De la mano para cuidar los mares

Una bicicleta encontrada en el fondo del mar./ CARLOS SUÁREZ
Una bicicleta encontrada en el fondo del mar. / CARLOS SUÁREZ

Investigadores de la Universidad de Murcia se apoyan en la sabiduría colectiva para hacer un seguimiento de los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad marina

MARÍA JOSÉ MORENO

Ciudadanos participando, de forma voluntaria, en actividades de investigación científica, contribuyendo de manera activa con su esfuerzo intelectual, su conocimiento del medio, sus herramientas o sus recursos a que los científicos consigan resultados útiles, que les permitirán avanzar en su trabajo.

Puede parecer algo utópico o de tiempos pasados; pero es lo que se conoce como 'ciencia ciudadana' y se ha demostrado que multiplica la capacidad de los investigadores para recoger datos en amplias zonas geográficas y largos periodos de tiempo, de modo que se optimizan recursos materiales, logísticos, económicos y humanos. Otro de los puntos fuertes de la ciencia ciudadana es que permite un monitoreo a tiempo real de los sucesos que acontecen en el medio ambiente.

Por otra parte, puede servir como un vehículo para la participación pública, la educación ambiental y el compromiso. Los ciudadanos que participan en proyectos de investigación pueden ganar una mejor comprensión de conceptos, métodos o valores científicos al mismo tiempo que fomentan su aprecio por la naturaleza y el medio ambiente que les rodea. Otro beneficio atribuible a este tipo de acciones es que sirve para democratizar la ciencia, dándoles a los ciudadanos la oportunidad de participar en proyectos científicos que tratan de solventar problemas que les afectan directamente.

Con tantos beneficios son cada vez más los científicos que se apoyan en la sociedad para llevar a cabo sus proyectos. En la Universidad de Murcia, el grupo de 'Ecología y Conservación Marina' que dirige José Antonio García Charton está a punto de finalizar el proyecto 'Centinelas del mar: ciencia ciudadana para el seguimiento de los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad marina en áreas marinas protegidas', financiado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.

En el ámbito geográfico del proyecto (reservas marinas de Cabo de Palos-Islas Hormigas, Cabo Tiñoso y Cabo de Gata) se están llevando a cabo diversas actividades que buscan involucrar a los sectores objetivo (pescadores artesanales, buceadores y navegantes, a través de las cofradías de pescadores, asociaciones de centros de buceo y clubes náuticos), como reuniones informativas, cursos de formación y salidas de muestreo.

También se está elaborando una guía metodológica en la que se explicarán las principales consecuencias y se proporcionarán protocolos específicos de seguimiento participativo, con fichas explicativas de los diferentes indicadores. Además, cuentan con actividades dirigidas al público en general, como itinerarios y jornadas educativas en la costa, orientadas a promover la conciencia sobre los efectos del cambio climático en el litoral murciano, y los mecanismos que tienen los océanos y la biodiversidad marina para contrarrestarlos. «Como elemento innovador se va a crear un sello de buenas prácticas ('Yo me adapto al cambio climático, ¿y tú?') que proporcione visibilidad al compromiso adquirido por los 'Centinelas del Mar' e ir más allá de la duración del mismo. Del mismo modo, se propondrán sugerencias para minimizar los impactos sobre el medio marino de las actividades de los sectores implicados, y se hablará de posibles iniciativas de adaptación al cambio climático. Finalmente, se pretende que esta guía sirva de base para la aplicación de estos protocolos en otras áreas marinas protegidas del Mediterráneo», según García Charton.

Asegura que «uno de los objetivos del proyecto es impulsar y dinamizar la subida de datos a las plataformas existentes (Observadores del Mar, Reef Check Med y muchas otras) por parte de buceadores, pescadores y navegantes del litoral de Murcia y Almería».

«Por otra parte -añade- nuestro grupo también tiene como objetivo abrir oportunidades innovadoras para el turismo subacuático, dándole una perspectiva más ambiental y basada en el conocimiento del medio (ecoturismo subacuático, al igual que ya hay turismo cultural, ornitológico o botánico en tierra), a la vez que proporcionar formación universitaria abriendo una novedosa oportunidad de empleo a graduados en biología, ciencias ambientales, ciencias del mar y otras titulaciones afines, formándolos como futuros guías subacuáticos intepretativos; de hecho, estamos involucrados en una propuesta de proyecto europeo con socios italianos, croatas, turcos, malteses e ingleses con este fin».

