Investigadoras de la UMU se interesan por mujeres de la novela griega

La investigadora Consuelo Ruiz. /alfonso durán / agm
La investigadora Consuelo Ruiz. / alfonso durán / agm

Trabajan en un proyecto que estudiará diversos papiros de los siglos I y IV d. C. en los que la figura femenina es protagonista

M. JOSÉ MORENO

«Que la inspiración te pille trabajando» es una frase que se atribuye al famoso artista Pablo Picasso. Saliese o no de sus labios, la afirmación se ha confirmado cierta en numerosas ocasiones. Es el caso, por ejemplo, del investigador principal del grupo de investigación Historia de la Construcción de la Universidad Politécnica de Cartagena, José Calvo, quien trabajando en un libro sobre piezas complejas en piedra que va a publicar el grupo Springer Nature, volvió sobre las hipótesis planteadas por el historiador francés Jean-Marie Pérouse de Montclos, quien decía que los ejemplos de construcciones de cantería en el mundo romano no eran significativos y ponía el foco en el románico de Languedoc y Provenza, mientras que otro investigador, Joel Sakarovitch, situaba el origen en la Siria cristiana. Pensó entonces Calvo que estas posiciones subestimaban algunos ejemplos de bóvedas complejas en el mundo romano. «Hablé del asunto con mi grupo de investigación y me encontré con una respuesta entusiasta; presentamos el proyecto a una convocatoria de la Fundación Séneca y fue valorado muy positivamente». Así arrancó el proyecto 'Geometría y construcción en piedra de cantería en el ámbito romano y altomedieval. Análisis de piezas singulares en el mundo mediterráneo'.

El objetivo principal del mismo, según José Calvo, es «por una parte, medir y analizar estos ejemplos de construcciones romanas en piedra con geometría compleja, para refutar o confirmar las hipótesis de Pérouse y Sakarovitch. Por otra parte, estudiar otras piezas paleocristianas, armenias o islámicas para estudiar las vías de transmisión de este conocimiento de la antigüedad al período románico».

El primer paso es conocer la geometría de estas bóvedas y arcos con precisión. Esto no se puede hacer directamente, porque el coste y las dificultades de levantar andamios serían desproporcionados. Tampoco se puede hacer simplemente tomando fotografías, porque conllevan varios tipos de deformación. Los investigadores van a utilizar dos medios que sí permiten obtener medidas. Por una parte, un escáner láser, que emite rayos prácticamente en todas direcciones y mide las distancias y ángulos hasta que encuentra un muro o bóveda. Luego procesa estos datos y da las coordenadas de todos los puntos que ha hallado; esto permite obtener una maqueta electrónica de la pieza. El equipo dispone de un escáner láser de última generación, muy ligero, que puede utilizar en varios países de Europa.

En cambio, en otros países, como Jordania, puede ser aconsejable emplear la fotogrametría automatizada, que se basa en tomar fotografías ordinarias con una cámara digital. Una sola fotografía no permite medir, pero si disponen de muchas fotografías podrán procesarlas en un programa que busca el mismo punto en varias imágenes, determina la posición relativa de la cámara para cada foto, calcula la posición del punto en el espacio y genera un modelo tridimensional que les permite conocer con precisión la geometría de la bóveda.

«En Italia vamos a trabajar sobre el Mausoleo de Teodorico de Rávena y también sobre otras piezas menos conocidas, como la tumba de Umidia Quadratilla en Cassino o el arco etrusco de Perugia. En Francia pensamos estudiar la bóveda del templo de Diana en Nîmes o las del anfiteatro de Arles. En Turquía, hay unos dibujos a tamaño natural interesantísimos en el templo de Apolo en Dydima, que fueron estudiados hace unos años por Haselberger, pero puede merecer la pena analizarlos con instrumentos actuales. En Jordania, son de gran interés las bóvedas esféricas de los baños de Gerasa», como cuenta el profesor de la UPCT.

«En otros países, tenemos información de viajes anteriores, que vamos a procesar por fotogrametría automatizada. Por ejemplo, tenemos información suficiente del arco de Marco Aurelio en Trípoli, que hoy sería muy difícil visitar. También tenemos un gran número de fotografías de las puertas de la muralla fatimita de El Cairo y numerosas construcciones en Armenia, un paraíso de la construcción en piedra, porque no abundan el ladrillo ni la madera».

Pero la experiencia les dice que no se puede trabajar con un plan rígido. El desarrollo de la investigación planteará ejemplos nuevos y tendrán que descartar otros. Entre los retos que se plantean: conseguir estudiar construcciones como la basílica de San Simeón el Estilita o la de Qalb-Lozeh en Siria.

Demostrar la importancia de las piedras de cantería del periodo romano tendría dos efectos importantes. Como apunta José Calvo, «por una parte, pondría el foco en la construcción en piedra en este período. Hasta ahora, de la construcción romana se ha destacado, por supuesto, la construcción de los órdenes en piedra; pero estos templos, siguiendo la tradición griega y etrusca, se cubrían con armaduras de madera. También se han estudiado las cubiertas en hormigón o ladrillo, como las de las termas. En cambio, las cubriciones de piedra de cantería son menos conocidas».

Por otra parte, esto aclararía el origen de las construcciones en este material en el período prerrománico y románico, e indirectamente sobre el Renacimiento. «Frente a las hipótesis de Pérouse y Sakarovitch, pensamos que los datos hasta ahora conocidos sugieren la hipótesis de un origen en varios focos independientes», dice.

Por su parte, la Fundación Séneca-Agencia Regional de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia ha decidido apoyar el proyecto destacando que el objetivo resulta de grandísimo interés, puesto que aspira a redefinir o confirmar las hipótesis sobre el origen remoto de las construcciones complejas en piedra de cantería y que se trata de un proyecto al mismo tiempo ambicioso y realista, porque la lista de ejemplos a analizar en el corto plazo del proyecto es proporcionada.

Además de la Universidad Politécnica de Cartagena, como responsable del trabajo, también participa el grupo liderado por Enrique Rabasa, de la Universidad Politécnica de Madrid, con el que ya han colaborado en otros proyectos sobre construcciones en piedra. Asimismo cuentan con el apoyo de expertos de alto nivel en construcciones romanas, como el profesor Sebastián Ramallo, de la Universidad de Murcia, y el grupo liderado por Francisco Pinto en la Universidad de Sevilla, que ha trabajado en Itálica.

Además, desde Italia participa el grupo del profesor Agostino de Rosa, de la Universidad IUAV de Venecia, que está trabajando sobre ejemplos italianos. Y por último, Benjamín Ibarra-Sevilla, de la Universidad de Texas, en Austin (Estados Unidos), que ha documentado con escáner láser unas piezas tan interesantes como las iglesias góticas mexicanas.