos en negociaciones, pero acabamos de concluir, aún estamos justificando el proyecto en Europa y todavía no nos hemos puesto a darle el empuje correspondiente». Los tres años de trabajos de LifeCitrus, como se bautizó la iniciativa, concluyeron el pasado 31 de agosto. Ahora hay establecidos otros cinco para difundirlo y explicar sus resultados, apunta Flores.

De momento ya hay industrias «que quieren el producto», afirma: «Me acaba de llamar una empresa de membrillos interesada, porque quiere espesar con él sus preparados y no añadirles azúcar». La idea del CTCN es alcanzar un acuerdo de explotación con una compañía que lo desarrolle y comercialice mientras «nosotros continuamos investigando y ayudamos a las empresas a optimizar sus productos sustituyendo con estos ingredientes naturales los que utilizan ahora».