Los adolescentes necesitan practicar deporte, aunque corren más riesgos

Pilar Sainz de Baranda y Enrique Ortega, rodeados por alumnas de la Universidad de Wisconsin-Parkside. / UMU
Pilar Sainz de Baranda y Enrique Ortega, rodeados por alumnas de la Universidad de Wisconsin-Parkside. / UMU

Varios grupos de la Universidad de Murcia se unen para trabajar de forma pionera y multidisciplinar en la prevención de lesiones en la actividad física

MARÍA JOSÉ MORENO

Nadia Comaneci, Rafael Nadal, Pelé o Carl Lewis no son solo algunos de los nombres más conocidos de la historia del deporte en el mundo, tras haber conseguido cifras de escándalo durante sus respectivas carreras sino que, además, pasarán a la historia por haber comenzado su carrera cuando apenas habían dejado de ser unos niños.

Todos ellos tenían entre 14 y 16 años cuando ya destacaban en las distintas disciplinas en que competían y si bien la adolescencia no suele ser una etapa sencilla para la mayoría de los mortales, aquellos que se dedican a la práctica deportiva de élite, se encuentran además con una dificultad añadida: «Estudios científicos señalan la adolescencia como la franja de edad donde los deportistas se encuentran en una situación de muy alta vulnerabilidad para sufrir lesiones tan graves como son las rupturas del ligamento cruzado anterior de la rodilla o tan frecuentes como el esguince de tobillo o el dolor crónico en la espalda y la rodilla», como indica Pilar Sainz de Baranda, investigadora principal del grupo 'Aparato Locomotor y Deporte de la Universidad de Murcia'.

Del mismo modo que se ha demostrado que los beneficios de la práctica deportiva en el estado de salud de los niños y adolescentes son enormes, las altas demandas físicas de muchos deportes (fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol), los desajustes en el control motor propios de estas edades donde se experimenta un rápido crecimiento y maduración y la especialización temprana, colocan a esta cohorte poblacional en una situación de alto riesgo de lesión.

La preocupación de los expertos obedece a la elevada prevalencia de lesiones y a sus consecuencias sobre la salud psicológica, física, deportiva y social del menor, que puede desembocar en el abandono de la práctica deportiva y en la adopción de hábitos de vida más sedentarios en su vida como adultos

Precisamente, la combinación de todos esos conocimientos ha llevado a que en la actualidad, exista una gran preocupación por parte de los expertos en este fenómeno que se explica no solo por los elevados costes económicos que conlleva sino por la elevada prevalencia de lesiones (a pesar de los enormes esfuerzos científicos llevados a cabo en los últimos años) y por el hecho de que sus consecuencias (tanto agudas como crónicas) sobre la salud física (atrofia muscular, inestabilidad articular, dolor permanente; osteoartritis crónica degenerativa a más largo plazo; desarrollo de futuras co-morbilidades, etc.), psicológica (pérdida del bienestar psicológico, aumento de la ansiedad competitiva, privacidad, etc.), deportiva (pérdida de rendimiento, días de baja deportiva, elevada tasa de recaídas, etc.) y social pueden derivar en que el niño y/o adolescente se vea forzado a abandonar la práctica deportiva. En palabras del investigador principal del grupo 'Human movement and sport science' de la Universidad de Murcia, Enrique Ortega Toro, «este abandono de la práctica deportiva en la etapa infanto-juvenil ha sido identificado como uno de los factores más decisivos para la adopción de un estilo de vida sedentario durante la vida adulta y un mayor riesgo de desarrollar, entre otras, enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial; y metabólicas, como la diabetes tipo 2 o la obesidad».

«Por lo tanto, y dada la gran magnitud de este problema, parece justificada la necesidad de desarrollar nuevas medidas destinadas a evitar y/o reducir el número y el impacto que las lesiones poseen en el mundo del deporte, tanto a nivel profesional, como especialmente a nivel amateur y en los deportistas más jóvenes», añade.

Son muchos los clubes y equipos deportivos que se han puesto en contacto con los investigadores de la Universidad de Murcia y sus colaboradores para valorar a sus deportistas

La Universidad de Murcia, a través de la colaboración entre diferentes grupos de investigación, trabaja con el objetivo principal de desarrollar modelos matemáticos (a través de técnicas de inteligencia artificial) y aplicaciones para smartphones y tablets que permitan identificar y entender aquellos factores de riesgo que colocan a un determinado deportista en una situación de alto riesgo para sufrir una lesión. Este conocimiento ayudará a diseñar medidas para la prevención de lesiones adaptadas a las necesidades particulares de cada deportista y con ello potenciar una práctica deportiva segura y saludable durante la infancia y adolescencia.

Trabajo multidisciplinar

En el grupo de investigación 'Aparato Locomotor y Deporte' los profesores Fernando Santonja, de la Facultad de Medicina; Pilar Sainz de Baranda, Antonio Cejudo, Raquel Hernández y Olga Rodríguez, de la Facultad de Ciencias del Deporte, y los investigadores María Teresa Martínez-Romero, Francisco Javier Robles-Palazón (contratado por la Fundación Séneca) y Alba Aparicio trabajan en la valoración de los parámetros biomecánicos y neuromusculares del deportista (postura, rango de movimiento, estabilidad de la musculatura del tronco, fuerza isométrica, etc.), la calidad de movimiento (mecánica de la carrera, salto y caída, etc.) y las habilidades que afectan al rendimiento físico de los deportistas (técnica específica del deporte, parámetros de la carga de entrenamiento, etc.).

