Cruel triángulo

ANTONIO PARRA SANZ

Así podría calificarse la relación que mantienen, durante toda la novela, Leandro, Carola y Luchino, tres activistas de izquierdas que en el tardofranquismo se verán abocados a cometer un atentado de magnitudes inimaginables, y gracias a los cuales recreamos el ambiente sociopolítico vivido en Murcia en los tiempos previos a la muerte del dictador.

Paco López Mengual es un hombre que engaña, uno le ve mesurado, tranquilo, a ratos diríase que algo despistado, pero siempre está escuchando, y de esa atención, además del cariño hacia la literatura, nace una novela en la que lo psicológico va de la mano de lo histórico y lo ficcional, y en la que nos regala a tres magníficos personajes: una niña rica que quiere salirse del tiesto y vivir la senda revolucionaria, un joven dispuesto a todo y más por la causa, y un tercer hombre magnético, que será el nudo que aglutine a su alrededor la existencia de sus dos compañeros.

Para que la novela no sea un manifiesto de la lucha comunista contra el dictador, Paco López Mengual elabora una trama en la que las injusticias que sufre Leandro le abren la puerta de su mente, y en la que las manipulaciones, los engaños, la sombra policial (impagable la figura del policía Silla) y las venganzas tienen mucho que decir en el destino de este trío, así como en el final de algún nazi que otro de los que se refugiaron en nuestro país al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Con dos tramas temporales, seremos víctimas del juego pergeñado por el autor molinense, en el que nada, o casi nada, termina siendo lo que a priori parecía. Y todo ello con una prosa exacta, y unos guiños que nos llevan por el camino deseado, ya sea de ida o de vuelta, en Murcia o en Madrid, en libertad o en el interior de una celda. Inolvidable.

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