Investigación narrativa

Olivier Guez reconstruye la vida de Josef Mengele y cubre las lagunas con ficción

J. ERNESTO AYALA-DIP

Claro que la ficción puede rellenar las lagunas que la realidad deja. Esta aserción ya nadie puede discutirla. No obstante, yo hablaría de verisimilitud, de su uso más económico y exacto. Todavía nos queda la impresión que nos causó la lectura de 'El orden del día', del escritor francés Éric Vuillard, muy en la línea del libro que comentaré hoy (y curiosamente editado por el mismo sello), 'La desaparición de Josef Menguele', del también escritor francés Olivier Guez.

De Josef Menguele me parece que no hay mucho que decir, no más de todo lo que se dijo, desde su desaparición hasta su muerte. En vida del siniestro personaje, ya se había escrito miles de libros, todos orientados a dar con el lugar donde probablemente hubo estado escondido. Antes que nada hay que aclarar que una cosa es su muerte exacta, en un lugar y un país exactos, y otra muy distinta la posterior publicidad del hecho, unos seis años después. Olivier Guez trata el asunto con cierto aire de relato de intriga. La desaparición de Menguele, conviene no olvidarlo, se produce en plena desbandada de los mandos medios (y algunos no tan medios, como sucedió con Adolf Eichmann) con el apoyo logístico de algunos servicios de inteligencia, entre los cuales no fueron ajenos los españoles y los norteamericanos, y algunos de países latinoamericanos, como Argentina, Paraguay y el propio Brasil. A partir de estas circunstancias la vida de Mengele se convirtió en una película de espías. De su vida y obra asesina, habría poco que agregar que ya no sepamos, pero a quien esto escribe le llamó poderosamente la atención un asunto que tal vez mucha gente desconozca. Reproduzco. «Cuando Geza fuma o bebe una copa de aguardiente de ciruela, Mengele le sermonea recordándole la guerra de los nazis contra el cáncer, sus campañas de prevención contra el tabaco y los aditivos químicos, la prohibición de fumar en los espacios públicos, los primeros vagones de no fumadores en los trenes del Reich». Mengele no solo defendía estas medidas tan saludables para el pueblo ario, sino que eran imprescindibles que se cumplieran en aras de la supervivencia de la raza superior. Quien tanto cuidaba de la salud del pueblo superior también consideraba que los eslavos y los judíos eran pueblos inferiores a los que no había que dejar que se reprodujeran.

'La desaparición de Josef Mengele' es una investigación narrativa. Donde hay dudas o lagunas difíciles de llenar, su autor acude a la imaginación imprescindible, y enormemente fructífera.

 

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