Cristina Bernal: «El uso desmedido de internet y WhatsApp puede conllevar dependencia»

Cristina Bernal Ruiz, el día en que leyó su tesis doctoral. /
Cristina Bernal Ruiz, el día en que leyó su tesis doctoral.

La terapeuta, del grupo de Investigación de Psicología Clínica de la UMU, advierte de que acarrea consecuencias similares a las experimentadas en otras adicciones

M. J. MORENO MURCIA

El teléfono móvil se ha convertido en un elemento indispensable en el día a día para gran parte de la población. Basta con echar un simple vistazo a nuestro alrededor para comprobarlo. Es fácil encontrar gente andando por la calle mientras mira la pantalla de su Smartphone sin importarle lo que pasa a su alrededor. Otros dejan de lado el trabajo y los estudios o posponen temas importantes por culpa del teléfono. Algunos están más pendientes del móvil que de las propias personas cuando están con la familia o con sus amigos. Además, cada vez más pacientes solicitan ayuda en las consultas de salud mental por temas relacionados con internet y el teléfono móvil.

A tenor de esta realidad social y clínica y los escasos estudios científicos previos, al tratarse de un campo novedoso, Cristina Bernal Ruiz, terapeuta familiar y de pareja y miembro del grupo de investigación de Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad de Murcia decidió desarrollar una investigación específica al respecto, la cual le valió su título como doctora.

Tal y como explica, «el objetivo de esta investigación fue profundizar en el conocimiento del uso de internet y de WhatsApp entre los jóvenes. Con este fin se evaluaron una serie de variables psicológicas (rasgos de personalidad, estado de ánimo, bienestar, entre otras) y se analizó el modo en el que dichas variables se relacionaban con el uso problemático de internet y el impacto negativo de WhatsApp, en relación a la posible dependencia a WhatsApp por parte de los usuarios y los efectos negativos que dicho uso puede tener sobre las relaciones sociales, familiares y el rendimiento académico».

Según la terapeuta, «debemos educar a los más jóvenes en el uso responsable de internet y del móvil»

Según sus resultados, los estudiantes más jóvenes son más vulnerables para desarrollar adicción a internet e impacto negativo de WhatsApp. Las mujeres, en comparación con los varones, experimentan más problemas debidos al uso excesivo de WhatsApp, posiblemente debido a que ellas utilizan esta aplicación durante periodos de tiempo más prolongados. Asimismo, las personas más impulsivas, al tener más dificultad para controlar el uso que hacen de internet y de WhatsApp y aquellas que experimentan emociones negativas tales como vergüenza, irritación, culpa... también presentaron un mayor uso problemático de internet e impacto negativo de WhatsApp.

Además, encontraron que aquellos que muestran nerviosismo, mayor nivel de ansiedad, mayor sensibilidad al ridículo, se sienten inseguros, descontentos y tienen propensión a la preocupación mostraban mayor adicción a internet y experimentaban más repercusión negativa debido al uso de WhatsApp. Otro aspecto destacable fue que las personas adictas al móvil abusaban más del WhatsApp y, por consecuencia, experimentaban una mayor repercusión negativa debido al uso excesivo de esta aplicación.

El trabajo se centró en el uso de WhatsApp porque, como indica la investigadora de la UMU, «las estadísticas sobre uso de mensajería instantánea indican que es la herramienta más utilizada en España. En nuestra investigación no concluimos que el uso de WhatsApp tenga como consecuencia problemas emocionales en usuarios. Lo que hallamos fue que el hecho de sentir emociones negativas tales como vergüenza, irritación, miedo o culpa se relacionaba con el abuso de esta aplicación. Por lo que podría ser que las personas que experimentan este tipo de emociones fueran más vulnerables a la hora de desarrollar dependencia a WhatsApp».

Recomendaciones

Aunque el uso de internet y/o WhatsApp en sí mismo no es patológico, Cristina López apunta a que «el problema viene cuando el uso es desmedido ya que puede conllevar dependencia y acarrear consecuencias negativas similares a las experimentadas en otras adicciones comportamentales, como por ejemplo, la ludopatía».

A ese respecto, la investigadora hace algunas recomendaciones: «Sobre todo, debemos educar a los más jóvenes en el uso responsable de internet y del móvil ya que se ha comprobado que este segmento de la población es el más vulnerable a la hora de desarrollar problemáticas futuras. Muchas veces se tiende a prohibir el uso del móvil. Sin embargo, realizar formación en la escuela para evitar que ocurra este problema y otros -ciberacoso, 'grooming', 'sexting'...- son la mejor prevención. Sería conveniente realizar programas en la escuela que enseñe a los menores a controlar las emociones, habilidades sociales, trabajar la empatía, etc. Y formar a los padres para que puedan ayudar a sus hijos en un mundo cada vez más tecnológico».

Alucinaciones tecnológicas

La vibración fantasma es una ilusión perceptiva que aparece cada vez con más frecuencia entre los usuarios de móviles. Consiste en sentir vibrar el teléfono cuando realmente esa vibración no ha existido. En otras ocasiones, puede ocurrir que la persona llegue a oír el tono de su móvil sin que haya sonado, lo que se conoce como 'sonido fantasma'. Ambos fenómenos pueden darse de forma conjunta. Se trata de un fenómeno presente entre los usuarios de móvil y Cristina Bernal, de la Universidad de Murcia, también ha investigado sobre ello. Según los resultados del trabajo, el 67,4% de los participantes habían sufrido vibración fantasma una vez al mes y un 4,3% la experimentaba más de una vez al día. Esta ilusión perceptiva había sido investigada previamente en personal sanitario que llevaba un 'busca' y que debía estar localizable por motivos laborales.