Lo que las piedras dicen de la evolución humana

Lo que las piedras dicen de la evolución humana

Una tesis doctoral de la Universidad de Murcia investiga cómo son y para qué sirven las puntas de proyectil en sílex del periodo Solutrense

MARÍA JOSÉ MORENO

Desde los inicios de la Historia, el ser humano se apoya en la tecnología para poder llevar a cabo actividades cotidianas necesarias para vivir. Por ello se sabe, gracias a descubrimientos, estudios científicos y excavaciones, que desde los primeros homínidos, ya se tallaba la piedra para realizar herramientas.

Las primeras herramientas fabricadas por los grupos humanos del Paleolítico eran toscas, de una manufactura muy sencilla. Consistían en un canto rodado, muy comunes en zonas de cursos de agua, tallado mediante unos pocos golpes, al principio por una de las caras de la roca y más adelante por las dos. Los más antiguos eran tallados de forma puntual y expeditiva cuando eran necesarios en un momento concreto.

«Nos encontramos frente a la Cueva de Ambrosio con un taller lítico, donde se hicieron cientos de herramientas»

La doctoranda en el Área de Prehistoria de la Universidad de Murcia Noelia Sánchez Martínez explica que «estos primeros útiles eran usados para golpear y cortar, acciones muy comunes en el procesado animal. Se tallan, se utilizan y se desechan. Más adelante, con la evolución de los procesos cognitivos y la tecnología lítica se diversificaría el uso de las herramientas líticas, así como sus formas».

Las fracturas se deben a choques con animales o a errores de talla

Los útiles líticos utilizados a lo largo del Paleolítico aparecen siempre en yacimientos asociados a las actividades humanas, ya sean zonas de hábitat, de caza y despiece o de talla. Es en el continente africano donde se han encontrado más yacimientos de los inicios de la fabricación de herramientas, pero en Europa y Asia también los tenemos, ya que la especie humana se expandió por estos continentes desde momentos muy antiguos del Paleolítico inferior.

Tal y como indica la investigadora, «el inicio y el desarrollo de la tecnología lítica es un hecho más importante para nuestra Historia de lo que puede parecer. El uso de este tipo de herramientas facilitaba la vida de los y las habitantes de la Prehistoria, les daba un acceso más fácil a los alimentos y les permitía defenderse frente otros animales. La evolución de la manufactura de herramientas de piedra es, sin duda, uno de los procesos que nos llevaron a ser lo que finalmente somos».

En términos evolutivos, la fabricación de herramientas supone un importante desarrollo cognitivo del ser humano, ya que -como apunta Noelia Sánchez- «es necesaria la presencia de una capacidad de abstracción, aunque sea mínima, para entender que un objeto de la naturaleza puede ser modificado para servir a un propósito concreto, ya sea cortar, cazar o ser lanzado. Este hecho, junto con otros que rodean el proceso de evolución de los seres humanos, provocaron el desarrollo del cerebro de nuestros antepasados».

Abrir frutos o huevos

Se conoce que hay animales capaces de usar herramientas; pero no han evolucionado algo que, según la doctoranda de la Universidad de Murcia, se debe a que «hay algunas especies de grandes simios o aves que son capaces de utilizar rocas o ramas para conseguir unos propósitos muy concretos, como abrir frutos o huevos, o extraer alimento de zonas muy estrechas. La gran diferencia es que estos animales no modifican estos objetos, los utilizan tal y como los encuentran en la naturaleza, por lo tanto, no realizan los procesos mentales que los primeros seres humanos llevaron a cabo a la hora de empezar a fabricar herramientas».

Pasaron muchos años desde que los primeros homínidos habitaron la Tierra hasta que aparecieron las primeras herramientas, luego pasó menos tiempo hasta que esas dieron lugar a las siguientes y poco a poco pasa menos tiempo entre evoluciones. Hasta llegar a la fecha actual en la que todo ocurre a una velocidad de vértigo. A este respecto, Sánchez advierte que «podemos hacer varias lecturas, pero creo que la más importante de ellas es que la tecnología trae más tecnología. Los avances tecnológicos facilitan la continuación de nuestra evolución como especie. La ciencia y la técnica a deben estar siempre al servicio de la sociedad y aprovechar su vertiginoso avance para mejorar nuestras vidas, tal y como hicieron nuestros antepasados en la Prehistoria».

Solutrense

Como tema de su tesis doctoral, Noelia Sánchez investiga cómo son y para qué sirven las puntas de proyectil en sílex del periodo Solutrense. «El Solutrense es, bajo mi punto de vista, el punto de mayor desarrollo de la fabricación de herramientas líticas de toda la historia de la humanidad. Las técnicas de talla y los procesos empleados por los hombres y mujeres del Solutrense nos proporcionan herramientas de una gran calidad y belleza, lo que despertó mi interés desde que me introduje en los estudios sobre la industria lítica del Paleolítico, de la mano del que es mi ahora director de tesis, Ignacio Martín Lerma, profesor del área de Prehistoria de la Universidad de Murcia. Las puntas de proyectil del Solutrense son un paradigma en los estudios líticos, muchas preguntas las rodean y el afán por contestarlas nos mueve a investigar sobre ellas», apunta.

Las piezas seleccionadas para la realización de su tesis doctoral pertenecen al yacimiento de la Cueva de Ambrosio, en Vélez-Blanco (Almería). Para lo que ha contado con el apoyo de los doctores Ripoll y Muñoz Ibáñez, que le han dado acceso a los materiales de ese lugar.

