¿Por qué es importante el autocontrol de emociones y comportamientos sociales?

:: mikel casal/ ILUSTRACIÓN
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M. J. MORENO MURCIA.

La evidencia científica sugiere que tener una buena autorregulación es tan o más importante que el coeficiente intelectual para entender por qué unos niños obtienen mejores resultados educativos, laborales o personales y tienen mejor nivel de salud que otros cuando llegan a la vida adulta. De hecho, muchos niños con altas capacidades fracasan escolarmente, y una explicación es que, en ocasiones, no se trabajan adecuadamente estas habilidades de autorregulación con ellos.

Las empresas conocen sobradamente la importancia de las habilidades de autorregulación. Se han convertido en la clave para ser contratado o promocionar dentro de una empresa o para emprender con éxito. Estas habilidades, también denominadas habilidades blandas o habilidades no cognitivas (no coeficiente intelectual), son la clave para que nuestros hijos encuentren buenos empleos en el futuro.

Los jóvenes de hoy viven en un mundo en el que lo importante no es lo que saben, sino lo que saben hacer con lo que saben, en el que, según nos dicen, los empleos requerirán cada vez más de habilidades de trabajo en equipo, creatividad, planificación, etc.

¿Está la escuela preparada para formar en estas habilidades? «Digamos que la escuela es plenamente consciente de la necesidad de transitar de un modelo centrado en el coeficiente intelectual y en la acumulación secuencial de conocimientos a otro modelo en el que se trabajan contenidos y autorregulación de forma paralela para mejorar la motivación de los estudiantes», afirma el profesor de la UMU Ildefonso Méndez.