Nobel con poca presencia femenina

Pedro Aparicio Alonso, en el LAIB. Javier Prior, Francisco García Carmona y Juan Patricio Castro. /LV
Pedro Aparicio Alonso, en el LAIB. Javier Prior, Francisco García Carmona y Juan Patricio Castro. / LV

Científicos de las universidades públicas de la Región explican los Premios Nobel de la edición 2018

MARÍA JOSÉ MORENO

El próximo 10 de diciembre el mundo de la ciencia se vestirá de gala para recibir los Premios Nobel 2018. Será en una ceremonia que tendrá lugar en el Konserthus de Estocolmo y en el Ayuntamiento de Oslo. La entrega de los premios, cuyos ganadores se hicieron públicos durante los primeros días del mes de octubre, coincide con la fecha del aniversario de la muerte de su creador, Alfred Nobel, quien atormentado por haber inventado la dinamita y que ésta fuese empleada en la guerra, causando numerosas muertes, decidió destinar su fortuna al apoyo de la ciencia y a reconocer la labor de quienes desarrollan contribuciones notables a la humanidad.

Desde 1901

Así, desde 1901, cada año se conceden premios a las categorías de Medicina y Fisiología, Física, Química, Literatura y Paz. El de Economía no comenzó a entregarse hasta 1968, cuando el Banco de Suecia decidió instaurarlo en memoria del magnate sueco. Para entender un poco mejor el campo de investigación de los ganadores de esta edición en las categorías de ciencia, hemos pedido ayuda a investigadores de universidades públicas de la Región de Murcia.

Medicina y Fisiología Pedro Aparicio Alonso. Catedrático de Inmunología de la Universidad de Murcia: «La participación del sistema inmune en la eliminación de tumores fue minusvalorada»
Pedro Aparicio Alonso, en el LAIB.
Pedro Aparicio Alonso, en el LAIB. / vicente vicéns / AGM

La Academia Sueca ha decidido entregar el Nobel de Medicina 2018 a James P. Allison y Tasuku Honjo porque han liderado el estudio de dos moléculas (CTLA-4 y PD1) que inhiben la respuesta de linfocitos T. Demostraron que estas moléculas impedían que los linfocitos T pudieran destruir células tumorales y desarrollaron modelos animales donde anticuerpos monoclonales que bloqueaban la interacción entre CTLA-4 y PD1 con sus ligandos inducían la destrucción del tumor tanto en su localización original como en metástasis. Esta nueva arma terapéutica se ha denominado inmunoterapia mediante el bloqueo de señales inhibidoras (inhibidores de 'check-point'). Estos hallazgos han supuesto una auténtica revolución, dado que permite una oportunidad terapéutica en situaciones donde no existían alternativas (tumores metastásicos o que no han respondido a tratamientos de primera línea), alargando la supervivencia de pacientes e incluso eliminado completamente el tumor, en algunos casos.

-¿Por qué el Nobel de Medicina de este año ha recaído en James Allison y Tasuku Honjo?

-James P. Alison demostró que anticuerpos anti-CTLA-4 en modelos animales podían destruir tumores, patentó el uso de anticuerpos anti-CTLA-4 y colaboró en la humanización del primer anticuerpo de uso clínico. Tasuku Honjo identificó la molécula PD1 en ratón, demostró su función inhibidora y su capacidad de favorecer la eliminación de tumores en modelos animales con el uso de anticuerpos anti-PD1. PD1 se ha revelado una diana terapéutica útil en el tratamiento de diferentes tumores.

-¿Por qué esos estudios merecían un Nobel?

-Los dos investigadores premiados, junto con el trabajo realizado por otros inmunólogos, han demostrado que el sistema inmune juega un papel importante en la lucha contra los tumores, que puede ser potenciado con anticuerpos monoclonales. Un significativo número de pacientes pueden incluso curarse teniendo tumores avanzados con metástasis que no tenían, hasta este momento, posibilidad terapéuticas.

Escaso interés

-¿Qué supone este reconocimiento para este campo de trabajo?

