La clase media empobrecida

Guilluy alerta sobre cómo un enorme grupo social está saliendo de la esfera del bienestar

J. E. AYALA-DIP

En una reciente visita a Oporto, después de unos días pateando sus calles de arriba a abajo y de abajo a arriba, tenía la impresión de que extrañaba algo. Estaba instalado en el centro de la ciudad del Duero. Casi al final de mi estadía, reparé en lo que extrañaba. Niños. Ni por la mañana ni por la tarde, se los veía, excepto en algún museo, porque iban de visita guiados por sus maestros. Pregunté en recepción y el mismo recepcionista me dio la clave del misterio. Él mismo vivía, con su mujer e hijos pequeños, a unos cuarenta kilómetros del centro. Residía allí porque los alquileres en Oporto se estaban haciendo imposibles de asumir. Eso se llama gentrificación. Un fenómeno muy de nuestro tiempo, en la rica Europa (y también en EE UU) a la que los inmigrantes llegan, jugándose la vida, en aras de un porvenir que nunca alcanzarán. Contaré otro hecho, casi familiar. Conozco en Grecia a un profesor de Matemáticas jubilado, al que en 2016 le rebajaron su pensión un 50% y con una cobertura sanitaria prácticamente arrasada por los ajustes en gastos sociales que la Comisión Europea impuso al país de Platón y Aristóles y cuna de nuestra democracia. Explico todo esto a propósito del libro que hoy reseño. Se trata de 'No society. El fin de la clase media occidental', del geógrafo canadiense Christophe Guilluy.

Guilluy, como hace tiempo que no leía, divide a los ciudadanos europeos y norteamericanos entre los que están arriba y los que están abajo. Los que están arriba son la burguesía rica (incluso progresista) que prospera al calor de una crisis social y humana sin precedentes en el mundo occidental. Los que están abajo son sus víctimas. Los que se empobrecen en las periferias de las metrópolis prósperas y con marchamo de futuro para seguir enriqueciéndose sin remordimientos, aunque eso sí, algunos incluso se llegan a alarmar por el aumento del populismo (llámese 'Brexit', Trump o Le Pen) en esas zonas desterritorializadas socialmente. Estamos, según el autor, en la era de la globalización más despiadada, y en la que la clase media ya se está convirtiendo, o ya se ha convertido, en clase pauperizada, en paro, con una alarmante disminución de su promedio de vida, como sucede en EE UU.

El autor también acuña un concepto sociológico muy ilustrativo: la burguesía asocial, esa burguesía que, ante tamaño ataque a la sociedad del bienestar social, ha decidido mirar para otro lado y enriquecerse. Que los políticos de verdad lean este libro. Es urgente.