La Verdad

Guarda , 22 nov .- Investigadores de España y Portugal han comprobado, a través de un proyecto europeo Life, que los fagos (virus que sólo atacan a ciertas bacterias) son la alternativa natural a los antibióticos que se usan en la acuicultura.

El objetivo de esta iniciativa era el de corroborar que el uso de los fagos en las piscifactorías no acarreaba efectos secundarios en los peces tratados, según explicó hoy a Efe una de las investigadoras Adelaide Almeida, profesora del Departamento de Biología de la Universidad de Aveiro.

Hasta la fecha, se sabía que los fagos o bacteriógrafos eran efectivos a nivel de laboratorio, pero no se podían recomendar para escala industriale de acuicultura.

Con este proyecto, los investigadores de la Universidad lusa de Aveiro y del Centro Tecnológico Marino AZTI de Guipúzcoa (España) han comprobado en la Ría de Aveiro (costa central de Portugal) que su uso "no tiene efectos colaterales", aseguró Almeida.

El empleo de estos organismos, que infectan y destruyen bacterias, reduciría de forma importante el impacto ambiental de las piscifactorías que usan antibióticos.

Al mismo tiempo, aumentaría la rentabilidad de las explotaciones, al reducirse la mortalidad en los estadios iniciales del proceso de cría.

Almeida recordó a Efe que hay bacterias, como la denominada "Aeromonas salmonicida", que pueden acabar con toda la población de una piscifactoría, tanto de agua dulce como salada.

Otro de los problemas que se erradicaría a nivel industrial con el uso de los bacteriógrafos es el de las bacterias resistentes que se hacen inmunes a los antibióticos.

Los investigadores corroboraron, tras el proceso experimental, que la terapia de los fagos no provoca efectos ambientales adversos y tampoco afecta a la salud de los peces ni de los consumidores.

Las pruebas a escala industrial practicadas en zonas de acuicultura de la Ría de Aveiro se han realizado en especies como la lubina o la dorada.

Los resultados obtenidos este año demuestran que la comunidad bacteriana del tracto intestinal de los peces no se ve afectada tras el tratamiento con los fagos seleccionados con antelación.

Investigadores portugueses de la empresa Acuicultura Aguacircia y los españoles de Biopolis (con sede en Valencia) también participaron en este proyecto Life, denominado Enviphage, y ejecutado entre 2014 y 2017 con una inversión de 800.000 euros.

En el marco de esta investigación se ha trabajado además en la identificación de fagos que infecten y eliminen los patógenos de interés, sin afectar a las comunidades de bacterias ambientales e intestinales, dos de los puntos críticos para la utilización de esta tecnología en las piscifactorías.

Concretamente, se han ido seleccionado los bacteriófagos más efectivos contra los patógenos de peces aptos para la actividad de la acuicultura.

El aumento de la actividad mundial de la acuicultura ha provocado un uso masivo de los antibióticos contra los patógenos de los peces, por lo que las bacterias se vuelven resistentes, hecho que justifica a nivel económico y medioambiental el uso de los fagos, según describe el proyecto en sus conclusiones.