-Remarca la importancia de la ciencia básica en el tratamiento de pacientes. Los dos investigadores premiados no trabajaban para la industria farmacéutica ni estaban implicados en el estudio del cáncer, sin embargo sí reconocieron las posibilidades terapéuticas de sus hallazgos. Es sorprendente cómo la industria fija precios extraordinariamente altos de unos tratamientos biológicos en los que no participaron y en los que inicialmente mostraron escaso interés.

-¿Le enorgullece, de algún modo, que se haya premiado este área de investigación?

-Enormemente. Durante décadas la participación del sistema inmune en la vigilancia y eliminación de tumores fue minusvalorada en el área de la medicina. La tenacidad de muchos inmunólogos e inmunólogas ha cambiado radicalmente esta idea abriendo un nuevo campo de investigación y tratamiento. En mi opinión, es un premio enormemente merecido.

-Solo dos mujeres entre los ganadores de este año (sin contar el Nobel de la Paz) y siempre de manera compartida, ¿no es llamativo?

-Junto a los dos premiados, la investigadora Arlene Sharpe, junto a Lieping Chen y Gordon Freeman, proporcionaron el marco conceptual de la existencia de moléculas inhibidoras que impiden autoinmunidad y que participan en el desarrollo de infecciones crónicas. La ausencia de mujeres premiadas no es más que un reflejo de la dificultad que tienen en poder visibilizar su trabajo, algo que desgraciadamente ocurre no solo en la ciencia sino en otras muchas áreas.

Física Javier Prior. Investigador Principal del grupo 'Quantum Many Body Systems' de la UPCT: «Las pinzas ópticas nos han posibilitado manipular bacterias y virus»
Javier Prior.
Javier Prior. / ANTONIO GIL / agm

La Academia Sueca ha decidido entregar el Nobel de Física 2018 a Arthur Ashkin, por el desarrollo de las pinzas ópticas y sus aplicaciones en sistemas biológicos, y a Gérard Mourou y Donna Strickland, por el de métodos para generar pulsos de alta intensidad y ultracortos en el rango óptico. De esta forma, la Academia reconoce el trabajo llevado a cabo dentro del campo de la física del láser. Los dispositivos realizados con la investigación de los galardonados han permitido manipular objetos extremadamente pequeños y observar procesos increíblemente rápidos. Operaciones oculares, construcción de dispositivos microscópicos y el desarrollo de óptica ultrarrápida son posibles hoy gracias a los trabajos de estos científicos a mediados de los años ochenta.

-¿Por qué el Nobel de Física de este año ha recaído en los estadounidenses Arthur Ashkin y Gérard Mourou y la canadiense Donna Strickland?

-El premio Nobel de este año no admite ninguna controversia pues cumple rigurosamente los criterios establecidos por Nobel. La investigación llevada a cabo por los galardonados ha generado un gran impacto tecnológico transformando nuestra sociedad. La manipulación de sistemas biológicos como las bacterias, permitiéndonos estudiarlas en profundidad, o los millones de cirugías oculares correctivas que se realizan cada año, no serían posibles sin los descubrimientos reconocidos con el Nobel de Física 2018.

-¿Por qué las herramientas hechas de luz merecían un Nobel?

-El término 'herramienta' se ajusta perfectamente a las pinzas ópticas. Este invento nos permite sujetar partículas, átomos, virus y otras células vivas con las 'pinzas' que producen los rayos láser. La herramienta permitió usar la presión de la luz para mover objetos físicos logrando empujar diminutas partículas hacia el centro del haz y mantenerlas fijas. Las pinzas ópticas nos han posibilitado manipular bacterias y virus, habiéndose convertido en un instrumento imprescindible para el desarrollo de la medicina moderna.

-¿Qué supone este reconocimiento para este campo?

-Como he mencionado, este Nobel no admite discusión debido a su gran impacto tecnológico. El láser, desde su descubrimiento a principios de los años sesenta, ha tenido multitud de aplicaciones. El campo de la física del láser siempre ha contado con una importante financiación por lo que la concesión del Nobel no supone mayores fondos pero sí un merecido reconocimiento. Algunos de los grandes descubrimientos se han producido directamente desde el sector industrial, debido a su gran cantidad de aplicaciones industriales y médicas. Los primeros láseres se usaron para realizar soldaduras en automoción. Arthur Ashkin, uno de los galardonados en esta edición, desarrolló gran parte de su trabajo desde los laboratorios Bell, compañía privada donde se han realizado algunos de los avances tecnológicos más importantes.

