Conocer el polen que hay en la atmósfera mejora el tratamiento de las alergias

La alergóloga Isabel María López Barnés. /CEDIDA
La alergóloga Isabel María López Barnés. / CEDIDA

Un estudio ayuda a identificar especies que desencadenan reacciones inmunológicas

M. J. MORENOMURCIA

Ante el aumento que, en los últimos años, parece estar produciéndose de las enfermedades alérgicas, se hace necesaria la realización de estudios epidemiológicos locales que ayuden a su diagnóstico y tratamiento. Por otra parte, dado que las patologías alérgicas aparecen frecuentemente relacionadas con el polen, es imprescindible conocer el contenido polínico de la atmósfera y los patrones de variación estacional de los distintos taxones. Hay un porcentaje significativo de pacientes con síntomas sugestivos de alergia a pólenes y pruebas cutáneas negativas con la batería estándar utilizada en las consultas de Alergología.

Por todo ello, Isabel María López Barnés, médico especialista en Alergología, decidió enfocar su trabajo de tesis doctoral hacia el 'Impacto Clínico de la Polinosis en Relación con la Variación Aerobiológica y Meteorológica en la Atmósfera de Murcia'.

«Esta tesis doctoral ayuda a localizar e identificar especies que, aunque se encuentren en bajas concentraciones, podrían ser clínicamente relevantes y responsables de provocar alergia en pacientes que, por la proximidad a plantas de estas especies pueden estar sometidos a concentraciones suficientes para desencadenar reacciones alérgicas», explica.

El trabajo, que ha sido codirigido por el profesor Manuel Munuera, de la Universidad Politécnica de Cartagena, y el catedrático José Carrión, de la Universidad de Murcia, pretendía conocer los cambios en las concentraciones de pólenes en la atmósfera de Murcia y su posible efecto en la prevalencia e intensidad de las enfermedades alérgicas.

«La variación aerobiológica hace referencia a la gran cantidad de partículas microscópicas diversas que arrastra el aire que respiramos, entre ellas, material biológico como los pólenes, alérgenos a los que todos estamos expuestos. A lo largo del año, una serie de procesos aerobiológicos pueden producir cambios en la incorporación, permanencia y variación espacio-temporal de los pólenes en la atmósfera, lo que puede manifestarse en diversos efectos sobre las personas», según la investigadora.

Y añade, «el término variación meteorológica incluye los cambios que se producen en factores meteorológicos (principalmente la temperatura, el viento y las turbulencias del aire, las horas de sol y la lluvia). Estos factores afectan a las concentraciones de polen contenidas en el aire que respiramos en un doble modo. Por una parte, influyen en los procesos fisiológicos de la planta y pueden alterar la cantidad de polen producido o liberado. Por la otra, condicionan el transporte del polen entre la fuente de producción (antera) y el destino (estigma en la parte femenina de la flor, suelo, mucosas respiratorias, captadores de partículas...)».

Para la realización del trabajo se ha llevado a cabo un estudio polínico mediante un captador volumétrico de partículas aerovagantes tipo Hirst situado en la terraza de la Facultad de Veterinaria en el Campus de Espinardo de la Universidad de Murcia, así como un estudio clínico que se ha realizado en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca del Área 1 de Murcia, con la previa autorización del jefe del Servicio de Alergología, Juan Antonio Pagán Alemán. Apunta Isabel López que «han participado de forma anónima y voluntaria más de 2.000 pacientes de núcleos urbanos cercanos a este hospital: Alcantarilla, El Palmar, Alhama de Murcia, Mula, La Alberca, Espinardo...».

A través del estudio polínico se identificaron y cuantificaron los pólenes presentes en la atmósfera de Murcia (2013-14) y se estudió su variación interanual y estacional en comparación con los registros polínicos de años previos (1993-98). Para una mejor interpretación de los resultados, también se analizaron los datos meteorológicos de los periodos estudiados.

En la parte del estudio clínico se analizaron las respuestas a un cuestionario contestado de forma anónima y voluntaria por pacientes que acudieron por primera vez a las consultas del Servicio de Alergología del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia entre los meses de agosto de 2013 y julio de 2014. Entre los datos estudiados se incluyen síntomas, agentes desencadenantes principales, meses en los que empeoran los pacientes, evolución...

Entre las conclusiones principales a la que ha llegado con su trabajo de tesis doctoral, López destaca que «se considera importante realizar recuentos de pólenes en las zonas dónde se encuentran los pacientes con síntomas de enfermedad alérgica respiratoria. A lo largo de los años, puede haber diferencias tanto en las concentraciones de pólenes como en los taxones presentes en la atmósfera estudiada, con respecto a otras áreas del país o incluso en la misma Región de Murcia». Y es que la palinología también puede ayudar en el manejo de otras enfermedades alérgicas que tienen algún tipo de relación con los pólenes.

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