El objetivo es poner en marcha medidas que les ayuden a minimizar el riesgo de lesiones

Al mismo tiempo, en el grupo de investigación 'Human movement and sport science', los profesores Enrique Ortega, de la Facultad de Ciencias del Deporte; Aurelio Olmedilla, de la Facultad de Psicología, e Isidro Verdú, de la Facultad de Informática, y los investigadores José María Giménez, Francisco Javier García-Angulo y Verónica Gómez trabajan en el análisis de la competición desde el punto de vista del rendimiento técnico-táctico y en la incidencia de las variables psicológicas sobre la prevención y recuperación de lesiones deportivas (calidad y cantidad del sueño, ansiedad, estrés, rumiación, etc.).

Y en el grupo de investigación INTERLAB-UMU (Laboratorio Interdisciplinar de Análisis Clínicos), los profesores José Joaquín Cerón, Silvia Martínez y los investigadores Damián Escribano y Asta Tvarijonaviciute trabajan en análisis de la saliva y otras muestras no invasivas, evaluando biomarcadores de daño muscular, estrés psicológico, inflamación y estado oxidativo, que permiten valorar el riesgo de lesiones.

Todos ellos, junto con la colaboración de otras instituciones como el Centro de Investigación del Deporte de la Universidad Miguel Hernández de Elche a través del investigador Francisco Ayala (becario postdoctoral de la Fundación Séneca), el laboratorio de Biomecánica de la Universidad de Gloucestershire (Inglaterra) a través del catedrático Mark De Ste Croix, la Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Castilla-La Mancha a través de los investigadores José Antonio Gámez y José Miguel Puerta y el laboratorio de Ciencia del Ejercicio del Departamento 'Health, Exercise Science, and Sport Management' de la Universidad de Wisconsin-Parkside a través de la colaboración del profesor José Manuel Palao, llevan más de 20 años investigando sobre la temática y actualmente desarrollan varios proyectos con financiación nacional y Europea.

Big data

Sainz de Baranda lo tiene claro: «Para minimizar el riesgo de lesión en el deporte existe una clara necesidad de formar equipos multidisciplinares y de incorporar nuevos enfoques y técnicas estadísticas».

Quizá una de las principales razones que justifican la ausencia de modelos de predicción de lesiones, está basada en el uso de enfoques estadísticos que no han sido específicamente concebidos para tratar problemas como es el caso de la lesión deportiva, en la que el número de jugadores lesionados es siempre mucho menor que el número de jugadores no lesionados. Otra de las razones es el hecho de que los estudios publicados han analizado la habilidad predictiva de factores de riesgo de forma independiente o la combinación de no más de dos o tres factores de riesgo, a pesar de que existe una clara evidencia que indica que se está ante un fenómeno multifactorial y complejo.

«En la aparición de la lesión deportiva influyen una gran cantidad de variables que, sin equipos multidisciplinares, son difícilmente medibles y controlables. El perfil multidisciplinar de los grupos de investigación de la UMU y sus colaboradores es una de las claves para el éxito en las investigaciones desarrolladas. Además, la utilización del Big Data y de la inteligencia artificial está permitiendo desarrollar diferentes algoritmos que van a mejorar la capacidad de prever con gran precisión el riesgo de lesiones en el deporte», señala la investigadora de la Universidad de Murcia.

Transferencia

Y tan importante es investigar y generar conocimiento como poder llevar los resultados a la sociedad y ponerlos en práctica. Son muchos los clubes y equipos deportivos que se han puesto en contacto con los investigadores de la Universidad de Murcia y sus colaboradores para valorar a sus deportistas e implementar las medidas necesarias y minimizar el riesgo de lesión.

Destacan los contratos con entidades de la Región de Murcia como el Alhama Femenino Club de Fútbol, la Asociación Deportiva Guadalupe de Murcia, el Real Murcia Club de Fútbol, el Fútbol Club Cartagena, la Federación de Fútbol de la Región de Murcia o el Centro Nacional de Tecnificación Deportiva Infanta Cristina de la Región de Murcia, entre otros.

Además, a nivel nacional e internacional los investigadores han llevado a cabo colaboraciones con clubes como el F.C. Barcelona y el Athletic Club de Bilbao a partir de cursos de formación que los expertos de la UMU y sus colaboradores han realizado a los diferentes profesionales de los cuerpos técnicos y de los equipos médicos-deportivos. Asimismo, destaca la colaboración liderada por el profesor Mark De Ste Croix con la FIFA y la UEFA a través del desarrollo de proyectos y becas de investigación.

Actualmente, los profesores Pilar Sainz de Baranda y Enrique Ortega se encuentran realizando una estancia de investigación de seis meses financiada por el programa 'Salvador de Madariaga' en la Universidad de Wisconsin-Parkside (Estados Unidos), colaborando con equipos de las ligas universitarias de la NCAA, desde donde destacan el trabajo desarrollado con el equipo de futbol femenino y su entrenadora Brittany Nikolic.

Como dice Ortega: «Hablar de rendimiento es también hablar de la salud de los deportistas. Minimizar el riesgo de lesiones y trabajar por el desarrollo armónico del joven deportista debe ser un objetivo prioritario de cualquier club deportivo o entrenador. Para ello, será clave el enfoque multidisciplinar, por lo que estamos a disposición de todo aquel que pueda considerarlo interesante».