-¿Le enorgullece, de algún modo, que se haya premiado este área de investigación?

- Personalmente me alegra. La concesión del Nobel en Física siempre es también vista como un reconocimiento a todo el campo de investigación, en este caso reconoce a la espectroscopia ultrarrápida. Los láseres de femto segundos que utilizamos en los experimentos para analizar las coherencias cuánticas que aparecen en bacterias fotosintéticas se han construido gracias a los descubrimientos realizados por Gérard Mourou y Donna Strickland.

Razones sociales

-Una de las ganadoras de este año es la tercera mujer en recibir un Premio de Física en la historia de los Nobel, ¿no es llamativo?

-Debería parecer llamativo. Desde que empecé a asistir a conferencias científicas he visto como solo el 10% de los asistentes son mujeres. El problema no lo enfocaría en la concesión del Nobel, aunque seguro que hay ejemplos de mujeres que lo han merecido, al igual que hombres, y no lo han logrado. El problema reside en que las mujeres suelen estudiar en menor medida carreras de ciencias. Esto ha cambiado y en la actualidad no existe una desproporción tan grande. Personalmente, siempre he pensado que la niñez nos marca mucho a la hora de elegir nuestro futuro. Hay que fomentar que nuestros hijos e hijas se diviertan potenciando su creatividad e imaginación y alejarlos de todo aquello que condiciona su rol en la vida. Si no hubiera razones sociales históricas, la proporción de galardonados debería ser muy similar.

Química Francisco García Carmona. Catedrático del departamento de Bioquímica y Biología Molecular A de la UMU: «La obtención del Nobel focalizará más dinero y más investigación hacia sus áreas de trabajo»
Francisco García Carmona.
Francisco García Carmona. / NACHO GARCÍA / agm

La Academia Sueca ha decidido entregar el Nobel de Química 2018 de manera compartida a la norteamericana Frances H. Arnold, «por la evolución dirigida de las enzimas», y al norteamericano George P. Smith y el británico Sir Gregory P. Winter «por la presentación en fagos de péptidos y anticuerpos».

-¿Por qué el Nobel de Química de este año ha recaído Frances H. Arnold, George P. Smith y Sir Gregory P. Winter?

-La razón es que la Academia Sueca ha querido premiar los procedimientos que permiten hacer evolución en el laboratorio, siguiendo el motor conceptual enunciado por Darwin. Arnold en 1993 se inspiró en la evolución natural y utilizando los mismos principios de cambio y selección genética pudo desarrollar en el laboratorio proteínas catalíticas, enzimas adaptadas a las necesidades industriales para la síntesis de medicamentos, pesticidas o biocombustibles. La técnica de exposición en el exterior de bacteriófagos -fagos que infectan a bacterias-, desarrollada por Smith a mediados de los 80, permite exponer péptidos o proteínas ligadas a proteínas de la cápsida del fago y poder analizar la interacción de estos péptidos con otras proteínas, por ejemplo, anticuerpos o enzimas. Gregory Winter usó esta herramienta para la evolución de anticuerpos, proteínas especializadas en la respuesta inmune, y conseguir obtener anticuerpos monoclonales sin utilizar ratones.

-¿Por qué esos estudios merecían un Nobel?

-Son investigaciones que han abierto nuevos caminos para la ciencia y la mejora de la humanidad; por ejemplo, la 'evolución dirigida' ha refinado sus métodos y ahora se utilizan rutinariamente para desarrollar nuevos catalizadores que se utilizan para la fabricación de sustancias químicas más respetuosas con el medio ambiente. Los anticuerpos que se desarrollan usando el método de exposición en el exterior de fagos pueden combatir enfermedades autoinmunes y en algunos casos curar el cáncer. En 2002 se aprobó el primer fármaco obtenido por este método, el adalimumab, que se utiliza para la artritis reumatoide, la psoriasis y las enfermedades inflamatorias intestinales. En palabras de la Real Academia de las Ciencias de Suecia: «Estamos en los primeros días de la revolución de la evolución dirigida que, de muchas maneras diferentes, está trayendo y traerá un gran beneficio para la humanidad».