Patrones tecnológicos

Con respecto a la información recabada, la investigadora de la Universidad de Murcia dice que «las puntas de proyectil solutrenses nos aportan datos muy concretos sobre la cronología relativa del yacimiento y los procesos tecnológicos utilizados para su fabricación. Además, en el caso concreto de la Cueva de Ambrosio, nos encontramos frente a un taller lítico, en el que probablemente se hicieron cientos de estas herramientas, lo que nos aporta información más concreta aún».

«También nos ayudan a entender el uso y la función de estos útiles y todo lo que rodeaba a las actividades de caza llevadas a cabo en la zona. Nos encontramos en momentos iniciales del estudio, por lo tanto, todavía no hemos obtenido resultados concretos, pero sí que esperamos poder establecer una secuencia evolutiva del taller, sí como todos los datos de la metodología empleada en la fabricación de las piezas», añade.

En la Región de Murcia también se han encontrado herramientas singulares

¿Dónde? Encontramos útiles singulares por varias zonas de la Región, como los de los yacimientos de Cueva Negra (Caravaca), Rambla Perea (Mula), la Cueva del Negro (Cartagena) y la Cueva del Arco (Cieza).

¿Qué son? Estamos hablando de útiles muy variados, y concretamente, en estos yacimientos encontramos un hacha de mano o bifaz, de los primeros pobladores de la Península Ibérica; raederas musterienses, útiles típicos de los neandertales; y puntas de proyectil solutrenses ya de una manufactura muy perfeccionada.

¿Por qué son particulares? Su particularidad radica en aspectos diferentes ya que son piezas únicas, como el bifaz de Cueva Negra, o nos aportan información valiosa sobre periodos de transición, como las raederas de la Cueva del Arco, o que nos muestran la espectacularidad de la tecnología lítica de periodos concretos, como las puntas de proyectil de Rambla Perea y la Cueva del Negro.

¿Qué nos dicen? Nos hablan de la historia concreta de cada uno de los yacimientos en los que aparecen y de cómo discurrió 'el Paleolítico en nuestra Región. También debemos destacar que las piezas que no son tan singulares o llamativas son igual de importantes, pues, como ya hemos mencionado, sin contexto la información es sesgada e incompleta.

La especialidad de esta tesis doctoral será la 'tecnología lítica', el estudio de los procesos tecnológicos, que van desde el análisis exhaustivo de los restos de talla producidos en el taller, hasta los productos finales, recopilando datos sobre sus medidas, su forma, los métodos empleados en la fabricación, la materia prima, etc. A partir de estos datos se generarán diferentes patrones tecnológicos que facilitarán la interpretación del sitio.

Asimismo, preven realizar estudios funcionales en torno a las fracturas. «Las puntas de proyectil presentan fracturas generadas por los choques con las partes duras de los animales, por errores de talla o por accidentes. Los análisis de estas fracturas nos aportan información sobre cómo fueron utilizadas y, finalmente, sobre cómo era la caza en el Solutrense», en palabras de Sánchez Martínez.

Sin financiación

El Sureste peninsular ha carecido de estudios profundos sobre el Paleolítico desde los años 80. Por lo que la necesidad de la realización de esta tesis radica tanto en este hecho como en la importancia que el objeto de estudio tiene en el marco de las investigaciones sobre Paleolítico superior. A pesar de su importancia, el proyecto no cuenta con ningún tipo de financiación: «Se podría decir que soy investigadora entre semana y trabajadora precaria los fines de semana», en palabras de la investigadora, quien afirma: «El sistema público de becas para estudios de postgrado es muy deficiente y está orientado únicamente hacia el alumnado que presenta calificaciones muy elevadas, lo cual es importante pero no indispensable para ser una buena investigadora. Los criterios de selección son muy sesgados y no se valoran generalmente los proyectos o las capacidades reales de las postulantes. Por otro lado, la concesión de estas becas, ya sean públicas o privadas, está orientada a los campos comúnmente conocidos como 'ciencias', relegando a los investigadores de 'letras' o 'humanidades' a la precariedad. Muchos doctorandos, en mi misma situación, invertimos mucho tiempo y dinero en la producción de avances científicos que posteriormente socializamos; sería justo que estos estudios tuviesen más posibilidades de ser becados para no quedarnos en el camino».

Debido a las circunstancias es probable que la duración de la investigación sobrepase los tres o cuatro años que generalmente dura la realización de una tesis, pero si todo va bien, y se obtiene algún tipo de financiación, se podrá acelerar el proceso y acabar dentro de los plazos previstos.

¿Qué información aportan las piezas halladas en un yacimiento?

En primer lugar, cabe señalar que las piezas encontradas en los yacimientos no son nada sin una buena comprensión y documentación del contexto en el que se encuentran. Además, estas piezas deben pasar por un proceso de limpieza y un estudio exhaustivo. Una vez realizado este proceso las herramientas que encontramos pueden dar información muy valiosa y de muchos tipos. A la hora de realizar estudios sobre el Paleolítico no se cuenta con documentos escritos, por lo tanto, se debe 'exprimir' al máximo toda la información que ofrecen estas piezas: desde cronología hasta los procesos tecnológicos, pasando por los usos y funciones de las herramientas, acondicionamiento de las mismas o la especie humana que habitó el yacimiento. Los avances científicos ayudan a extraer cada vez más información con la que esclarecer cómo fueron los albores de la historia humana.

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