¿De campamento? No, me voy al campus científico

Primer grupo de alumnos de los Campus Científicos de Verano 2019 en la Universidad de Murcia. / al fonso durán / agm
Primer grupo de alumnos de los Campus Científicos de Verano 2019 en la Universidad de Murcia. / al fonso durán / agm

Durante el mes de julio, más de 1.500 estudiantes de institutos de toda España se convierten en universitarios por una semana

MARÍA JOSÉ MORENO

«Los adolescentes de hoy en día no saben lo que quieren hacer con su vida, la mayoría ni estudia ni trabaja, son unos gandules y solo saben pedir. La sociedad está perdida con ellos». ¿Verdad?, pues no. Qué fácil es generalizar y hablar desde el desconocimiento. Aunque, en realidad, es algo que se ha hecho en todas las generaciones. Los mayores de todos los tiempos siempre han creído que los jóvenes estaban perdidos. Y en cambio, todavía la especie humana no se ha extinguido y sigue evolucionando.

Lo cierto es que en la actualidad, como muchas otras veces antes, hay de todo. Y en ese haber también hay jóvenes que se esfuerzan en su día a día por sacar buenas notas, por ser los mejores de su promoción, por aprender y por conseguir una plaza en la universidad a la que irán para estudiar Física, Matemáticas, Medicina, Veterinaria...

Antes de eso, las buenas notas y sus inquietudes les pueden llevar a participar en los Campus Científicos de Verano (CCV) que desde hace diez años organiza el Ministerio de Educación y Formación Profesional a través de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), y que permitirán a 1.560 alumnos de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato formar parte de uno de los trece campus que se celebran por toda España entre el 30 de junio y el 27 de agosto. Además, este año, existen 20 plazas adicionales para realizar una estancia en el CERN del 29 de septiembre al 12 de octubre de 2019.

«Es tan divertido como otros campamentos, pero además puedes formarte»

Los organizadores se apoyan en las universidades para conseguir desarrollar el proyecto, por eso en la Región la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena, a través de sus Unidades de Cultura Científica, se dan la mano en continuidad con el Campus de Excelencia Mare Nostrum, para ofrecer una serie de talleres que traerán aquí a 120 alumnos de 13 comunidades autónomas dispuestos a aprender y a convivir con compañeros con los que comparten inquietudes y expectativas.

Algunos tienen bastante claro lo que quieren estudiar al acabar el instituto, como por ejemplo, Eduardo, de Toledo, al que le gustaría estudiar Matemáticas porque, según dice, «sin matemáticas no vas a ningún lado. Es la base de todo y de donde surge todo, y por eso me llama la atención».

Otros aprovechan los campus, precisamente, para ver si les ayudan a elegir. Es el caso de Paula, que viene desde Coslada (Madrid). Dice que no tiene claro lo que quiere estudiar en el futuro y por eso decidió participar en estos campus, para «ver si descubría algo que le ayudase a aclararse». Está trabajando en el proyecto 'Alimentos seguros para una vida saludable' y, aunque ya había estado en otros campamentos de verano, esta experiencia le está encantando porque «es tan divertida como otras, pero además tienes la oportunidad de formarte y tener nuevas experiencias. Aprendes un montón y es muy distinto a lo que estamos acostumbrados en el día a día en el instituto, porque es mucho más ameno».

Uno de los aspectos que más valoran los estudiantes es la convivencia con otros alumnos

En la edición de 2019 es la Universidad de Murcia la encargada de acoger la mayor cantidad de actividades y, aunque muchos no lo creerán, la asistencia femenina gana por goleada: 92 chicas y 23 chicos se alojan estas semanas en los apartamentos del Campus de Espinardo y están acompañados 24 horas al día por tres monitores que están pendiente de ellos y se encargan de que todo salga según lo previsto.

Algunos se inscriben en los CCV porque se lo recomiendan sus profesores o conocen a alguien que ya estuvo antes. Incluso hay quienes piden referencias. Es el caso de Andrés, que quiere estudiar Medicina y se animó porque contactó con una chica que había estado antes y le dijo «que merecía mucho la pena».

Durante este mes, los alumnos que participan en los Campus Científicos de Verano tienen la oportunidad de vivir el ambiente universitario, de conocer de primera mano a profesores, de aprender de ellos y con ellos, de descubrir lo que les espera al superar la etapa en la que se encuentran ahora y de salir de casa y ser independientes, algo que para la mayoría es la primera vez que ocurre.

Aunque algunos ya habían estado cerca de la universidad, como Rosa María, que quiere estudiar Medicina y es de Espinardo, pero ha elegido quedarse en la UMU este verano y no ir a otra comunidad autónoma porque el proyecto 'Aplicaciones biomédicas de la biotecnología' fue el que más le llamó la atención, entre otras cosas, porque durante el pasado curso su instituto (el IES Infante Don Juan Manuel) le brindó la oportunidad de participar en el IDIES, un proyecto educativo de iniciación a la investigación que comenzó en 2014 en el CEBAS-CSIC y al que se ha sumado la UMU. En él, la estudiante llevó a cabo una investigación también con peces cebra. De hecho, el objetivo principal de este proyecto es muy similar al de los campus: mostrar al alumnado de primero de Bachillerato (modalidad Investigación) qué es la investigación y cómo se practica, haciéndole partícipe y colaborador en proyectos dirigidos por investigadores de reconocido prestigio nacional e internacional.

Entre los participantes a los CCV hay algunos que tienen los referentes muy cerca, como es Carmen, de Chiclana (Cádiz), cuyo hermano estudia Teleco, o Patricia, que viene de Tenerife y quiere estudiar Astrofísica porque, como cuenta, «vivo en La Laguna, donde está la sede del Instituto de Astrofísica de Canarias, y desde chiquitita lo he visitado varias veces, he ido a ver las estrellas, y creo que eso me ha influido».

Por supuesto, no todo es estudiar, sino que la experiencia se completa con actividades de ocio científico-cultural, como visitas a museos, y otras de carácter deportivo y musical. Entre ellas, destacan una escapada a la playa de La Manga del Mar Menor, un espectáculo científico musical, una visita en inglés al acuario de la UMU de mano de 'Sciencenglish', los monólogos científicos de humor del divulgador y matemático Santi García Cremades, y un recorrido por la costa en catamarán.

Otra de las cosas que más valoran los estudiantes es la convivencia con los compañeros: «Creo que es una de las mejores cosas que me voy a llevar del campus, porque conocer a gente nueva siempre es bueno, aprendes un montón; llevo tres días aquí y parece que conozco a mis compañeras desde hace un mes. Me alegra mucho haber coincidido con ellas», afirma Rosa, que llega desde Sevilla y en el futuro quiere estudiar Biomedicina.