Por el momento, el proyecto liderado por el grupo de la Universidad de Murcia ha diseñado una base de datos de indicadores de cambio climático y han elaborado 12 fichas explicativas sobre dichos indicadores, que en breve serán puestas a disposición del públco online. Además, han realizado reuniones participativas con buceadores, pescadores y navegantes de Cabo de Palos, La Azohía y Cabo de Gata para presentarles el proyecto y mantienen su actividad en redes sociales, entre otras cosas.

Antecedentes

Para llevar a cabo 'Centinelas del mar' el grupo de García Charton cuenta para las actividades divulgativas con la colaboración de la Asociacion Columbares y las empresas Ecoalmería y SAFE, y está adherido al proyecto Life Ip Intemares. Pero no es la primera vez que llevan a cabo un trabajo apoyándose en la ciencia ciudadana.

Ya en 2007, en el marco del contrato con el Servicio de Pesca y Acuicultura de la Región de Murcia para el seguimiento científico de la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, contrataron a dos investigadoras durante seis meses para que impulsaran un proyecto por el cual-según el investigador de la Universidad de Murcia- «los clientes de centros de buceo que operan en la reserva marina eran formados en la toma de datos de abundancia de erizos de mar y peces, datos que fueron validados por nosotros (realizando un muestreo paralelo con un protocolo comparable), la experiencia fue un éxito, pero no tuvo continuidad en años posteriores».

En 2016 lanzaron el proyecto MMMDivers (Mediterranean Marine-Protected-Areas Monitoring Divers), en estrecha colaboración con la Asociación de Centros de Buceo de la Región de Murcia (ACBRM), y aprovechando la estancia en la UMU, bajo supervisión de García Charton, de las estudiantes italianas de Máster, Francesca Fuzio y Chiara Terranova. «Este proyecto surgió con el doble propósito de proporcionar datos útiles para el monitoreo efectivo de nuestras costas así como para establecer una vía de comunicación entre la ACBRM y la Universidad de Murcia con el fin de generar una cultura de la colaboración», explica. Tras varias experiencias piloto y unas jornadas de discusión con el sector del buceo, el proyecto se centró en el seguimiento de la especie de coral invasor Oculina patagónica y de las poblaciones de erizos. De nuevo, este proyecto empezó y acabó con el trabajo de las investigadoras a cargo. Sin embargo, fue el germen del proyecto 'Centinelas del mar'.

Un año más tarde, iniciaron una colaboración con la plataforma Observadores del Mar (de la que el grupo de la UMU es 'Observatorio Centinela'). Esta iniciativa, coordinada desde el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (CSIC), recoge las observaciones de los ciudadanos sobre la distribución y abundancia de especies marinas comunes, aparición de especies marinas invasoras, mortalidad de organismos y contaminación. Los datos que recogen son utilizados en proyectos de investigación para comprender mejor los efectos que el calentamiento global, la contaminación, los cambios en la biodiversidad, las especies exóticas invasoras y la sobrepesca están teniendo sobre el ecosistema marino.

Y también en 2017 se adhirieron a Reef Check Med y realizaron un curso para instructores de buceo sobre su protocolo de muestreo colaborativo en el Mediterráneo (protocolo U-CEM, Underwater Coastal Enviroment Monitoring). Actualmente están pendientes de lanzar la Asociación Reef Check España.

Paralelamente, en 2016-2017 el grupo elaboró para RAC/SPA, dentro del Plan de Acción para el Mediterráneo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, un documento en el cual se detallaban los principales impactos que está produciendo el cambio climático en el mar Mediterráneo y se identificaron una serie de indicadores de cambio climático que sirven para su monitoreo, así como un protocolo para la evaluación de los mismos; lo interesante de este protocolo es que está diseñado para ser llevado a cabo tanto por científicos como por grupos de voluntarios (siempre supervisados por un profesional).

Asimismo colaboran con el proyecto 'Plumbum' de la Asociación Hippocampus, que está dando lugar a algunos trabajos de identificación y caracterización de basuras marinas en las costas de Murcia.