Razones sociales

-¿Qué supone este reconocimiento para este campo de trabajo?

-Se reconocen dos enfoques metodológicos que ya han rendido resultados prácticos y prometen muchos más. Aunque son métodos con más de 25 años de desarrollo, la obtención del Nobel focalizará más dinero y más investigación hacia ellos.

-¿Le enorgullece, de algún modo, que se haya premiado este área de investigación?

-Planteada la pregunta de forma personal debo decir que sí, en nuestro laboratorio hemos realizado procesos de evolución dirigida.

-Solo dos mujeres entre los ganadores de este año (sin contar el Nobel de la Paz) y siempre de manera compartida, ¿no es llamativo?

-Es llamativo, pero más llamativo es que Arnold sea la quinta mujer en recibir el Nobel de Química, frente a 176 hombres desde 1901.

Economía Juan Patricio Castro Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la UPCT: «A la Academia también le preocupa el calentamiento global y el cambio climático»
Juan Patricio Castro.
Juan Patricio Castro. / vicente vicéns / AGM

El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel (comúnmente conocido como el Nobel de Economía) ha recaído este 2018 en William Nordhaus y Paul M. Romer, ambos economistas estadounidenses. El galardón concedido a Nordhaus y Romer ha reconocido no solo la trayectoria extensa de ambos sino el acierto de introducir hechos de relevancia actual (el cambio climático, el calentamiento global y el progreso tecnológico endógeno) en el análisis económico.

-¿Por qué el Nobel de Economía de este año ha recaído en William D. Nordhaus y Paul Romer?

-Este año la Academia Sueca ha querido reconocer con el Premio Nobel de Economía temáticas menos convencionales y posicionamientos menos ortodoxos de la disciplina económica. Nordhaus ha estudiado cómo el calentamiento global y el cambio climático tienen efectos negativos en el desarrollo económico. Por otro lado, Romer ha enfatizado que el crecimiento económico está muy influenciado por factores endógenos como son la investigación y el desarrollo tecnológico.

-¿Por qué esos estudios merecían un Nobel?

-El Nobel de Economía debe galardonar estudios que supongan innovación y valor añadido al estado de la ciencia. Sin duda, la Academia ha vuelto a demostrar este año que también le preocupan los problemas de calentamiento global y cambio climático desde una óptica económica. Por ello, galardonar a dos profesores e investigadores que han estudiado y analizado dichas temáticas bajo el prisma de la disciplina económica ha supuesto un reconocimiento y una oportunidad no solo para ellos, sino también para multitud de investigadores que dedican esfuerzo en estudiar el medio ambiente y la economía.

-¿Qué supone este reconocimiento para este campo de trabajo?

-Las tareas de investigación y desarrollo tecnológico en términos generales están bien reconocidas y, aunque en ocasiones no estén lo suficientemente financiadas, siempre hay una masa crítica de profesionales que hace crecer y avanzar la ciencia. Por supuesto, reconocer un campo científico de la economía con el Premio Nobel es darle más luz y por eso es posible que aumente esa masa crítica de investigadores, haya más financiación y en consecuencia se avance más rápidamente en el análisis de los efectos económicos del cambio climático.

-¿Le enorgullece, de algún modo, que se haya premiado esta área de investigación?

-Mentiría si dijese lo contrario. La ciencia económica debe dar respuesta a cualquier problema económico y hoy en día cuantos más investigadores se preocupen del estudio de los efectos externos que produce el crecimiento económico (cambio climático) y del análisis del desarrollo económico con los menores efectos externos negativos (investigación y desarrollo), deben convertirse en hitos dentro del ámbito de la economía.

-Solo dos mujeres entre los ganadores de este año (sin contar el Nobel de la Paz) y siempre de manera compartida, ¿no es llamativo?

-Es muy llamativo. Incluso la única mujer que tiene el premio Nobel de Economía, Elinor Ostrom (2009), también compartió el premio. No obstante, creo que la tendencia debe ir cambiado en futuras ediciones puesto que la mujer con mayor asiduidad se incorpora a cualquier ámbito profesional y en particular al campo científico. Por tanto, sería deseable que la Academia Sueca diera mayor visibilidad a la mujer en sus futuros galardones y creo que así será.

 

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