Las universidades públicas cuidan menos su presencia en redes sociales

Las entidades privadas las utilizan más como herramientas de promoción

M. J. M. MURCIA

En los últimos años las universidades han visto la necesidad de emplear las redes sociales como una herramienta de comunicación donde poder interactuar con los usuarios y clientes, tanto actuales como potenciales. Un hecho propiciado por la aparición y el auge de las redes sociales entre la población, el cual ha llevado a que poco a poco las empresas hayan ido introduciéndose en este tipo de medios para llevar a cabo sus acciones de promoción.

En la Universidad Politécnica de Cartagena, el trabajo fin de grado de Alicia Rodríguez, dirigido por la profesora del Departamento de Economía y Empresa Noelia Sánchez, analiza, precisamente, 'El uso de las redes sociales como herramienta de marketing por parte de las universidades españolas'.

Tal y como se recoge en el mismo: «Las universidades han visto la necesidad de considerar a las redes sociales como una herramienta de comunicación, debido a que la posibilidad de cercanía con los usuarios incrementó considerablemente ya que antes resultaba impensable. De hecho, diversas instituciones utilizan las redes sociales como táctica y no como estrategia, minimizando por lo tanto el impacto potencial que tienen. Es decir, muchas organizaciones afirman tener espacios en redes sociales porque publican información de forma permanente y sistemática en la Red, impactando así de manera directa a la lista de amigos y seguidores. No obstante, las redes ofrecen una gama muy amplia de opciones para diseñar e implementar diversos tipos de estrategias y tácticas».

Entre las conclusiones de la investigación destaca el hecho de que las universidades privadas dan mayor importancia a las redes sociales como herramienta de promoción o, al menos, muestran más interés en la correcta gestión de las mismas.

Como recomendaciones, la autora apunta a que «es primordial establecer un equipo de gestión de las redes sociales de la universidad, que utilicen herramientas para medir el impacto de las redes sociales y establezcan una estrategia que relacione la actividad de las redes sociales con los objetivos de la institución».

Además, señala que «para lograr una mayor cercanía con el usuario, se debería emplear un lenguaje más coloquial». Respecto a la frecuencia de publicación, se recomienda entre tres y cinco publicaciones en diferentes momentos al día, ya que a no ser que sea de gran relevancia, a partir de las dos o dos horas y media la publicación alcanza su máxima audiencia.

En definitiva, los resultados de este trabajo muestran que la actividad de la universidad en las redes sociales genera un respuesta por parte del usuario, por lo que no basta solo con que la institución posea una red social, sino que debe implicarse en ésta activamente, realizando publicaciones con cierta frecuencia, e incentivando a la participación del usuario a través de diversas iniciativas.