¡Que el cambio climático nos pille preparados!

¡Que el cambio climático nos pille preparados!
mikel casalJosé Miguel Martínez Paz. :: VICENTE VICÉNS / agM

Un proyecto financiado por la Fundación Séneca busca pronosticar el impacto que tendrá en la gestión del agua en zonas semiáridas

MARÍA JOSÉ MORENO

Uno de los retos sociales más importantes en la actualidad es el de la adaptación a los efectos que el cambio climático se prevé que tenga sobre los diferentes sectores de actividad y tipos de ecosistemas. Y no podíamos haber vivido días más propicios en las últimas semanas para sentir de cerca el peso de este fenómeno que poco a poco nos obliga a olvidar el futuro para empezar a hablar en presente.

Precisamente entre los efectos previstos del cambio climático destaca la alteración de ciclo del agua, con un descenso de las precipitaciones, una menor disponibilidad de recursos hídricos en régimen natural en zonas áridas y un incremento en la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos (sequías e inundaciones).

Asuntos que no solo interesan a las empresas y los políticos. Conocer los 'Impactos socio-económicos y ambientales del cambio climático sobre la gestión de recursos hídricos en cuencas semiáridas' es uno de los temas objeto de estudio que la ciencia se encuentra sobre la mesa y el título del proyecto que está desarrollando el grupo de Economía Agraria y Desarrollo Rural que dirige en la Universidad de Murcia el profesor de Economía Aplicada José Miguel Martínez Paz.

El profesor de Economía Aplicada de la UMU José Miguel Martínez Paz, director del trabajo, apunta que los resultados han de constituir «una guía de aplicación de la metodología propuesta a otras zonas semiáridas»

Tal y como explica, «el objetivo principal del trabajo es pronosticar el impacto que el cambio climático tendrá en la gestión del agua en zonas semiáridas, considerando las tres esferas del desarrollo (social, económico y ambiental) e integrando técnicas modelización y simulación hidrológica con la metodología de evaluación y valoración económica de Servicios Ecosistémicos (SE), entendidos estos como las contribuciones directas e indirectas de los ecosistemas al bienestar humano (soporte, provisión, regulación y culturales)».

Para conseguirlo, cuentan con la financiación de la Fundación Séneca -Agencia Regional de Ciencia y Tecnología- y los investigadores van a realizar un estudio de la disponibilidad de recursos hídricos bajo distintos escenarios de cambio climático; el cálculo de la Huella Hídrica Total y sectorial de la Demarcación Hidrográfica del Segura (DHS); la evaluación socioeconómica de los fallos de suministro y episodios de sequias; la identificación, cuantificación y valoración económica de los Servicios Ecosistémicos que proveen los sistemas agrarios de regadío más característicos de la DHS; el estudio de la Huella Hídrica y los Servicios Ecosistémicos en espacios naturales; y el estudio de la importancia de los factores socioeconómicos ante el peligro de inundación.

Aunque esta área de estudio no es nueva para el grupo sino que la propuesta de investigación actual es la continuación de un proyecto anterior: 'Indicadores socioeconómicos para la gestión sostenible de recursos hídricos en cuencas semiáridas, también financiado por la Fundación Seneca (2015-2018); al que se incorporan, entre otros dos aspectos, novedosos: el marco de análisis de los servicios ecosistémicos y los escenarios de cambio climático.

El proyecto tiene prevista una actividad directa de transferencia de resultados en Michoacán

Hace escasos 5 meses que al grupo de la UMU le concedieron el proyecto por lo que apenas se ha podido trabajar en las tareas generadoras de resultados. Por el momento el equipo está inmerso en la revisión y recogida de información aunque, como explica Martínez Paz, «sí podemos ya apuntar por ejemplo el elevado impacto que sobre el regadío murciano tendrá el cambio climático, vía sequias y afección al trasvase Tajo-Segura, o la gran importancia que la sociedad murciana concede a los servicios de regulación y culturales de la agricultura, más allá de la función de provisión».

Se espera que los resultados contribuyan a la toma de decisiones eficaces relativas a la asignación de recursos hídricos, la orientación de la agricultura de regadío y la gestión sostenible del territorio. Según el investigador, «este proyecto viene a cubrir una de las demandas detectadas en la Planificación Hidrológica en España con los condicionamientos que emanan de la aplicación de la Directiva Marco del Agua de la UE. Así desde diversos ámbitos (académicos, políticos, gestión...) se ha señalado la necesidad de integrar en el proceso de seguimiento y evaluación de los planes hidrológicos un sistema cuantificación de los impactos socioeconómicos y ambientales que el cambio climático introducirá en las políticas de asignación de recursos hídricos, que posibilite el desarrollo de medidas de mitigación y adaptación eficaces en este aspecto».

El caso de estudio del proyecto, la Demarcación Hidrográfica del Segura (DHS), resulta especialmente apropiado para aplicar los desarrollos propuestos, dada la gran competencia que existe en la misma por el uso del agua entre sectores económicos, siendo el agrario el consumidor del 80% de los recursos hídricos disponibles. Además, su sector agrario presenta un marcado carácter dual, al convivir un regadío altamente tecnificado y de orientación netamente comercial, con zonas de regadíos tradicionales en las vegas con marcados componentes culturales y sociales.

Presión antrópica

No obstante, «más allá de la importancia que los resultados previstos tendrán para el diseño de las políticas de asignación de recursos hídricos y su adaptación al cambio climático para la DHS, los resultados han de constituir una guía de aplicación de la metodología propuesta a otras zonas semiáridas», en palabras de José Miguel Martínez Paz.

En el proyecto coordinado desde la Universidad de Murcia, participan investigadores tanto de la Universidad Politécnica de Cartagena como de la Universidad Católica San Antonio de Murcia. Además cuentan con asesores científicos del Institute for Prospective Technological Studies (IPTS-JRC) de la Comisión Europea; de la Fundación Nueva Cultura del Agua y del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (Michoacán, México).

De hecho, el proyecto tiene prevista una actividad directa de transferencia de resultados en el estado mexicano de Michoacán dado que en diversos contactos mantenidos con investigadores y gestores de esa región centroamericana se constató la existencia de problemas similares a los de la Región de Murcia en las líneas de investigación que aborda el proyecto. De un lado la presencia de un sector agrario dual, con una producción tecnificada y de clara vocación comercial en expansión, basado en las plantaciones del aguacate, junto a un modelo de agricultura tradicional, que si bien aporta menos servicios de provisión de mercado tiene una importante producción de servicios de regulación y culturales.

Apunta el profesor de la UMU que «ambas compiten por el uso de los recursos hídricos y se están ya originando problemas de déficits, sobreexplotación y deterioro de la calidad de sus aguas subterráneas. En esta misma región mexicana se ubican algunos de los mayores lagos de México, que vienen sufriendo un proceso de degradación por la presión antrópica, con aumento de la contaminación y desecación de algunos de los cuerpos de agua que los forman». Y añade: «En este momento las autoridades del estado están planteando el diseño de un programa de medidas para la gestión de recursos hídricos y la recuperación de los cuerpos de agua dentro de su Programa General de Actuación de Mitigación del Cambio Climático, y han mostrado gran interés en tener una transferencia activa de los resultados y métodos del proyecto que se presenta en esta memoria para incorporarlos a dicho Plan».