Un relato con banda sonora

JOSÉ BELMONTE

El empeño de Paula Miñana (Murcia, 1978) por difundir sus inquietudes literarias a través de las redes sociales ha despertado el interés de una editorial de prestigio, Espasa, que, con buen criterio, se ha decidido a darle mayor visibilidad a esta novela que posee un inequívoco aire de melodrama almodovariano. Ada, la heroína de estas páginas, dirigiéndose a un auditorio a la manera de los viejos juglares del pasado, nos relata, punto por punto, una parte importante de su vida en la que no podía faltar un antiguo novio cuya toxicidad salpica a los propios lectores, un ángel bendito que aparece en su vida, llamado Gonzalo, que le hace ver que la felicidad es aún posible, y todo un coro de personajes que giran a su alrededor: desde la típica hermana que muestra sus inseguridades, hasta la madre -no tan típica- de origen británico que, sin embargo, exhibe un espíritu conservador y tradicionalista, sin llegar a comprender del todo que los convencionalismos son cosas del pasado. Y luego está, cómo no, la presencia de la típica niña pija -guapa, rica y caprichosa- a la que Miñana retrata magistralmente, dotándola de unos sentimientos que la convierten en humana.

La trama de este relato está muy bien armada. Y, lo que es mucho más importante, resulta divertida y amena, hasta el punto de convertirnos en cómplices de lo que ahí sucede, espectadores boquiabiertos de la que se monta. Paula Miñana, que es nueva en esta plaza, que publica su primera obra, tiene, además, la habilidad -casi siempre reservada para los más veteranos en el oficio- de iniciar su novela con una frase que se nos antoja genial. Una frase que, probablemente, haya escuchado de boca de alguna de sus amigas, pero que, aun así, resulta impactante para comenzar un libro: «Si tu ex te dice que no vas a encontrar a nadie como él, dile que esa es la idea».

Son capítulos de corta extensión en donde la autora despliega un lenguaje de enorme frescura y dinamismo. La obra está ambientada en la Murcia actual y se halla repleta de alusiones a cierta música -desde Coldplay al Dúo Dinámico- que sirve de banda sonora a esta trepidante historia no demasiado alejada de la pura realidad.