El 'cerdo' de las hortalizas

Ángeles Pedreño, en el laboratorio. / UMU
Ángeles Pedreño, en el laboratorio. / UMU

Del brócoli se aprovechan hasta los residuos, como demuestra la investigación que la Universidad de Murcia ha emprendido sobre esta hortaliza

G. S. F.

La catedrática de Fisiología Vegetal de la Universidad de Murcia (UMU), María Ángeles Pedreño, lidera una investigación encargada por una empresa de la Región sobre el aprovechamiento de los desechos de brócoli, un cultivo que cada año genera más de 200 millones de kilos de hortalizas y muchos millones más de subproductos derivados, principalmente tallos. El 70% del brócoli nacional sale de los campos murcianos, así que un estudio de este tipo debía salir también de alguna institución de la Región, en este caso la UMU.

«La industria agroalimentaria es actualmente uno de principales motores de desarrollo económico en el mundo, y la Región de Murcia es una potencia en la producción de frutas y hortalizas», explica Pedreño. La catedrática añade que el procesamiento de estos productos «genera una cantidad ingente de subproductos» que en su mayoría «se desechan y suponen un problema medioambiental». Algunos se emplean en la producción de biomasa y piensos para animales, pero «estas estrategias no garantizan una eficiente utilización de este material que puede ofrecer interesantes posibilidades para la industria agroalimentaria y la reducción de esta problemática medioambiental».

El proyecto que el equipo de Pedreño está desarrollando evalúa su uso «como fuentes baratas de compuestos bioactivos (es decir, compuestos que son beneficiosos para la salud humana) para su incorporación a la fabricación de nuevos productos funcionales dentro de la industria alimentaria, nutracéutica y cosmética».

Entre los compuestos bioactivos del brócoli, «cabe destacar los glucosinolatos y los compuestos fenólicos (flavonoides y ácidos hidroxicinámicos), además de otros nutrientes como carotenoides, esteroles, vitamina C, fibra (que proporciona cierto poder laxante) y elementos minerales esenciales para la salud».

La investigación, ahora en marcha, quiere dar una respuesta a la necesidad que tiene el productor de dar salida a los subproductos del brócoli, a la vez que es respetuoso con el medio natural y obtiene un rendimiento económico adicional.