Hay que creer en algo, aunque sea mentira

Eslava Galán, con humor e ironía, desmonta conocidos tópicos y leyendas

MANUEL CIFO

Juan Eslava Galán, autor de más de cincuenta libros, afirma que la cultura es «aquello que recordamos cuando se nos ha olvidado todo» y que ayuda a diferenciar entre personas cultas e incultas. De ahí que, con una clara finalidad didáctica, se haya embarcado en la magna tarea de escribir una enciclopedia tan original, en cuyo subtítulo reza: 'Todo (o casi todo) lo que debes saber para ser razonablemente culto'. Y el título de enciclopedia no es algo gratuito, dado que el autor recopila un amplio y variado repertorio de asuntos que, a la manera de muchos maestros de la literatura, dedica a un «querido lector», el destinatario de esa su «lectura amable» y enriquecedora, pues, como apunta Eslava Galán, además de maestra de la vida, la historia puede ser, entre otras cosas, «una lectura amable que nos hace más cultos y desvía nuestra atención de los asuntos más enfadosos» (p. 12).

El conjunto de las ciento una entradas que figuran en esta enciclopedia se abre con la que lleva por título '¿Cómo lo hacían en la prehistoria?', época en la que, en su opinión, nacería el llamado triángulo amoroso, a la vista de las pinturas encontradas en varias cuevas de España, Francia o la República checa, y se cierra con 'El tesoro de Rennes', en donde niega todo lo referente al tesoro encontrado por el cura Saunière, basado en la teoría de la no muerte de Cristo en la cruz, su relación amorosa con la Magdalena y su muerte en Francia, todo ello unido a la creación del Priorato de Sión y su rama militar, los caballeros templarios, que se habrían creado para proteger la estirpe de Jesús. Y, si todo esto es mentira, se pregunta Eslava Galán, ¿por qué cada año siguen apareciendo libros que reproducen estas patrañas? La respuesta es obvia: «porque la gente necesita creer en algo, aunque sea mentira» (p. 637).

La originalidad de esta enciclopedia radica, por un lado, en los episodios históricos elegidos por su autor, como pueden ser el enigma de la mesa de Salomón, el pecado griego, el rito de la masturbación, la invención de la cerveza, el analfabetismo de Carlomagno, el derecho de pernada o el prognatismo de los Austrias; por otro lado, se aprecia un afán de desmontar determinados tópicos o leyendas erróneos: los asesinatos de los conquistadores españoles, el horror de la Inquisición, la licuefacción de la sangre, el Santo Grial o la existencia de un reino en Cataluña. Y, por último, el empleo de un estilo sencillo, ameno y pedagógico, con un lenguaje muy cuidado, cargado de humor, ironía y sarcasmo, con anécdotas personales y curiosas notas a pie de página.

 

Fotos

Vídeos